Cuadro

El personaje del cuento de Voltaire pretendió inútilmente prescindir de todos los deseos y necesidades perturbadoras, finalmente fue víctima de todas ellas. Y es que los seres humanos siempre estamos motivados por algo, siempre estamos sujetos a una necesidad u otra. La vida es fundamentalmente ebullición, actividad y desarrollo. Todos estamos en continua actividad y hasta las personas más perezosas no pueden permanecer siempre inactivas.

¿Por qué nos movemos, actuamos, nos interesamos por las cosas y nos inquietamos sin cesar? El estudio de la motivación no es otra cosa que el intento de averiguar, desde el punto de vista de la psicología, a qué obedecen todas esas necesidades, deseos y actividades, es decir, encontrar la explicación de las propias acciones humanas: ¿Qué es lo que motiva a alguien a hacer algo?

La complejidad del comportamiento humano hace que frente a un mismo estímulo se pueda responder de modo diferente en distintas ocasiones. Y si el mismo estímulo no provoca siempre la misma respuesta, algo debe suceder en el interior del organismo que varíe de una situación a otra.

En psicología se da el nombre de motivación a lo que incita al organismo a iniciar una acción determinada y a continuarla respondiendo a algunos estímulos del medio. Aunque puede haber motivos externos al organismo que le inciten a actuar, en general se considera la motivación como el resultado de estados internos del organismo que actúan como desencadenantes del comportamiento y, en este sentido, se entiende la motivación como una variable intermedia, no observable, que se puede deducir de la relación que se da entre el estímulo y la conducta del organismo.

La motivación se estudia en psicología a través de la observación y también experimentalmente. Los experimentos sobre motivación se han realizado con animales y con personas. Se trata de alterar algunos factores del medio ambiente en que se encuentra el organismo, como privarle de comida o de agua, o presentarle una meta especial, y observar cómo éste modifica su comportamiento. El experimentador manipula las condiciones antecedentes (factores del medio ambiente), observa la conducta del organismo, antes y después de estas manipulaciones, y deduce las motivaciones.

También la psiquiatría ha hecho aportaciones al estudio de la motivación al observar las disfunciones que provocan en la conducta humana los traumatismos y las enfermedades mentales, que pueden alterar la capacidad de leer, escribir, imaginar, recordar, hablar, tomar decisiones, etc. Así, los estudios que realizó Freud con neuróticos e histéricos dieron origen al psicoanálisis, que, como corriente psicológica, tiene una importante teoría de la motivación.

CARACTERÍSTICAS DE LA CONDUCTA MOTIVADA

Se suelen considerar características de una conducta motivada las siguientes:

  • Es propositiva, lo que significa que está orientada y dirigida a una meta u objetivo que el individuo quiere alcanzar.
  • Es fuerte y persistente: Cuando alguien está motivado por algo emplea mucha energía para conseguir sus metas, trata de superar los obstáculos y no desfallece hasta conseguir sus objetivos.
  • Existe un orden jerárquico en los motivos, de manera que este orden determina la prioridad que para el sujeto tienen unas metas u otras.
  • Existen motivos conscientes y motivaciones inconscientes, de modo que no siempre somos conscientes de la base motivacional de nuestro comportamiento.
  • Nunca estamos del todo satisfechos, de forma que el cumplimiento de un objetivo o meta hace que el psiquismo y/o el organismo busquen enseguida nuevos proyectos.