Atrás

Perspectivas de siembra tras las lluvias

22/03/2018 Las abundantes lluvias de este mes de marzo han cambiado el panorama agrícola andaluz. Tres semanas de precipitaciones que han sido clave para la mayoría de los cultivos. Con la situación de sequía previa a las mismas, algunos iban a sufrir la escasez de riegos, con la consiguiente merma de producción, y en otros casos no se iban ni a sembrar, sustituyéndolos a ser posible por otros menos exigentes en el consumo de agua. 

En el caso del tomate de industria, la siembra se realiza en su mayoría en el mes de marzo, y concluye a lo largo de abril. Este año se prevé comenzar a sembrarse a principios de abril, con un retraso evidente respecto a lo habitual, de varias semanas. El estado del terreno no ha permitido realizar esta operación, salvo en algunas parcelas que las que si se ha realizado, poco significativas en el conjunto de la superficie autonómica. Las temperaturas de estos días, aunque han descendido, no afectan desfavorablemente a las parcelas sembradas.

La superficie de maíz, que se estimaba muy baja para 2018, será ahora superior a lo esperado, por disponer de agua, aunque inferior a lo habitual, ya que en muchos casos se ha optado ya por otros cultivos en su lugar.

El período de mayor siembra de algodón es el mes de abril. Durante la segunda quincena de marzo suelen sembrarse las primeras parcelas. Este año aquellos agricultores que suelen sembrar en marzo no han podido hacerlo debido a la lluvia, el estado del terreno, y también en los últimos días se suma la bajada de temperaturas, que no favorece la nascencia. La siembra de este cultivo es muy delicada. La humedad y estructura del suelo en ese momento, así como las condiciones de humedad y temperatura ambiental en las primeras semanas de su desarrollo son factores clave. Es importante que el suelo tenga una humedad suficiente, y las temperaturas en principio serán más altas una vez entrado el mes de abril. La temperatura del suelo idónea para la siembra está comprendida entre 14 y 16ºC. Se prevé que este año la siembra de algodón esté más concentrada en el tiempo, aunque sin muchos cambios en general, salvo las primeras, que se realizarán más tarde, junto con el resto de las parcelas, en abril.

En el cultivo del arroz, las lluvias han cambiado drásticamente la situación de este cultivo, que se veía muy comprometido por la sequía, y ahora se afronta la situación con optimismo. Las labores preparatorias del terreno para la siembra suelen comenzar en el mes de marzo, en la mayor parte de la superficie. Este año se retrasarán, y en las próximas semanas, cuando el tiempo lo permita, se irán realizando las operaciones de cultivador, grada de discos, nivelación láser, abonados, etc.  La fecha de siembra dependerá de la disponibilidad de agua para inundar y de la meteorología. Por lo general suele realizarse de abril a junio, concentrada en su mayor parte en el mes de mayo.