EL CUENTO.

                                                                   

            Desde  hace  cuatro  años, nuestro  Centro  colabora  en  un  interesante  Proyecto  llamado: la  llegada  del  otro  al  imaginario  infantil”.

 

            Este  Proyecto  no  consiste  en  otra  cosa  que  contar  los  cuentos  que  nosotros  inventamos  o  adaptamos  durante  el  curso.

 

            El  Proyecto  se  realiza  en  horario  escolar  y  participamos  niños  y  niñas  de  distintas  clases  y  niveles, nos  reunimos  en  un  aula  y  comenzamos  a  inventarnos  y  trabajar  sobre  distintos  cuentos.

 

            Recibimos  visitas  de  cuenta  cuentos, narradores  orales, actores, músicos  y  personas  que  colaboran  en  el  Proyecto  para  darnos  ideas  y  corregir  nuestras  propuestas  que  estamos  trabajando.

 

            Además  de  nuestro  Centro, que  hasta  este  año  ha  sido  el  único  representante  de  Almería, pertenecen  Centros  de  Granada, Málaga  y  Jaén.

 

            Durante  todo  el  curso  le  damos  forma  a  nuestros  cuentos  y  cuando  llega  la  Semana  Cultural, tenemos  el  día  del  Cuento  donde  representamos  nuestros  cuentos  a  todos  los  niños  y  niñas  del  colegio.

 

            Luego  en  el  mes  de  Junio  nos  reunimos  en  Granada  con  todos  los  demás  Centros  de  Andalucía  para  contar  nuestros  cuentos  y  escuchar  los  que  los  demás  han  preparado. Es  un  día  de  convivencia  muy  bonito, conocemos  a  muchos  niños  y  niñas  de  otros  lugares  que  hacen  lo  mismo  que  nosotros. La  única  pega  es  que  ese  día  tenemos  que  madrugar  mucho  para  hacer  el  viaje.

 

            Todo  el  material  que  realizamos: cuentos, trabajos, dibujos, posters, murales, cuentos  gráficos… lo  enviamos  al  Legado  Andalusí  que  junto  con  el  Teatro  Internacional  del  Mediterráneo  y  la  Delegación  de  Educación  de  Granada  organizan  el  Proyecto; allí  seleccionan  las  mejores  propuestas  y  las  publican  en  boletines  trimestrales  o  libros  para  difundirlos  a  nivel  nacional.

 

            Como  muestra  de  los  cuentos  que  hemos  realizado  durante  estos  años  os  podemos  contar  algunos  cuentos  que  os  sirvan  de  muestra:

 

·            El  cuento  de  los  dos  hermanos.

·        El  sol  y  la  luna.

·        El  regalo  de  una  sonrisa.

·        Pasos  perdidos.

.         El viento y las nubes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL  SOL  Y  LA  LUNA

 

AUTOR: Youssef  Rafiqui.

 

Había  una  vez  un  pequeño  pueblo  en  el  que  sólo  tenían  luna.

La  luna  tenía  la  nariz  redondeada  y  era  muy  traviesa, le  gustaba  hacerle  cosquillas  a  todos  los  niños  chicos.

 

Un  día  la  luna  se  enteró  que  entre  las  montañas  se  escondía  un  gran  sol. Una  mañana  la  luna  fue  a  buscar  al  sol, cuando  el  sol  veía  a  la  luna, se  escondía, y  así  todos  los  días  se  fue  escondiendo  de  la  luna.

 

Un  día, la  luna  le  pilló  y  a  la  luna  cosquillas  de  amor  y  el  sol  cada  vez  se  iba  poniendo  más  colorado. Se  enamoraron  y  vivieron  felices  y  durmieron  perdices.

 

Colorín  coloreado, este  caluroso  cuento  se  ha  terminado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL REGALO DE UNA SONRISA

 

 

 

AUTORES: Jesús  Angel, Yolanda, Fátima, Magdaví, Alejandro, Jairo, Alberto, Juanma.

 

 

            Si tuviera que contar un cuento de verdad, tal vez empezaría de esta forma:

 

            “Había una vez una niña cuyo deseo era conseguir que alguien le regalara una sonrisa. Siempre que hablaba con alguien buscaba que al final de cada conversación asomara en alguna cara esa sonrisa que tanto deseaba. ¡Yo quiero una sonrisa¡ - decía constantemente.

 

            Esa niña se sentía más niña porque lo que encontraba tras una conversación eran palabras duras, reprimendas, castigos y miradas esquivas. Ella seguía esperando ansiosa esa caricia de gestos que nunca llegaba, pero a cambio sólo tenía más pena en su corazón.

 

            Un día esta niña se miró al espejo y trato de ver una sonrisa en su cara, pero en cambio su reflejo sólo mostraba unos ojos tristes y una mirada perdida. Viendo en lo que se estaba transformando, empezó a llorar. Lo hizo durante tanto tiempo que sus lágrimas empaparon las sábanas, y habían desgastado el color azul de su alfombra e incluso mojado las páginas de este cuento.

 

            Cansada de tanto llorar, cogió todos los objetos que habían mojado sus lágrimas y los sacó fuera de casa, a la parte de atrás del jardín. Fue entonces cuando pasó un hombre y quedó impresionado con los objetos descoloridos por el llanto que había allí. Llamó a la puerta de la casa y entonces vio a la niña que el preguntó: - ¿Qué desea?.

 

            El hombre le explicó lo que le había llamado la atención de su jardín y que quería comprar todos los objetos descoloridos por el llanto. La niña no supo que responder y no sabía poner precio a todas sus pertenencias. Entonces la niña le dijo al hombre que si prometía regalarle una sonrisa algún día, ella le regalaría todo. El hombre, tan interesado en aquellos tesoros, aceptó sin pensar en cómo cumplir aquella promesa.

 

            A la mañana siguiente la niña se levantó muy contenta y esperó junto a la ventana a que pasara aquel hombre con su regalo. Pero el hombre no apareció. Fueron pasando los días, los meses y los años y aquel hombre nunca volvió. La niña fue creciendo. Siendo una mujer paseando por el parque, le pareció ver al hombre que tanto había esperado. Se acercó a él y le preguntó: - ¿No se acuerda de mí?.

 

            El hombre le dijo que no. Entonces la mujer saco un pañuelo, se lo dio al hombre y le dijo: - Soy aquella niña que le regaló todas mis cosas por una sonrisa. Ahora le doy mi pañuelo. El hombre, al recordarla, le dijo: -¡A sí, ya te recuerdo!.

No volví a verte porque me ha sido imposible encontrar la sonrisa que te prometí. Lo comprendo, dijo la mujer, y se alejó dejándole al hombre el pañuelo.

 

            El hombre se extrañó y le pregunto: -¿Por qué me regalas tu pañuelo?. La mujer le contestó: - ¡Porque es lo único que me queda lleno de lágrimas y que usted no tiene!. Ha sido incapaz de cumplir la promesa que me hizo un día siendo niña. El hombre comenzó a llorar tras aquellas palabras. De sus ojos brotaron lágrimas que mojaron el pañuelo de la mujer y vio cómo sus lágrimas desgastaban los colores de aquel pañuelo de seda. Esto le hizo recordar cuantas veces había incumplido promesas hechas.

 

            Entonces fue cuando el hombre le pidió disculpas a la mujer y le devolvió su pañuelo. No se preocupe, respondió la mujer, acaba usted de cumplir su promesa. El miró el pañuelo y descubrió que con sus lágrimas había dibujado una sonrisa en el pañuelo. Entonces la mujer se marchó.

 

            Si tuviera que contar un cuento, de verdad, cogería un pañuelo y lloraría, porque ahora sé que es la única forma en la que nace la mejor sonrisa que ponerle a un cuento como regalo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PASOS  PERDIDOS

 

            Pasos  perdidos  en  una  acera

            Que  no  sabemos  quien  dio,

            Sólo  vemos  sus  huellas

            Y  el  dolor  que  causó.

            Errantes  caminamos.

            Muriendo  a  cada  paso.

            Nada  nos  pertenece.

            Ni  siquiera  el  fracaso.

            Formamos  parte  del  mundo.

            Y  en  él  experimentamos.

            Creyéndonos  los  dueños.

            Sintiéndonos  los  amos.

            Cuando  pasa  el  tiempo…

            Paramos, nos  dejamos  llevar.

            Observamos.

            Que  nada  nos  pertenece.

            Que  estamos  de  paso.