LA PAZ
Paz: sinónimo de alegría, solidaridad, esperanza, amor.....Estos sinónimos a menudo se van perdiendo, hasta que un día al ir a pronunciarlos se nos olviden...
Pensad en todas esas guerras que son el antónimo de paz. Yo creo que en vez de tirar bombas, hacer atentados, etc. se podría llegar a un acuerdo de que la paz fuese la protagonista.
Con la paz el BLANCO y el NEGRO se convierten en MULTICOLOR; el ODIO en AMOR; las GUERRAS en FIESTAS DE ALEGRÍA...en fin, en un MUNDO.
Donde vivimos no siempre se da a entender que las peleas son malas, pues hay gente que siempre se mete en problemas y pelea continuamente y gracias a esas personas un cachito del mundo se derrumba. Y un cachito de unas, y otro cachito de otras, acabará rompiéndose nuestro mundo.
RECETA DE PAZ PARA PEGAR LOS CACHITOS CAÍDOS DE MUNDO:
1/2 LITROS DE AMISTAD
UNA PIZQUITA DE AMOR
5 KL DE SIMPATÍA
TRES CACHARROS DE ESPERANZA
Ahora removemos, la mezcla se mete 24 horas en el mundo
y............................. .........
¡YA ESTÁ!
¡ A TRABAJAR TODOS!
MIGUEL IBÁÑEZ CORTÉS 1º A
CARTA DE LA PAZ
Estimados profesores:
Mi nombre es Nicole Marcela Jiménez Mateus y tengo doce años. En esta carta les quiero explicar lo que significa la paz. Para mí, la paz significa amor, respeto, reconciliación, confianza y muchas más cosas, pero sobre todo amistad y respeto hacia las personas de distintas religiones y creencias. Quisiera que ya no hubiese más guerras y que solo hubiese paz en este día tan especial. Reciban un cordial saludo.
NICOLE MARCELA JIMÉNEZ MATEUS 1º B
Abrí los ojos y vi un mundo que vivía en paz y armonía, vi un mundo sin personas odiosas. Anduve un poco hacia adelante y vi libertad de expresión e ideas. Seguí mi recorrido y vi a muchas personas de distintas razas jugando juntos sin conflicto alguno. Seguí caminando por el sendero y vi a un hombre y a una mujer trabajando con igualdad sin machismo ni discriminación. Vi a un niño y a un anciano sentados en un banco, me acerqué un poco, vi paz y serenidad. Salí del sendero y divisé una ciudad, me acerqué a ella y vi a gente trabajadora alegre, contenta y pacífica. De repente sonó el despertador y encendí la tele, puse las noticias de la mañana y vi guerras y asesinatos. Hice una reflexión de lo que vi en el sueño:
PARA QUE HAYA PAZ DEBEMOS TRABAJAR UNIDOS Y ASÍ FORJARLA.
ÁLVARO RAMÍREZ MONTOYA 1º A