Cuentos del Cole

 

“EL NIÑO MENTIROSO”

 

 

ÁFRICA OSUNA SEGURA 6º A

C.E.I.P “Santa Teresa” Estepa (Sevilla)

 

Este caso que os cuento sucede en el patio de un colegio cualquiera, en una ciudad cualquiera, de un país cualquiera. Cuando suena el timbre del recreo, como ocurre en todos los colegios del mundo, ese patio que estaba silencioso y aburrido es invadido de repente. Montones y montones de niños, que salen por todas las puertas, lo llenan en cuestión de segundos: el campo de fútbol, los bancos, las paredes... todo queda completamente lleno.

 

 

Y en los patios suelen ocurrir un montón de cosas, un montón de historias, porque cuando los niños están en el patio de un colegio, saben que lo fundamental es divertirse. Aunque hay algunos que no piensan así...

Ocurrió que uno de los niños, al que no habían elegido para jugar al fútbol, se enfadó muchísimo. Se enfadó tanto, tanto que decidió que si él no jugaba al fútbol, ninguno de los niños lo haría. Y pensó y pensó y siguió pensando, hasta que se le ocurrió un método muy malvado para vengarse.

Empezó por decirle a otro niño que el balón de fútbol estaba embrujado, que había oído que un mago muy poderoso le había echado una maldición. Este niño, alucinado con la historia, se la contó a otro, pero añadiendo sus propios detalles: el mago era una bruja que no le gustaba que los niños se divirtieran y la maldición consistía en que el niño que jugara con ese balón se contagiaría de una increíble mala suerte. Ese niño se lo contó a otros dos niños, que a su vez se lo contaron a otros niños por todo el patio. Y cada uno de ellos hacía su propia versión de la historia, aunque en el fondo coincidían en lo mismo: el balón estaba embrujado y quien jugara con él quedaría maldito.

Al principio, los niños que jugaban al fútbol no hacían caso de los otros niños, que habían oído por aquí y por allá que el balón estaba embrujado. Sin embargo, cuando los que jugaban al fútbol vieron que cada vez venían más y más niños a contar la misma historia, empezaron a creer que podía ser verdad.

Cuando preguntaban a los niños quién se lo había contado, ellos no sabían qué decirles: eran tantos los que se lo habían contado a otros, que al final nadie sabía dónde había nacido la historia. El caso es que todos los niños del patio estaban convencidos de que el balón estaba embrujado, así que nadie debía jugar con él.

Poco a poco, los que jugaban al fútbol fueron encontrando excusas para no jugar. El niño malvado, que había dicho la mentira, veía divertido como todos los demás huían del balón. Nadie quería ni tocarlo, hasta que ninguno quiso jugar al fútbol y se fueron, dejando el campo vacío con el balón maldito en medio.

Al siguiente día sonó el timbre del recreo y los niños salieron a jugar. Jugaban al escondite, a las carreras, al baloncesto, a las canicas... Sin embargo, aunque todos tenían muchas ganas de jugar al fútbol, ninguno se atrevía a tocar el balón porque seguían creyendo que tenía una maldición y nadie quería embrujarse.

El niño malvado vio la oportunidad para terminar su venganza. Se acercó lentamente al balón mientras todos los niños le gritaban que no lo hiciera o le ocurriría algo malo, pero como él sabía que era una mentira lo de la maldición, siguió acercándose hasta que lo cogió con las manos.

Todos los niños gritaron a la vez y echaron a correr. Pero como él creía que era una farsa lo cogió con sus propias manos. Al principio no notaba nada pero minutos después la mala suerte se apoderó de él: iba a beber y se mojaba todo, corría y se caía, nadie quería jugar con él, etc. Se dio cuenta de que tenía muy mala suerte.

Pasaban los días y nadie quería ni mirar el balón aunque en el fondo todos estaban ansiosos por jugar con él. Entonces al “niño prodigio”, como lo llamaban, se le ocurrió la feliz idea: ¡tirad ese balón y comprad otro nuevo!

Al día siguiente todos estaban felices y contentos jugando al balón menos el niño que había inventado la historia del balón embrujado. Ya no se atrevía a jugar con el balón por si acaso y los niños con él tampoco.

Y es que.... ¡¡¡ LA MENTIRA NO CONDUCE A NADA BUENO!!!


ÁFRICA OSUNA SEGURA 6º A

 

© TOMO V “Cuentos del Cole” CEIP SANTA TERESA. Estepa (Sevilla)