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Cerca de su pueblo existía una
playa a la que todavía no habían contaminado. Sus arenas eran amarillas y
limpias y sus aguas muy azules. Un sábado quedaron para ir a la playa a
desayunar y almorzar... Pero también, para divertirse y bañarse. Ellos
siempre que podían iban a la playa. Como les gustaba tanto la cuidaban muy
bien: recogían papeles, latas de refrescos, vasos de cartón,
etc.. Si la
playa fuera de ellos solos no habría nunca basura. Cuando la veían sucia se
ponían tristes.
Aquel sábado llegaron unos bañistas
descuidados que ensuciaron toda la playa con desperdicios. Y aunque ellos
les repetían una y otra vez: “tirad la basura a la papelera, cuidad
la playa...”, no hacían caso.
Al ver que todavía había mucha
gente que no cuidaba a playa y, lo más triste, que ni siquiera hacían nada
para arreglarlo, María tuvo una gran
idea:
-
¡Tengo una gran idea!
- ¿Qué es?-dijeron todos.
- Podemos hacer una especie de manifestación.
Pondremos carteles por todos lados: casas, comercios, tiendas,
restaurantes...
- ¡Vale! Yo pondré el ordenador. - añadió Rosa.
- Yo, explicó Pedro,
escribiré en el ordenador lo que decidamos poner en los carteles.
- Yo, los folios. -comentó José
- Yo, la impresora. - insistió Antonio.
- Y yo, el fixo. – dijo finalmente Ángela.
Volvieron a casa
y se pusieron a trabajar en la idea. A nadie le faltó nada. Y después de
unas horas terminaron. Contentos y alegres hicieron muchísimos carteles en
folios.
Al día siguiente repartieron los folios de la
manifestación. En todos ellos ponían el mismo texto: EL DOMINGO HABRÁ UNA
MANIFESTACIÓN CON EL LEMA: “LA PLAYA ES DE TODOS, NO LA
CONTAMINES”
La
manifestación fue todo un éxito. Acudió muchísima gente y gracias a los
seis amigos la playa duró muchos años
limpia. Y aunque esto es sólo
un cuento, cuando lo leáis debéis pensar:
¿Cómo os gustaría que estuviera la playa sucia o
limpia? Pues en vuestras manos está: CUANDO VAYÁIS A BAÑAROS, YA SABÉIS CÓMO ACTUAR.
ANA FERNÁNDEZ PÉREZ 6º B
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