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Chinches fitófagas en el cultivo de algodón

05/08/2019

Las chinches fitófagas es una plaga secundaria del algodón que suele aparecer en el mes de julio procedentes de la vegetación espontánea o cultivos colindantes, causando daños importantes en las últimas etapas del ciclo del cultivo, alimentándose de los botones y de las semillas situadas en el interior de las cápsulas. Las principales y más abundantes especies de chinches fitófagas que nos podemos encontrar en este cultivo son Creontiades pallidus (chinche verde alargada), Lygus gemellatus (chinche de los cinco puntos) y con una menor presencia Oxycarenus hyalinipennis y Oxycarenus lavaterae (chinches rojinegras).

El género Lygus tiene más de cincuenta especies de las cuales solamente seis se encuentran en la península ibérica. Los daños que provocan son similares a los de Creontiades y a nivel práctico se suelen sumar las poblaciones de Creontiades y Lygus para la toma de decisión de tratamientos fitosanitarios.

Los síntomas característicos en la incidencia de Creontiades pallidus y Lygus gemellatus, son los daños producidos tanto por las ninfas como por los adultos, los cuales acceden a los botones y a las semillas del interior de las cápsulas clavando el pico desde el exterior, produciendo deformaciones, endurecimientos en las cápsulas y manchado de la fibra. Las heces son fitotóxicas y producen unas manchas oscuras y deprimidas en las cápsulas. En la parte interior de la cápsula en donde se ha producido la picada se desarrolla un callo, que en algunas ocasiones puede confundirse con las penetraciones de las larvas de gusano rosado. Estos chinches aparecen hacia el mes de julio, alcanzando las máximas poblaciones durante el mes de agosto y llegando a completar 1 ó 2 generaciones.

Oxycarenus pasa el invierno en árboles y refugios de todo tipo, juntándose en grandes masas, pasando, en primavera, a plantas herbáceas (principalmente malvas), donde dan lugar a la primera generación, alimentándose preferentemente de sus órganos fructíferos. Cuando se agostan las hierbas los nuevos adultos se pasan a otros huéspedes como el melocotón y el algodón, donde no suelen criar.

El aumento del daño de las chinches fitófagas en el algodón de las últimas campañas puede ser debido fundamentalmente a dos motivos, por un lado, a la menor presión de tratamientos fitosanitarios sobre el cultivo, y por otro, a que cuentan tan solo con un depredador natural, el Orius. Los tratamientos solo se recomiendan una vez que alcancen poblaciones altas, entre 100.000 y 150.000 ninfas/ha (10-15 ninfas/sábana), de Creontiades + Lygus.