Fábulas de 3ºA (Abril. 2010)

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                    FÁBULA DE UN PERRO Y UN RATÓN

   Cuenta la historia de un perro y un ratón que vivían en una casa.    Un día el perro se quedó sorprendido al ver un ratón e intentó perseguirlo poniendo la casa patas arriba.
- El ratón le dice: ¿Por qué me persigues?
- Para jugar contigo- le contesta el perro.
- ¡Ah! Que quieres jugar conmigo- le dice el ratón. Te propongo hacer una carrera a ver quién gana. Aquel que pierda tendrá que obedecer durante una semana todo lo que diga el que haya ganado.
- Me parece muy buena idea. Estoy deseando que empiece la carrera - le comenta el perro.
- Te parece bien quedar a las tres y media en el jardín de la casa, junto a los matorrales que hay justo antes de entrar.
- Vale- le contesta el perro.

   Pasadas unas horas el perro se vio con el ratón en el lugar citado y comenzó la carrera. Todo empezó bien y el perro iba ganando pero a los pocos metros al perro se le torció una pata. El ratón podía haberle ganado, pero detuvo la carrera para socorrer al contrincante.
    Desde ese día el perro y el ratón se hicieron muy buenos amigos y no se separaron más. FIN


   Raquel Ramos Villegas

    
               FÁBULA DE LA GALLINA Y LA VACA

   Había una vez una gallina muy cariñosa que vivía en una granja.
   Lola, que así se llamaba la gallina, un buen día se escapó de la granja y comenzó a caminar sola de noche y de día durante varios días. De pronto se encontró con una vaca que también estaba sola y se hicieron amigas. Las dos decidieron estar juntas, pero necesitaban una guarida para refugiarse de la lluvia, que en ese momento comenzaba a caer. De pronto vieron a lo lejos una cueva amplia en la que los dos animales podían pasar la noche, pero para llegar hasta allí tenía que pasar por un caminito muy estrecho y a mucha altura. La gallina no tuvo problema y pasó con facilidad, pero la vaca que estaba demasiado gorda no cabía por el estrecho camino y se precipitó por un barranco a diez metros del suelo. La gallina muy asustada comenzó a gritar su nombre y la vaca, aunque un poco herida y con muy poco ánimo le contestaba. Entonces, a la gallina se le ocurrió un plan para sacar a la vaca del barranco. Para ello se hizo de una larga cuerda y se la lanzó a la vaca desde el precipicio. La gallina comenzó a tirar de la cuerda con tanta fuerza que parecía una super gallina y por eso casi pierde todas sus plumas. Al final pudo sacar a la vaca de donde estaba y la vaca para recompensarle le regaló un litro de leche.    FIN

         Álvaro Millán Cepeda



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