| Creatividad 2003-2004 (5) | ||
| Cuentos premiados en el Certamen Literario de la Cofradía de la Virgen de Linarejos (Mayo 2004) | ||
| El pueblo sin Reina | La Estrella Perdida | El Milagro de la Virgen |
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EL PUEBLO SIN REINA ( por Carmen Mª Rodríguez, 6º B) |
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Primer Premio de Tercer Ciclo de Primaria |
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Bien es sabido que, normalmente , cada pueblo tiene una reina o patrona, bien, pues en un pueblo, llamado Linares, hubo un tiempo en el que se quedó sin patrona, y ahora veremos por qué. En un pueblo de la provincia de Jaén, llamado Linares, había una muy comprensiva, alentadora, protectora... y que siempre ayudaba a todos sus fieles, era la Virgen de Linarejos. Un día, esta virgen, un poco aburrida estar siempre, allí arriba, en su pedestal, siempre observando y ayudando, decidió cobrar vida y convertirse, en una niña pequeña, como todos los chiquitines que iban a rezarle, quería ser realmente su amiga ,y , con la ayuda de esos niños, intentar mejorar el mundo. Fue extraordinario, con sólo desearlo, ¡PLAF!, se convirtió en una pequeña niña, con los ojitos color castaños y con un ligero toque de picardía, de dulzura y de comprensión. Se bajó corriendo del pedestal y fue corriendo a buscar a esos niños. Los encontró jugando en las cercanías de la estación de tren, y le preguntó sus nombres, se llamaban: José, Pedro, Juan y Carlos. Uno de ellos, Juan, el más preguntón, le dijo:- ¿Y tú cómo te llamas? Y ella, calló en la cuente, de que no sabía su nombre, - ¡Linarejos! Respondió ella con soltura, pensando en el primer nombre que se le ocurrió. Y entonces, José propuso: ¿Por qué no jugamos a las guerras? Y Linarejos, ofendida, dijo:¿Y por qué no, a que salvamos al mundo de las guerras?-Dijo-¡Es una muy buena idea!- respondieron todos a coro. Y Lina, como la llamaban ellos, poco a poco, fue convirtiendo el juego en realidad, por ejemplo, si pasaba una anciana que iba cargada con la fruta, el carro, el bolso...le cogían algunas bolsas y se las llevaban a su casa, y así sucesivamente. Pero lo que Linarejos no se había dado todavía cuenta, era de que, el pueblo, sin patrona, era un auténtico caos, porque por muy niña que ella se creyese ser, en realidad ella era la patrona, la luz y guía para el pueblo, y eso no lo podía cambiar por mucho que quisiese, además, los ciudadanos y el alcalde Linarenses, pensaban que la imagen de la Virgen la habían robado algunos vecinos de un pueblo cercano, por envidia, y empezaron a chincharles. Pero Linarejos no se había dado cuenta de eso, ella seguía jugando con sus amigos sin enterarse de nada de lo que ocurría en el pueblo. Pues bien, llegó la noche, y claro, todos los niños se fueron a dormir a sus casas, pero Linarejos donde se iba, ¡si ella donde único había dormido siempre era en el santuario! Entonces cuando se dio cuenta de que su único y verdadero hogar era el santuario, su pedestal, y sobre todo, guiar a su pueblo hacia el camino del bien. Retomó hacia la ermita, y una vez allí, encima de su pedestal, sintió que volvía a ser ella. Al día siguiente, José, Pedro, Juan y Carlos, buscaron a su amiga por todos los sitios del pueblo, hasta que una corazonada, los guió hacia el santuario, allí vieron a la Virgen, y tuvieron el presentimiento, de que aquella era su amiga, su mejor amiga, y se dieron cuenta, de que a la Virgen no sólo hay que ir a rezarle y a pedirle cosas, sino que hay que hablar con ella, e intentar hacerse amigos suyos, por lo tanto, esos cuatro niños, entendieron ese mensaje de amor que la Virgen siempre nos está enseñando, pero que no siempre queremos aprenderlo. FIN
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Premio Especial 2º Ciclo // Autores: Lorenzo, Rocío, José Javier, José Angel, Mari Ángeles, Ignacio, Cristina, Aurelio, Jesús, Sole y Cintia (3º) |
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Como todos sabéis, cada ángel tiene una misión que hacer. ¿Sabéis cual es?: cuidar de cada persona que le ordene Dios. El ángel de nuestro cuento es muy pequeño y cuando se es pequeño, no se pueden realizar tareas de ángeles grandes, por eso a nuestro amigo Felipillo, la Virgen lo mando cuidar a una estrella. Tenia que quitarle el polvo de meteoritos, sacarle brillo y procurar que no se escapara. Cuando se ocultaba el sol, tenia que moverla por el cielo, para que alumbrara a la ciudad donde la necesitaran. Aquella noche, sobre Europa había un eclipse y todo el continente estaba a oscuras. ¡Qué peligro!,¿Qué podría hacer Felipillo?. Le pidió permiso a la Virgen para venir hasta aquí y eso hizo. Recogió muchos países europeos hasta llegara España, atrás fueron quedando Grecia, Italia, Dinamarca, y Francia. España le gusto mucho, la fue alumbrando muy contento, pero con la prisas, se le cayó la estrella. ¿Y ahora qué hago? -pensó Felipillo, -Tendré que buscarla, si la Virgen se entera, no le gustará. Buscó por Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, y cuando llegó a Jaén descubrió que en algún punto de la provincia había una luz fuerte, potente y brillante, corriendo fue hasta ella. ¿Sabéis dónde estaba la luz?_ En Linares. La estrella al caer se había roto en muchos pedacitos, Linares estaba iluminado, tan bonito que parecía la feria. Felipillo fue recogiendo los trocitos y mientras buscaba, tropezó con un niño que estaba pegando la estrella; la arreglaron entre los dos, pero faltaba un cachito, éste había ido a caer delante de la puerta del Padre Eterno del Santuario de la Virgen de Linarejos. El ángel Felipillo la dejó allí porque en Linares quieren mucho a su Madre; se despidió del niño y subió al cielo. La Virgen María no le regañó porque la luz se quedó en su casa. Felipillo desde el cielo sabe donde está Linares y de vez en cuando, va a saludar a la estrella y al niño. Cuando suba el próximo día al Santuario, voy a buscar la estrella. Seguro que la encuentro en la corona de la Virgen. FIN |
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EL MILAGRO DE LA VIRGEN (por Ignacio Fuentes, 3º) |
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Las protagonistas de la historia son una niña llamada Carmen y la Virgen. La niña era huérfana de padre, era muy pobre y vivía en el campo. Carmen tenía 8 años y estaba enferma. El médico fue a visitarla y dijo que la niña necesitaba unas medicinas para curarse. La mamá de Carmen se puso muy triste porque eran tan pobres que no tenían suficiente dinero para comprar las medicinas que necesitaban. La mamá intentó pedir dinero a amigos pero no consiguió suficiente. Así que finalmente, como no podían hacer otra cosa, rezaron mucho a la Virgen de Linarejos para que se curara. Pasados unos días Carmen fue mejorando poco a poco hasta que se curó del todo, y en agradecimiento a la Virgen, recogieron flores y las llevaron a la Ermita de la Virgen de Linarejos. FIN |
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