Ilustración de Pilar Acero
Imágenes CNICE-MEC.
¿Por que
los finlandeses educan
mejor?
A partir de una serena lectura
de este
reportaje publicado por Consumer.es
Erosky podemos conocer las claves del éxito del
sistema educativo finlandés,
que es el que ha obtenido los mejores resultados
según el informe PISA de 2006.
En cada uno de sus tres
apartados puedes encontrar las claves de ese éxito:
- Enlace
1: Lo que dicen las estadísticas
- Enlace
2: El factor familiar, sociocultural y escolar
- Enlace
3: La clave: la formación de los docentes
Ilustración de Mar
Sáez.
Imágenes CNICE-MEC.
Pesadillas y terrores nocturnos
2ª parte de la charla ofrecida
por la
psicóloga Rosamar
Rivas Bochs a las familias de nuestro Centro. (La interesante
1ª
parte sobre enuresis se presenta en el número anterior).
Comenzaremos por reconocer las
diferencias básicas entre
la pesadilla y el terror nocturno.
Una pesadilla es un sueño que
provoca mucho miedo seguido de un despertar completo. Ocurre muy tarde
en el periodo del sueño, entre las cuatro y las seis de la
mañana, cuando los sueños son más
vívidos. Al despertar, el niño llora y
está muy asustado.
Reacciona buscando la presencia de los padres y esto lo tranquiliza,
aunque es posible que le cueste volver a dormirse por lo
asustado que está. Pueden producirse sin ninguna
razón conocida, pero a veces suceden porque el
niño ha visto o escuchado algo que le perturbó.
Al despertar suelen recordar lo soñado y pueden
hablar
sobre ello.
- Causas: son el resultado
de sentimientos de inseguridad, ansiedad, miedo o
preocupación. Se pueden dar en todas
las
edades
después de los seis meses, siendo más frecuentes
entre cuatro y seis años. A menudo se relacionan
con las etapas de desarrollo: los niños que empiezan a
caminar pueden soñar acerca de la separación de
sus padres; los preescolares, con monstruos en la oscuridad; los
escolares, con la muerte o peligros reales. Cualquiera que sea la
causa, los niños inseguros, preocupados o con ansiedad
tienen más probabilidades de tenerlas.
- Tranquilizar: para ayudarles, los
padres pueden
despertarles, tranquilizarles y darles seguridad sin dar demasiada
importancia a la pesadilla. No es importante en este momento comentar
su contenido.
- Evitar la excitación excesiva:
los niños deben tener un periodo de calma y
relajación antes de acostarse evitando
programas de violentos o de terror.
- Aliviar miedos e inquietudes: la
conversación y los sueños pueden indicarnos
cualquier problema que esté sufriendo el niño.
Durante el día es conveniente hablarle de
sus pesadillas. Es conveniente preparar al niño antes de los
acontecimientos que pueden causarle tensión como la
vuelta al cole o salir de viaje. Los miedos en los niños son
muchas veces causados por la falta de información.
- Tomar medidas para las pesadillas repetidas:
esto revela
que el niño siente ansiedad por algo. Conviene animarle a
que hable de su sueño, lo represente despierto, haga un
dibujo y desarrolle una
historia con un final feliz.
- Preparar una estrategia nocturna:
proporciona seguridad dejar una luz encendida, disponer de una
pequeña linterna, dormir con el peluche...
El terror nocturno es un
sueño miedoso acompañado de un despertar
sólo parcial desde una fase de sueño muy
profundo. Mientras tiene lugar, el
niño grita y se agita; después se tranquiliza y,
al despertar, usualmente no recuerda nada. Ocurre cuando el
sueño es muy profundo, entre la una y las tres de la
madrugada. El aspecto del niño puede ser muy llamativo en
esta situación:
se sienta, se agita, hace movimientos extraños, llora,
grita, gime, habla, tiene
los ojos abiertos de par en par, el ritmo cardiaco acelerado y
está sudoroso; no se da cuenta de tu presencia, incluso
puede intentar apartarte gritando y agitándose
más aún si intentas inmovilizarlo. Puede volver a
conciliar el sueño rápidamente sin llegar a
despertarse; pero, si lo hace, el miedo y la confusión
desaparecen y después no recuerda nada, ni la
agitación ni los gritos.
- Causas: se cree que reflejan etapas
inmaduras del sueño, en las que el niño tiene
dificultad para hacer la transición del sueño
profundo al superficial .
- Esperar: suelen preocupar
más a los padres que a los niños. Se debe
simplemente esperar y recordar que no ha sido causado por las
tensiones y que no tendrá efectos traumáticos
cuando cese.
- Tranquilizarle: abrazar
alniño, calmarle, pasar un toalla refrescante por la cara
hará que los padres sientan que están haciendo
algo útil y esto tranquilizará al niño
mientras pierde su mirada perdida y empieza a volver a la realidad
preguntándose qué pasa.
- Regule los horarios de sueño :
ayudará a desarrollar un patrón de
sueño más maduro en su hijo
asegurándose de que tiene un horario regular de
sueño y que descansa lo suficiente.
En estos enlaces puede encontrar más
información
- Enlace
1: Información de la Asociación
Española de Pediatría de Atención
Primaria
- Enlace
2: Información de Psicología Online