Sin embargo, su estética es respetuosa con el entorno paisajístico en el que se ubica. En este sentido, podemos mencionar la piedra como elemento característico de su fachada o el césped, salpicado de flores, árboles y arbustos, que precede la entrada principal y sus aledaños.
Ya en su interior, lo primero que observa y agradece quien lo visita y quien en él trabaja es su luminosidad , que viene dada, fundamentalmente, por su ubicación, por las numerosas ventanas con las que cuenta y por el patio interior, que a modo de claustro conventual, reparte, generosamente, una agradable luz por todos los rincones.
Todo ello, sumado a la presencia de plantas naturales, que decoran los pasillos y a la ausencia de barreras arquitectónicas, hace de este Centro Educativo un lugar acogedor, propicio para la transmisión de conocimientos, valores y afectos.