La Política Comercial de la Unión Europea
La Unión Europea tiene una sola voz en el comercio internacional. La Comisión negocia en todos los casos en nombre de los 27 Estados Miembros y los acuerdos adoptados en cualquier foro obligan por igual a todos ellos.
La política europea en materia de comercio internacional es uno de los factores que más han influido en el diseño de la Política Agraria Común. Las reformas llevadas a cabo en la última década del pasado siglo y la más reciente de 2003, tuvieron como uno de sus principales condicionantes los compromisos adquiridos por la UE ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Actualmente, como miembro de la OMC, la Unión Europea participa activamente en las negociaciones de la Ronda de Doha que se vienen desarrollando desde 2001. En ellas tienen un papel primordial las que afectan al comercio de productos agrícolas, siendo de hecho la dificultad de llegar a un acuerdo en las mismas el principal obstáculo en la conclusión con éxito de la Ronda.
Siempre bajo el estricto cumplimiento de las normas de la OMC, la Unión Europea tiene establecidos diferentes acuerdos bilaterales con países, o grupos de países, en los que se pactan condiciones preferenciales, por ambas partes, en sus transacciones comerciales. Los acuerdos preferenciales implican la concesión de reducciones, o incluso la eliminación, de los aranceles a las importaciones de la UE de ciertos productos de terceros países. Como consecuencia, estos acuerdos preferenciales originan, en ocasiones, importantes distorsiones en los mercados agrarios de la UE, especialmente en los productos hortofrutícolas.
Entre los acuerdos preferenciales de la UE destacan, por su mayor impacto sobre la producción hortofrutícola andaluza, los acuerdos con los países de la cuenca mediterránea conocidos como Acuerdos Euromediterráneos. La coincidencia en los calendarios de cosechas debida a la proximidad geográfica, y algunas ventajas competitivas a consecuencia de menores costes en ciertos factores de la producción, como la mano de obra, otorgan a productos como los tomates procedentes de Marruecos una posición ventajosa en momentos de alta producción con respecto a los procedentes de Andalucía.
Por otra parte, la UE dispone de una estrategia comercial y de desarrollo dirigida a 78 países de África, el Caribe y el Pacífico (ACP) cuyo objetivo es lograr su integración en la economía mundial. Al mismo tiempo tiene acuerdos comerciales, o está en vías de establecerlos, con Sudáfrica, con los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, con México y Chile, y continúa negociando con el Grupo Mercosur. Con respecto a las importaciones de los países en desarrollo y países menos adelantados, la UE les exime del pago de derechos o les aplica un tipo muy reducido con arreglo a su Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) y la iniciativa EBA (Everything But Arms. Todo salvo las armas).