John Locke

 

   
               
       

 

 

 

 

   
 
       
   
 

Ejercicios.

JOHN LOCKE (1632-1704) nació en Wrington, condado de Somerset, Inglaterra, en 1632, hijo de un jurista de ideas puritanas. Estudió en Oxford ciencias naturales, medicina y teoría del Estado. Lord Shaftebury lo tomó bajo su protección como preceptor, consejero y médico de la familia, y Locke participó en la vida política de su país, ocupando diversos cargos de responsabilidad, que se vieron interrumpidos por sus estancias en Francia (1675-1679) y Holanda (1683-1688).
Con el ascenso de Guillermo de Orange al trono de Inglaterra el año 1689, Locke regresó a su país y durante once años ocupó un puesto oficial como responsable de comercio y agricultura. En 1700 se retiró de la vida política y murió cuatro años más tarde, en la casa de campo de un noble amigo suyo.

 

Su interés por la filosofía se despertó leyendo a Descartes, aunque su pensamiento se aparta del racionalismo cartesiano para dar lugar a una nueva corriente filosófica, el empirismo, según la cual todas las ideas del entendimiento provienen del conocimiento sensible. De las sensaciones, llamadas por Locke “ideas simples, proceden las demás ideas (“complejas”) por un proceso de asociación y combinación. En cuanto a las ideas políticas, Locke se adelanta en cierta medida a Montesquieu al defender la separación de los poderes legislativo y judicial y la supremacía del primero. Su convencida defensa de la tolerancia y su confianza en los derechos naturales de los hombres libres influyeron de forma decisiva en el posterior desarrollo de las democracias occidentales.

El pensamiento racionalista cartesiano es la base sobre la que se desarrolla el empirismo de Locke, al negar en primera instancia la defensa del innatismo del ideas que postuló Descartes. Locke realiza un ejercicio de prospección comparativa, afirmando que no todos los pueblos poseen una idea como "Dios", ni el mismo código ético. Igualmente, entre individuos formados en una misma cultura encuentra diferencias sustanciales en cuanto a la posesión de los principios de identidad o contradicción. En consecuencia, según este autor, este tipo de ideas han de tener una procedencia no innata sino vinculada a su conocimiento empírico, esto es, a su experiencia vital. El conocimiento paulatino del mundo desarrollado por el individuo desde su nacimiento es lo que le dota de las ideas sobre su propia identidad y la de los demás objetos/sujetos que le rodean. Los conocimientos, las ideas, son por tanto aprendidas. Las experiencias conforman y se alojan en la mente del hombre, descrita inicialmente como un espacio en blanco con capacidad para aprender y albergar los conocimientos adquiridos. La manera en que las experiencias se alojan en la mente del hombre es doble: bien a través del sentido exterior, que permite percibir las sensaciones que llegan al individuo desde el mundo que le rodea, bien a través del sentido interior, que utiliza el razonamiento como herramienta de conocimiento y comprensión. Las experiencias recibidas por el individuo permiten formar las ideas que se instalan en su cerebro, siendo éstas simples, es decir, primarias o sin elaboración, o complejas, formadas las ultimas a partir del material que suponen las primeras. Locke introduce un principio de relativismo al afirmar que algunas ideas simples, en especial las referidas a las propiedades de los objetos, no existen de manera objetiva, sino que son impresiones subjetivas producidas por nuestro cerebro sobre las percepciones recibidas desde el exterior. Estas cualidades de los objetos, que llama secundarias, se producen pues de manera subjetiva, es decir, no existen objetivamente sino sólo como representación mental del individuo. Sin embargo, sí que existen otras cualidades objetivas en los objetos, que Locke denomina primarias, y que son propiedades reales de las cosas. Las ideas complejas, tema fundamental de su filosofía, son para Locke una pura representación mental, una herramienta para definir y trabajar con objetos, para establecer clasificaciones acerca de las cosas. Nombres y conceptos son representaciones acerca de las cosas, de inmensa utilidad, formados a partir de la conjunción de varias ideas simples; en realidad, debajo de las ideas simples se halla la "sustancia" de las cosas,, de imposible acceso para el ser humano.

 

Es importante también la aportación de Locke a los terrenos de la moral y la política, de tal forma que su pensamiento significa la aportación principal al liberalismo inglés. Piensa en la ley como fruto del consenso entre los individuos, un acuerdo consuetudinario que clasifica en divina, civil y filosófica. En tanto que producto del acuerdo entre los hombres, la ley ha de regir la política de los pueblos y la autoridad misma ha de surgir como delegación de los individuos, y no de manera innata. La razón se confirma así como el principio rector de las sociedades y como la base de la política. La separación de poderes es, por tanto, una consecuencia lógica, al evitar la concentración de la autoridad en manos de unos pocos y al establecer mecanismos de control sobre el ejercicio del poder. En el terreno religioso propugna la comprensión y la tolerancia entre las distintas doctrinas, manifestándose agnóstico y crítico con los dogmas.

La libertad del individuo es un principio básico para lograr una sociedad feliz, libre de ataduras más allá de las impuestas por la propia razón y el "sentido común".

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