Compromisos de permanencia: ¿cómo nos atan?

Un compromiso de permanencia asociado a un contrato de telefonía móvil establece una serie de obligaciones para las personas consumidoras, que a su vez adquieren determinadas ventajas del operador. No obstante, la permanencia no debe entenderse como un cheque en blanco para las compañías de telefonía móvil, que también deben cumplir con su parte del trato.

Es importante contar con la suficiente información como usuario para no sentirnos 'atrapados' por las permanencias

Imagen de un canario en una jaula (por Oscar Candeias. Creative Commons)

Si el consumidor cree que el operador no cumple con sus obligaciones en el servicio, bien sea respecto a su calidad, por interrupciones de éste o por cualquier otra cuestión, puede interponer una reclamación y solicitar la resolución del contrato y de la permanencia.

En un caso de este tipo se entendería que dicha resolución está justificada por parte del usuario y, en teoría, no debería aplicarse penalización alguna. Es importante acreditar que la causa de rescisión es imputable a la empresa reclamada, en el caso de que lo sea, así como la constancia fehaciente del envío de la solicitud de baja de los servicios contratados.

No obstante, en caso de conflicto, el problema para el usuario, como suele ser habitual, es la falta de pruebas documentales para demostrar sus argumentos. Eso lo saben bien los árbitros de Consumo que, en muchas ocasiones, se encuentran con casos en los que el usuario aporta un contrato en el que no figura fecha alguna o no está firmado.

Es importante recordar que el contrato representa la garantía de derechos para los consumidores y, de manera especial, en el ámbito de las telecomunicaciones. Así que es esencial leerlo atentamente y revisar sus condiciones y las cláusulas de permanencia, que nos darán la clave en asuntos tan importantes como las penalizaciones que deberemos asumir en el caso de que decidamos rescindir el acuerdo antes de que expire el periodo establecido.

Estas penalizaciones suelen establecerse por las compañías en bloques de intervalos previamente determinados para su prorrateo, como por ejemplo de seis en seis meses. Otras empresas hablan de “reglas de proporcionalidad” en relación al apoyo económico recibido (en forma de nuevo terminal móvil, por ejemplo) con el número de meses que se ha respetado el compromiso de permanencia. En estos casos habría que comprobar que se respeta esa proporcionalidad y se aplica de forma correcta.

También es fundamental tener clara la fecha a partir de la cual se activa el servicio y las condiciones asociadas a él. Para ello, resulta esencial contar con esa fecha documentalmente, vía e-mail o a través de un número de referencia de alta, ya que sólo así podremos hacer las cuentas correctas para calcular cuándo expira nuestra permanencia, o bien desde qué momento comienza a contarnos una nueva permanencia que hayamos acordado.

Y tú, ¿has tenido algún problema relacionado con tu compromiso de permanencia en telefonía móvil? ¿Nos lo cuentas? ;) )

Página 1 de 11

¿Penalizaciones que nos persiguen más allá de la muerte?

Puede que el título de esta entrada pueda resultar “chocante”. Lo empleamos para hablar de una práctica que realizan operadores de telefonía móvil de manera más habitual de lo que cabría esperar: la exigencia a los herederos de una persona fallecida del pago de penalizaciones como consecuencia de una permanencia que el titular de la línea no ha podido cumplir precisamente a causa de su defunción.

Imagen de teléfonos móviles (por Rodrigo R. Creative Commons)

No son pocas las consultas de usuarios al respecto que nos llegan a través de los distintos canales de información y participación que integran Consumo Responde, entre los que se incluye este blog. Por este motivo, y por tratarse de un asunto que consideramos especialmente delicado, hemos decidido profundizar en el tema, dentro de nuestro especial del mes sobre telecomunicaciones. Nuestro objetivo: intentar orientar y ser de utilidad.

¿Qué ocurre si la compañía se niega a dar de baja el contrato de la persona fallecida hasta serle abonada la citada penalización? La muerte no puede incluirse en los supuestos de baja voluntaria o de incumplimiento. Sí se consideraría una imposibilidad sobrevenida del cumplimiento de la permanencia, y en este caso, para evitar un desequilibrio contractual, habría que reconocer a los herederos un derecho de opción entre:

  • Pagar la penalización y quedarse con el terminal.
  • Devolver el terminal regalado o subvencionado y no pagar dicha penalización.

Es importante tener claro que los contratos sólo tienen efecto entre las partes que los firmaron. Así lo establece el Código Civil. No obstante, existen derechos y obligaciones transmisibles a los herederos de una persona fallecida, por ejemplo una deuda pendiente de pago, que dichos familiares deberán abonar si aceptan la herencia. Pero la permanencia es un caso distinto. Obligar a la persona heredera a pagar la penalización en un caso de este tipo rompe el equilibrio contractual y es contrario al principio pro consumidor, según los expertos de la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía.

Aunque la normativa sobre telecomunicaciones no recoge expresamente el caso de baja de la permanencia por fallecimiento del titular, un certificado de defunción debería ser suficiente para que dicha condición quedara extinguida. Os dejamos un enlace interesante que profundiza sobre este asunto.

Un ciudadano que se vea en un caso de este tipo y crea que están siendo vulnerados sus derechos como consumidor puede reclamar. En este blog te explicamos también detalladamente los pasos para presentar una reclamación en el ámbito de la telefonía móvil.

Esperamos que no te hayas encontrado en una situación como ésta. Si, desgraciamente, ha sido así ¿Qué ocurrió? ¿Cómo lo resolviste?

Página 1 de 11