4ºA: Historias contadas con palabras llanas

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     EL CADÁVER DEL CANTANTE QUE MURIÓ SOBRE EL                                    TELÉFONO.
                                     Capítulo I
     Era un cantante llamado Sergio y cantaba flamenco por todas las partes del mundo. Como llevaba toda la vida cantando tenía mucho dinero.
     Hace varios meses que murió y no sabemos las causas de su muerte, pero lo cierto es que tenía un pequeño dardo en el cuello que contenía una pócima china.
     Estuvieron los científicos investigando día tras día el dardo, pero el dardo que tenía en el cuello era de plástico y era inofensivo.
     Creemos que la culpa era del teléfono. Continúan las investigaciones.

     Antonio Félix Pinto


  ANDREA Y ÁNGELA HACEN UNA PELÍCULA CON UNA ARAÑA

     Estas dos señoras van a realizar una gira por toda Europa rodando imágenes para una nueva película en la que la tercera protagonista era una araña.
     Dijo Ángela al guionista:
     -¿Pero qué clase de araña será esa?
     El guionista le dijo que seguramente sería una tarántula.
     A lo que contestó Andrea:
     -Yo con esa araña ni canto ni hago ninguna película.
     Dijo el guionista:
     -¿Pero por qué, Andrea, si la araña será de mentira?
     Andrea y Ángela se tranquilizaron, se miraron y respondieron:
-¡Ah, entonces sí la haremos!
     Empezaron en Londres a rodar la película y allí con la niebla, cuando apareció la araña, todos los personajes olvidaron que era
de mentira y salieron corriendo muertos de miedo y asustados.
     ¡Qué susto se dieron!

    Belén Ávila


                          ÁNGELA Y LAS ARAÑAS

      Ángela, una niña de cuarto curso, estaba estudiando tranquilamente en su cuarto cuando, de pronto, una sombra la asustó.
      Miró hacia la lámpara y vio una araña. Le dio miedo y empezó a tirarle cosas: primero un lápiz y como no tuvo puntería, intentó con un sacapuntas.
      Por fin consiguió atraparla y la introdujo en una botella, la cual llevó al jardín para que la araña siguiera tranquila su vida, pero no en su cuarto.
      Ángela se fue a estudiar tranquila y la araña nunca volvió
.
.    Carmen Martínez


ÁNGELA VARELA, CANTANTE FAMOSA, SIEMPRE LLEVA PUESTO SOMBRERO PÚRPURA

     Ángela Varela siempre cantada en su pueblo desde pequeña.      Componía canciones muy chulés y en sus conciertos recitaba canciones rockeras.
     En el escenario todos dirigían sus miradas a su vestimenta y sobre todo a su sombrero púrpura destellante.
     Tenía una amiga llamada Carmen que cantaba con ella, pero no tenía tan buena voz como Ángela, entonces a Ángela se le ocurrió una idea maravillosa. La idea era que Carmen moviera los labios mientras que Ángela cantaba.
     Lo intentaron y salió chulísimo. Formaron un dúo muy especial: una cantaba y la otra gesticulaba.

   Elena Varela


 UNA PERSONA LLAMADA ÁNGELA ESTUVO VIENDO UN HIPOPÓTAMO SALIENDO DE UNA ALCANTARILLA

     Un día en la selva africana, había un hipopótamo que no era muy listo que digamos. Era chiquitito y a veces se perdía entre la hierba porque ésta era muy alta, así que los padres se preocupaban "cada dos por tres".
     Al cabo de un tiempo, el hipopótamo fue creciendo y ya podía ir donde quería.
     En el día de los hipopótamos fueron de fiesta el hipopótamo chico, el mediano y los padres.
     El chico iba delante del padre, pero, en un momento, se separó de la familia y se dirigió a un embalse donde estuvo bebiendo agua. De repente, se cae al embalse y fue a parar a un pueblo para salir por una alcantarilla.
     Una mujer que pasaba cerca estuvo viendo al hipopótamo salir.
     Se lo llevó a su casa como pudo porque pesaba mucho y encima era salvaje y lo dejó en el porche que tenía sembrado de flores.
     Un día se dio cuenta que al hipopótamo le hacía falta pasear y salieron. En el camino se encontraron con una amiga, Pili que le dijo:
     -¡Qué haces con ese hipopótamo?
     -Me lo encontré saliendo de una alcantarilla.
     -¡Oh! ¿Por qué no lo llevas a una reserva?
     -De acuerdo, vale.
     -¿Vamos a la reserva?
     -Un momento, no lo podemos llevar con lo que pesa y sin coche.
     -Llamaremos a la reserva.
     -¿Cuál es el número?
     - Lo miraremos en la guía.
     -A ver…¡Ah, mira! ¡Aquí está! Es el 820394856
     -¡Llamaremos! Traerán la furgoneta y se lo llevarán.
     Al final el hipopótamo chico y su familia se reunieron felices y creo que comieron perdices.
   Manuel del Toro Molero


   ROCÍO, ELENA, JULIA Y ÁNGELA, LAS DOMADORAS DE ÁGUILAS

      En una tarde de primavera muy hermosa nos encontramos Julia,       Elena y yo a Ángela domando águilas en medio del campo.       Nosotras nos sorprendimos y le preguntamos:
      -Ángela, ¿no te dan miedo esas aves rapaces?
      Ella nos dijo:
      -No, no me dan miedo. Estas águilas son muy cariñosas y me quieren mucho, pero sus ataques y sus defensas son muy peligrosos para otras personas.
      Nosotras estábamos muy asustadas porque eran muy grandes y con enormes garras, pero tras acudir todos los días para ver cómo las domaba, las águilas nos conocían y al cabo del tiempo nosotras también fuimos profesionales.
      Yujuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!

   Rocío Saavedra

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