Portal de la Junta de Andalucía
Buscador general

p. ej. ofertas de empleo, ayudas, escolarización...

Arquitectura

El patrimonio arquitectónico deja bien patente la variedad de culturas que han confluido en la región. También, la intensidad bélica de muchos momentos de su historia: Andalucía, a menudo tierra de frontera, conserva uno de los principales conjuntos de castillos y fortificaciones de Europa.

Roma y, sobre todo, Al-Andalus, el Renacimiento y el Barroco, aportan los principales monumentos. De época romana se conservan varios conjuntos de interés en Carmona, Córdoba y, sobre todo, la ciudad de Itálica, en las proximidades de Sevilla, patria de los emperadores Trajano y Adriano.

La Mezquita de Córdoba, el Palacio de Medina Azahara, las alcazabas de Málaga y Almería, el Alcázar de Sevilla y la Alhambra de Granada ejemplifican lo mejor del legado andalusí. La Mezquita cordobesa, producto de sucesivas ampliaciones y reformas entre los siglos VIII y XI, tiene su elemento más destacado en el bosque de columnas y dobles arquerías sobre las que se sustenta la cubierta. En la última etapa de la presencia musulmana en España, el reino nazarí de Granada produjo otra de las obras cumbres de la arquitectura andalusí, la Alhambra, que también tuvo un gran eco en todo el mundo árabe.

La conquista cristiana deja grandes catedrales como la de Sevilla, a la que se suman, ya en el siglo XVI, las de Granada, Málaga, Jaén, Baeza y Guadix. La torre de la catedral de Sevilla, la Giralda, aprovecha el alminar de la antigua mezquita y combina en sus últimos cuerpos los estilos renacentista y barroco, constituyendo una síntesis singular de las herencias árabe y cristiana en el arte andaluz.

Alcazaba de Almería
 

También en la línea de la fusión cultural proliferan numerosas iglesias y palacios de estilo mudéjar que ponen en contacto heterogéneas aportaciones árabes, románicas, góticas e incluso renacentistas.

Alcanzando la Edad Moderna, surge el esplendor renacentista y barroco en innumerables edificios religiosos y civiles construidos gracias a las cuantiosas riquezas aportadas por el comercio con América. Muestras de ello son los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza, el Palacio de Carlos V en Granada o los edificios del Ayuntamiento, la Casa de Pilatos y el Archivo de Indias en Sevilla.

La síntesis entre el legado musulmán y el cristiano será renovada a mediados del siglo XIX. Mientras en Europa florecían estilos como el neogótico o el victoriano, Andalucía pone de moda el neomudéjar, que a lo largo del XX seguirá siendo empleado en estaciones ferroviarias, plazas de toros y edificios como la Plaza de España de Sevilla o el hotel Palace de Granada. Estas tendencias regionalistas conviven con un movimiento moderno y racionalista que deja su huella en numerosas edificaciones públicas e industriales.

A partir de la década de los 90, y coincidiendo con el impulso de la Expo 92 de Sevilla, el patrimonio arquitectónico de la región se ve finalmente enriquecido con obras en las que las grandes firmas internacionales -Calatrava, Moneo, Stierling, Taddo Ando- alternan con prestigiosos arquitectos andaluces como Cruz y Ortiz, Vázquez Consuegra, Juan Cuenca, Antonio Jiménez Tordesillas o González Cordón. Entre ellas destacan las nuevas estaciones ferroviarias de Córdoba y Sevilla y, también en esta ciudad, el Puente del Alamillo o el Pabellón de la Navegación.

 

Más información

¿Aún tienes dudas?

Si tienes cualquier duda o necesitas más información puedes llamar a los teléfonos 902 505 505 y 955 062 627 o escribir al correo informacion@juntadeandalucia.es

¿Te ha sido útil esta información?

Tu voto:
Resultado: 1 Puntos 2 Puntos 3 Puntos 4 Puntos 5 Puntos (21 votos)

Atención: Por favor, marca cuántas estrellas crees que merece esta página y después haz clic en el botón de valorar

¿Cómo mejorarías esta página? Ver más

Ayúdanos enviándonos tus sugerencias. Recuerda no dejar datos de carácter personal.

Sugerencia