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Incidencia de repilo en olivar.

 Con las lluvias registradas en el mes de febrero, actualmente la humedad relativa ambiental es alta, con una previsión para los próximos días de aumento generalizado de las temperaturas que irán acompañadas por una estabilidad atmosférica en toda la comunidad autónoma. Hay que estar atentos a la previsión meteorológica y tomar en cada momento las medidas oportunas para valorar la presencia de Repilo (Spilocaea oleaginae) en nuestros olivares.  Para ello, debemos de observar la presencia de hojas con Repilo, es decir, hojas con manchas circulares oscuras y con un cerco amarillento. Para que la infección tenga lugar es necesaria la presencia de las conidias de este hongo en un ambiente con una humedad relativa elevada o agua libre sobre las hojas y que la misma permanezca por un periodo superior a 4 horas, acompañada de una temperatura que puede oscilar entre 8 y 28ºC para la germinación de las conidias, si bien, el óptimo se estima en torno a 14-16ºC. Hay otras hojas que están afectadas por la presencia de las conidias de esta enfermedad y que todavía no han exteriorizado su incidencia sobre la hoja, conocido como Repilo incubado o latentePara comprobar la presencia de estas infecciones latentes de repilo, existe un método que posibilita un diagnóstico rápido de la enfermedad, antes de que aparezcan los síntomas externos, para ello se sumergen las hojas a analizar en una solución de hidróxido sódico (sosa cáustica) al 5%, dejándolas durante unos 25 minutos, a medida que se vaya alcanzando este periodo de tiempo irán apareciendo manchas más o menos circulares de color negro en el haz o en el nervio central del envés de las hojas. Debemos de evitar las hojas muy jóvenes ya que pueden dar falsos positivos. También pueden dar falsos positivos hojas con heridas o dañadas. Nota: La sosa cáustica es corrosiva y puede provocar quemaduras. Usar guantes y pinzas y manejar con cuidado, evitando las salpicaduras especialmente en los ojos.  

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