
El sector bovino andaluz, con un censo de 605.105 cabezas en noviembre de 2010, se caracteriza por el predominio del manejo extensivo en las explotaciones, siendo las provincias de Cádiz, Córdoba y Sevilla las de mayor tradición. Se trata de un sector que ha sabido adaptarse en los últimos años a los nuevos retos que imponen la apertura creciente de los mercados agrarios y la fuerte competencia exterior, gracias a mejoras tecnológicas y estructurales que le han permitido convertirse en un sector especializado y competitivo. El ganado bovino y su carne aportan cerca del 2% a la producción de la rama agraria andaluza.
En 2010 se han sacrificado alrededor de 116.700 cabezas de vacuno en mataderos andaluces, representando la tercera producción cárnica más importante de Andalucía.