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Viernes 23 de agosto de 2019
BIBLIOTECA ESCOLAR DEL CENTRO
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LECTURAS PARA PRIMARIA
 

LECTURAS PARA EDUCACIÓN PRIMARIA

Cuentos para niños/as a partir de 6 años

 


LIBROS RECOMENDADOS PARA EL MES DE MARZO Y ABRIL

PRIMER CICLO

Título: Cuando juego

Editorial: Macmillan.

Colección Librosaurio.

Autor: Marinela Terzi

Argumento: Con la imaginación se puede jugar a cualquier cosa.

SEGUNDO CICLO

Título: Rita gigante

Editorial: Macmillan.

Autor: Mikel Valverde.

Argumento: Rita quiere ser la más alta de su clase.

TERCER CICLO

Título: El caso de las chuches misteriosas.

Editorial: Macmillan.

Autor: Javier Fonseca.

Argumento: clara quiere ser detective.


LIBROS RECOMENDADOS PARA EL MES DE FEBRERO

PRIMER CICLO

Título: El hada del árbol

Editorial: alfaguara Infantil.

Colección Hada volada.

Autor: Margaret Ryan

Argumento: Hada volada saca malas notas y la han castigado a servir de adorno en el árbol del Navidad.

SEGUNDO CICLO

Título: Correo Urgente

Editorial: Edebé.

Autor: Paula Carballeira.

Argumento: Milo, el cocinero del cole, sabe miles de cuentos y, entre bandeja y bandeja, se los cuenta a todos los niños/as.

TERCER CICLO

Título: El señor de los ladrones.

Editorial: Destino.

Autor: cornelia Funke.

Argumento: Próspero y Bonifacio se unen a una banda de niños ladrones en Venecia. ¿Quién será el misterioso jefe de la banda?


LIBROS RECOMENDADOS PARA EL MES DE ENERO

PRIMER CICLO

Título: El viento Tarambana

Editorial: Bruño, colección Fábulas del Buho.

Autor: Carles Cano y Margarita Menéndez

Argumento: Al viento juguetón le gusta jugar con los sombreros de la gente..

SEGUNDO CICLO

Título: Junie B. Jones Granjera

Editorial: Bruño.

Autor: Bárbara Park.

Argumento: La clase de Junie va de excursión a una granja, pero ella no está muy contenta porque le dan miedo los animales.

Recomendado a lectores de 7 y 8 años.

TERCER CICLO

Título: El clan de las brujas

Editorial: Grupo Edebé.

Autor: Maite Carranza.

Argumento: En un mundo de brujas enfrentadas, solo la elegida traerá la paz.

Recomendado a lectores avanzados.


LIBROS RECOMENDADOS PARA EL MES DE DICIEMBRE

PRIMER CICLO

Título: Ojos de pez

Editorial: La Galera

Autor OPrieol Cabrero

Argumento: el caracol de mar tiene celos de sus amigos.

Recomendado a primeros lectores.

SEGUNDO CICLO

Título: Una de indios y vaqueros

Editorial: Edebé. Colección Tucán Naranja.

Autor: Margarita García.

Argumento: Una aventura en el rio del vaquero Mc Cansao y sus amigos indios.

Recomendado a lectores de 7 y 8 años.

TERCER CICLO

Título: ¿Quién cuenta las estrellas?

Editorial: Espasa

Autor: Lois Lowry.

Argumento: coraje y valentía de una niña para ayudar a su amiga judía en la ocupación alemana de dinamarca. Recomendado a lectores avanzados.

 


 

Niña escribiendo

EL DIARIO DE CARMEN

 


 

 

PETER PAN

peter pan

(leer el cuento)

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EL BOSQUE DE NUNCA SALDRÁS

bosque encantado


JAPONES

 

"CUENTO DEL JAPONÉS"


Cuento de Marzo

Este cuento  ha sido escrito por un equipo de alumnos de nuestro colegio. Hoy ya están en el instituto. Los dibujos también fueron realizados por ellos. ¡Disfrutadlo!

 

“Una odisea en globo”

GANADOR del CONCURSO de 2005 "LA MAGIA DEL MAR" Convocado por la Fundación ECOMAR

ESCRITO POR:

Alumnos/as de 6º B

TUTOR DEL CURSO Y COORDINACIÓN:

Dº. Antonio Montoro Gómez

 

C.E.I.P. JORGE GUILLÉN (6ºB)
Carretera de Olías s/n
29018 Málaga
Tlf. 952 293546 Fax 952 298147
www.juntadeandalucia.es/averroes/jorgeguillen

29003762.averroes@juntadeandalucia.es

portada

CAPÍTULO 1: EN EL PARQUE
Toda la clase había ido a “Parque Aventura”, pero Jorge tenía pocas ganas de correr de una atracción a otra. La verdad era que le costaba moverse, porque estaba demasiado gordito; así que se sentó en un banco frente al "Globo Volador", junto a Gerardo, que tampoco tenía muchas ganas de moverse, pero éste era por falta de energía; ya que estaba excesivamente delgado. Ambos tenían una cosa en común: las pocas ganas de no hacer nunca nada. Bueno había otra cosa común entre los dos, ninguno había probado jamás el pescado. ¡A lo mejor les faltaba fósforo a sus cerebros! El caso es que las faltas de energía de uno y los demasiados kilos del otro les hacían estar allí aburridos, mirando como en globo subían y bajaban niños que gritaban y reían de alegría. El globo no había parado en toda la mañana, pero ahora llevaba un buen rato sin actividad. Gerardo y Jorge estaban a unos veinte metros escasos de la canasta de transporte. ¡No sería mucho esfuerzo! Jorge miró a Gerardo y Gerardo miró a Jorge.

parque
Los dos estaban pensando lo mismo, y sin decir palabra, tal vez para no gastar energía, se dirigieron, no muy rápido hacia el Globo Volador. El piloto, un joven muchacho de unos veintitantos años, les dio la bienvenida alborotando los rizos pelirrojos de Jorge, y enseguida inició la subida. Las cosas comenzaron a verse cada vez más pequeñas. Ya estaban muy arriba cuando el viento, que soplaba suave, comenzó a sacudir la canastilla con ráfagas muy violentas. El piloto comenzó rápidamente a recoger la cuerda para bajar. Ya estaban a dos palmos del suelo, cuando una ventolera sacudió el globo de manera tan violenta, que la cuerda que los unía a tierra se partió. A causa de la sacudida, el piloto perdió el equilibrio y cayó por la borda a tierra. Jorge y Gerardo cayeron de espaldas y se golpearon en la cabeza quedando sin sentido a bordo. El globo continuó subiendo y subiendo sin que nadie lo controlara.

partida

CAPÍTULO 2: EN UN LUGAR DE AFRICA
Cuando por fin Gerardo despertó, alertó a su compañero porque estaban en un lugar completamente desconocido para ellos. Allí abajo, se veía la orilla del mar y una gran extensión de dunas y desierto de piedras. Cerca de la orilla, algunos arbustos rodeaban un poblado de cabañas, y en la playa un grupo de personas, vestidas de colores muy llamativos, tiraban cosas al globo. Piedras, ramas y alguna que otra flecha rozaban la canastilla, hasta que por fin una flecha terminó por hacer blanco y pinchar el aparato.
El globo empezó a caer rápidamente. Los niños, tras el batacazo, salieron a gatas como pudieron del revoltijo de tela. Estaban rodeados de negros armados con palos, lanzas, flechas y piedras, pero miraban a Jorge con admiración. Le tocaban el pelo y decían algo que nuestros amigos no entendían. ¡Y a Gerardo ni caso! Poco a poco consiguieron hacerse entender y supieron que lo que decían era: "Pelo de fuego".
flechas

El más anciano de la tribu dijo que Jorge era un enviado de los dioses, así que decidieron hacerle una fiesta aquella misma noche. Esa tarde todo el mundo se lanzó a la playa y, armados con palos golpeaban el agua, mientras otros cogían con las manos los peces aturdidos que subían a la superficie. Jorge y Gerardo nunca habían visto esa forma de pescar. Un grupo de niños se puso a limpiar el pescado y a colgarlos al sol para secarlos, así que ellos se pusieron a ayudarles. Esa noche, alrededor de un gran fuego, bailaron, cantaron y asaron los pescados que habían secado al sol. ¡Era la primera vez que los dos comían pescado! ¡No podían creerlo, estaba delicioso!
Al despertarse por la mañana se encontraron el globo reparado y listo para viajar, entonces subieron y desengancharon la cuerda de amarre, dejándose llevar por el viento. Junto a ellos en la canastilla había una cesta con pescado seco, que sus nuevos amigos le habían dejado para el viaje.
pesca

CAPÍTULO 3: EN ARGENTINA
Comenzaron a subir y tanto subieron que pasaron las nubes y se durmieron de sueño y frío. Cuando despertaron estaban volando sobre un rebaño de vacas y unos jinetes las dirigían. ¡Eran gauchos!¡Estaban en Argentina! El globo se paró muy despacio sobre una colina, y los gauchos no tardaron en llegar junto a ellos. Cuando los vieron no se lo creían: dos niños en un globo. Jorge y Gerardo les contaron su historia y los gauchos los llevaron a su campamento. Eran muy alegres y no tardaron en sacar una guitarra y cantar canciones preciosas. Uno de los jinetes echó mano a su zurrón y sacó un paquete. ¡Era pescado salado! Lo sacudió y cortó unas tiras que puso al fuego. Los niños lo probaron y les encantó ¡Estaba buenísimo!. Se pasaron toda la noche cantando y asando pescado salado hasta la madrugada, pero al amanecer llegó la hora de la despedida.
Los gauchos les desearon suerte en su regreso a casa y les ayudaron a despegar ¡Los niños no podían creérselo, estaban descubriendo el mundo!
gaucho

CAPÍTULO 4: EN JAPÓN
Enseguida se quedaron dormidos de cansancio y sueño. Y tuvieron que dormir mucho tiempo, porque cuando despertaron, estaban pasando sobre una islas y al fondo se veía una gran montaña con la cumbre nevada.
A Jorge esa montaña le resultaba familiar, la había visto en un libro. Era un volcán y se llamaba Fuji Yama. Estaban en Japón. Aterrizaron junto a un río, muy cerca de unas barcas donde unos pescadores echaban las redes. Vieron como las sacaban llenas de peces. Se acercaron y consiguieron hacerse entender y explicarles que intentaban volver a casa, pero que todavía no conseguían dominar el globo. Los pescadores japoneses les invitaron a su casa. ¡Qué casas más diferentes! -pensaban los niños. No había sillas y las mesas eran muy bajitas. Les invitaron a comer, pero en la mesa no pusieron tenedores ni cucharas, sino palillos. ¿Y qué creéis que había de comer? Pues pescado, que una vez limpio lo cortaron en tiras muy finitas y lo pusieron en el plato junto con unas salsas.
japon

Gerardo y Jorge no sabían como comer aquello, así que imitaron a sus amigos pescadores. Al cabo de un rato ya sabían coger las tiritas de pescado con los palillos y mojarlas en la salsa. Se asombraron porque no les resultó tan difícil, y ... ¡Sorpresa!¡Estaba realmente bueno!
Esto se estaba convirtiendo en "La vuelta al mundo en globo comiendo pescado". Después de comer fueron a un mercado con sus amigos los pescadores y vieron una fiesta con fuegos artificiales, dragones voladores, cometas... Fue algo maravilloso, pero..., llegó la hora de continuar intentando el regreso a casa, así que subieron a su globo y se dejaron llevar por los nuevos vientos.

dragon

CAPÍTULO 5:EN EL POLO NORTE
Los lugares que veían pasar eran cada vez más blancos y más fríos. Todo lo que veían era blanco, tan blanco que parecía hielo ¡Claro, era hielo!¡Habían llegado al Polo Norte!
No muy lejos vieron un grupo de esquimales, por lo que intentaron que el globo bajara. Consiguieron parar cerca de un esquimal, que sostenía una caña junto a un agujero redondo hecho en el hielo.
Estaban pescando. Un poco más lejos un grupo de personas, con grandes chaquetones de pieles, cortaban bloques de hielo y los colocaban en círculo. Estaban haciendo un iglú. Gerardo y Jorge se acercaron a ellos tiritando de frío, y rápidamente un niño del grupo les cubrió con dos grandes chaquetones que les dieron calor al instante. Para entonces nuestros amigos ya se habían convertido en maestros de idiomas por gestos y señas, y así consiguieron explicarles su situación. Al poco rato ya se sentían como en familia y se pusieron a ayudarles a construir su iglú. Cuando lo terminaron, les enseñaron a pescar en el hielo. Al llegar la noche entraron todos en el iglú y se sentaron sobre montones de pieles alrededor de un pequeño fuego. Asaron los pescados y contaron historias de osos blancos y focas gordas, hasta que llegó el momento de continuar el viaje.
¿Cuál sería el nuevo destino? Acomodados en la canastilla y abrigados por las pieles, que les regalaron sus amigos los esquimales, decían adiós mientras el iglú se perdía de vista.

iglu

CAPÍTULO 6: EN ITALIA
Como no estaban muy cansados se pusieron a experimentar el manejo del globo y consiguieron aprender algunas cosas. Descubrieron que bajar era realmente fácil. Solo había que tirar de una cuerda. Era casi de noche y había bruma. Oyeron los motores y la sirena de un barco. Habían llegado al mar, y el globo se deslizaba por encima de la costa. Comenzaron a bajar lentamente y entre la bruma apareció la silueta de un barco y unos hombres tirando de unas redes. Bajaron un poco más para saludarlos y preguntarles dónde estaban. Las redes, ya casi estaban en la cubierta del barco. Algo se movía. ¡Si, claro, algo se movía!¡Era muy pequeño! ¡Estaban pescando alevines! Gerardo y Jorge comenzaron a gritar como locos. Tan fuerte gritaron que los pescadores del barco, al oír voces que venían del cielo y no ver el globo por la bruma, soltaron las redes y corrían por la cubierta del barco asustados y gritando: ¡Il diábolo, il diábolo...! ¡Qué alegría! ¡Habían llegado a Italia y conseguido impedir la captura de alevines! Nuestros amigos cerraron la trampilla de aire del globo y comenzaron a subir lentamente, impidiendo que los descubrieran.

italia

CAPÍTULO 7: EN CASA
Se hizo de noche y comenzó a soplar un fuerte viento que agitaba la canastilla de transporte. Jorge y Gerardo, asustados, se acurrucaron entre las pieles y se quedaron dormidos de cansancio. A pesar del sueño, sentían como el viento movía todo el globo. Ellos se sentían zarandeados, como si alguien los sacudiera violentamente. Entre tanto movimiento oyeron una voz que los llamaba. La voz se hizo más fuerte y más fuerte, hasta que los despertó ¡Jorge, Gerardo, que nos vamos! Era D.ª Carmen, la maestra. ¡Se habían quedado dormidos en el banco! Gerardo y Jorge se miraron sonriendo preguntándose ¿Lo hemos soñado? Se resistían a creer que hubiera sido solo un sueño. ¡Parecía todo tan real y tan maravilloso! ¿Y los pescados, también habían soñado su sabor?
Entonces, Gerardo le preguntó a Jorge: ¿Te gustaría venir a casa a jugar ? Podemos enseñarle a mi madre algunas maneras de preparar pescado y hacer una fiesta familiar.

Jorge le contestó con mucha alegría: ¡Pues claro!
Y se fueron caminando juntos, pensando en el sueño que les había cambiado sus vidas.
Despertar
Nosotros y nosotras,
alumnos/as de. 6ºB, hicimos este cuento:

Fernando Alcalá Aragón, Álvaro Asián Henares, Ricardo Bermejo Holtlaushen, Vicente Cañete Calzado, Francisco Miguel Díaz Rodríguez, Daniel Fernández FernándezMarina Galo Romero, Lucía Hernández Sánchez, Melani Jimena Tierno, Ana Jódar Meléndez, Manuel Lara Guerrero, María Victoria López Ceres, Alba López Serrán, Rosa María Lorca Jiménez, Antonio Morales Fajardo, Teresa von Maravic, Raúl Olea Romero, María Pérez Soto, Borja Rodríguez Salas, María Teresa Romero Alba y Carlos Ruiz Pérez-.Montaut
Contraportada
Comentarios de los alumnos:
Me gustaría que la historia fuera de verdad.
(Melanie)

Me he sentido muy acompañada mientras dibujaba y escribía. ¡Todos en grupo!¡Genial! Ha sido muy divertido y nos ha salido muy bien..
(Alba)


En mi opinión el cuento es muy divertido y espero que vosotros os hayaís divertido leyéndolo tanto como nosotros escribiéndolo.
(Borja)

La técnica para dibujar los muñecos de los niños ha sido genial. Hemos participado toda la clase. Me ha encantado.
(Ana Maria)



GrilloLUNA GUAPA

EL GRILLO Y LA LUNA

(Haz click con el ratón sobre el título para leer el cuento)


Merlín

“EL MAGO MERLÍN”

(Haz click con el ratón sobre el título para leer el cuento)


EL AÑO QUE MAMÁ NOEL REPARTIÓ LOS REGALOS DE NAVIDAD

de

Pilar Alberdi

Podría decir de este cuento que así fue, porque así me lo contaron, pero... a los hechos me remito. Como sabéis en Laponia, donde vive Papá Noel, hace un frío terrible, te castañetean los dientes, algunos días se te pegan las pestañas, de los techos de las casas cuelgan unas incisivas y larguísimas estalactitas. En fin..., cabe imaginar que en lugar tan maravilloso como inhóspito, las ardillas usan guantes; los lobos, lustrosas botas de cuero; y los renos, unos graciosos gorros rojos con orlas blancas, que acaban en su punta con una gracioso pompón. ¡Pero qué os voy a contar que no sepáis! O... ¿no sois vosotros de los primeros en salir hacia los mercadillos navideños de las plazas de vuestros pueblos y ciudades, y allí miráis encantados las figuras de Belén, las zambombas, las bolsas de confeti, la nieve artificial... hasta que... lo inevitable, volvéis al hogar con uno de esos maravillosos gorros rojos y blancos sobre vuestras cabezas.
Pues... lo que iba a contaros: a punto estaba de llegar a Laponia como a todo el mundo, el día de Navidad y Papá Noel amaneció con tos y fiebre.
-Es gripe -decía, con los ojos llorosos. Y muy preocupado añadía...- ¡Qué va a ser de mis niñitas y niñitos! ¿Quién repartirá las ilusiones y esperanzas, tantos regalos como ellos esperan!
-Yo -gritó una vocecita pequeña y delgada como un airecillo primaveral que llegaba de la cocina.
Papá Noel, pensó en un ratoncito. Lo había visto hacía tiempo protegiéndose del frío del invierno junto a la cocina de leña.
-Yo -repitió la vocecita... que acercándose a Papá Noel, le trajo un gran vaso de leche con miel y un paste-lillo. Yo lo haré.
Papá Noel escuchó sin decir nada. Y Mamá Noel, repitió:
-Yo lo haré...
Bueno, la verdad es que a Papá Noel ese cambio no le agradó mucho; él, se llevaba los honores; él, recibía las cartas de millones de niñas y niños; de él, se hablaba en todos los telediarios y periódicos del mundo...
-Está bien -refunfuñó-, está bien. Los tiempos han cambiado. Lo reconozco. He de reconocerlo. Me parece... justo.
Entonces Mamá Noel, consolándole, dijo:
-No te preocupes, Papa. No lo notarán. Llevaré tu traje, me pondré un almohadón para imitar tu barriga, y... y... hasta una barba postiza.
Fuera, el trineo estaba preparado. Sonaban los cascabelillos de los arneses y los renos se movían ansiosos y expectantes. Nevaba, y de los pinos caían espontáneos puñados de nieve.
-No, no es justo -reflexionó Papá Noel-.No puedo permitirlo. Tú eres tú.
Entonces Mamá Noel, dijo:
-Bien, bien... Veo que los dos estábamos preparados para este cambio...
-¡Atchiss! -contestó Papá Noel.
Mamá Noel comenzó a vestir su propio traje. No se ajustó barba, ni tripa..., ni cargó un saco gigante lleno de juguetes sobre su espalda como para demostrar cuán fuerte era para su edad. Se miró al espejo... No estaba mal. Era mayor, pero su rostro reflejaba serenidad. Entonces, mirando a Papá Noel, se despidió:
-Es hora de marchar.
-Sí -dijo él.
-Volveré pronto -susurró ella- dándole un cariñoso beso en la mejilla.
-Te estaré esperando.
Así fue como Mamá Noel, repartió los regalos de Navidad, pero... ¡siempre hay un pero!, sólo algunas personas, las que esperaban el maravilloso acontecimiento de ver aparecer algún día a Mamá Noel, la vieron, y fueron muy dichosos. Llamaron a las agencias de noticias, y al día siguiente, la noticia que podía oírse y leerse en los noticiarios y en los periódicos, era: "Mamá Noel, repartió los juguetes de este año". "Mamá Noel, hizo las delicias de los niños". "El nuevo siglo nos ha traído a Mamá Noel".
Pero Mamá Noel no pensaba sólo en esto, aunque la hacía muy feliz, sino en cómo estaría Papá Noel recuperándose de su gripe.
Cuando llegó a su casa de Laponia -y no os cuento cuán cansados estaban los renos y Mamá Noel- se encontró a Papá Noel cantando y amasando pastelillos en la cocina.
-Hola cielo -dijo ella.
-Hola, mi amor -contestó él.
Era la primera vez que Papá Noel cocinaba. Además, había lavado la ropa y ordenado la casa.
Juntos leyeron las noticias de los periódicos, y de todas ellas, la que más les gustó, fue una que decía: "El año que viene, las niñas y niños del mundo, podrán escribir -indistintamente- a Mamá y a Papá Noel".
¡Lo habían conseguido entre todos! Los cambios en las personas y en las vidas, son así... Primero un deseo, un sueño, una posibilidad; luego, una realidad, y cuando esto sucede... ¡Qué maravilloso el aire de fraternidad que respiran las personas, y qué maravillosa la luz que parece irradiar en el mundo!
¡Claro que este cuento, aún no ha terminado! Falta que las niñas y niños del mundo se sumen... y el año que viene se reciban en Laponia, miles de cartas para Mamá y Papá Noel.


"Un obstáculo en el camino"

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Luego se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos simplemente la rodearon. Muchos culparon a la autoridad por no mantener los caminos despejados, pero ninguno de ellos hizo nada para sacar la piedra del camino. Un vecino del pueblo que vivía en el sitio más descampado, pasaba por allí exhausto con un fardo de leña sobre sus hombros; y la vio. Se detuvo, luego se aproximó a ella, puso su carga en el piso trabajosamente y trató de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y empujar hasta llegar a fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. Mientras recogía su fardo de leña, vio una pequeña bolsita en el suelo, justamente donde antes había estado la roca. La bolsita contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el premio era para la persona que removiera la roca como recompensa por despejar el camino. El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad, tanto para ayudar a los demás como para ayudarse asimismo.

(Cuento popular)


 

 

ceipjorgeguillen@gmail.com 

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