INTERJECCIONES
Las interjecciones son palabras invariables. No desempeñan ninguna función en una oración, sino que constituye por sí mismas una oración unimembre en la que no se distingue sujeto ni predicado.
1.- Algunas sirven para expresar dolor, cólera, impaciencia, gozo, sorpresa, o simplemente para llamar la atención.
ei, vae (ambas suelen ir seguidas de dativo) vae victis! ¡Ay de los vencidos!
heus sirve para llamar la atención.
heu, eheu indican dolor.
ohe expresa cólera
ah, oh expresan dolor o sorpresa.
2.- Otras son juramentos y maldiciones.
Herc(u)le, mehercule!: ¡Por Hércules!
ecastor, mecastor!: ¡Por Cástor!
edepol!: ¡Por Pólux!
malum!: ¡Maldición!
3.- Otras son antiguos imperativos que se han convertido en interjecciones. Pueden servir para animar, calmar, saludar, despedir...
age!: ¡Ea!, ¡Vamos!
sine!: ¡Déjalo estar!
ave!: ¡Hola!
salve!: ¡Hola!
vale!: ¡Adiós!