MARCO DE REFERENCIA EUROPEO PARA EL APRENDIZAJE, LA ENSEÑANZA Y LA EVALUACIÓN DE LENGUAS

 

APUNTES

 

2. ENFOQUE ADOPTADO

 

2.1. Un enfoque orientado a la acción

 

El uso de la lengua — que incluye el aprendizaje— comprende las acciones que realizan las personas que, como individuos y como agentes sociales, desarrollan una serie de competencias, tanto generales como competencias comunicativas, en particular. Las personas utilizan las competencias que se encuentran a su disposición en distintos contextos y bajo distintas condiciones y restricciones, con el fin de realizar actividades de la lengua que conllevan procesos para producir y recibir textos relacionados con temas en ámbitos específicos, poniendo en juego las estrategias que parecen más apropiadas para llevar a cabo las tareas que han de realizar. El control que de estas acciones tienen los participantes produce el refuerzo o la modificación de sus competencias.

 

• Las competencias son la suma de conocimientos, destrezas y características individuales que permiten a una persona realizar acciones.

• Las competencias generales son las que no se relacionan directamente con la lengua, pero a las que se puede recurrir para acciones de todo tipo, incluyendo las actividades de lingüísticas.

• Las competencias comunicativas son las que posibilitan a una persona actuar utilizando específicamente medios lingüísticos.

• El contexto se refiere al conjunto de acontecimientos y de factores situacionales (físicos y de otro tipo), tanto internos como externos a la persona, dentro del cual se producen los actos de comunicación.

• Las actividades de lengua suponen el ejercicio de la competencia lingüística comunicativa dentro de un ámbito específico a la hora de procesar (en forma de comprensión o de expresión) uno o más textos con el fin de realizar una tarea.

• Los procesos se refieren a la cadena de acontecimientos, neurológicos y fisiológicos, implicados en la expresión y en la comprensión oral y escrita.

• El texto es cualquier secuencia de discurso (hablado o escrito) relativo a un ámbito específico y que durante la realización de una tarea constituye el eje de una actividad de lengua, bien como apoyo o como meta, bien como producto o como proceso.

• El ámbito se refiere a los sectores amplios de la vida social en los que actúan los agentes sociales. Aquí se ha adoptado una clasificación de orden superior que los limita a categorías principales que son adecuadas para el aprendizaje, la enseñanza y el uso de la lengua: los ámbitos educativo, profesional, público y personal.

• Una estrategia es cualquier línea de actuación organizada, intencionada y regulada, elegida por cualquier individuo para realizar una tarea que se propone a sí mismo o a la que tiene que

enfrentarse.

• Una tarea se define como cualquier acción intencionada que un individuo considera necesaria para conseguir un resultado concreto en cuanto a la resolución de un problema, el cumplimiento de una obligación o la consecución de un objetivo. Esta definición comprendería una amplia serie de acciones como, por ejemplo, mover un armario, escribir un libro, obtener determinadas condiciones en la negociación de un contrato, jugar una partida de cartas, pedir comida en un restaurante, traducir un texto de una lengua extranjera o elaborar un periódico escolar mediante trabajo en grupos.

 

2.1.2. La competencia comunicativa

 

Se puede considerar que la competencia comunicativa comprende varios componentes: el lingüístico, el sociolingüístico y el pragmático. Se asume que cada uno de estos componentes comprende, en concreto, conocimientos, destrezas y habilidades.

 

Las competencias lingüísticas incluyen los conocimientos y las destrezas léxicas, fonológicas y sintácticas, y otras dimensiones de la lengua como sistema, independientemente del valor sociolingüístico de sus variantes y de las funciones pragmáticas de sus realizaciones.

 

Las competencias sociolingüísticas se refieren a las condiciones socioculturales del uso de la lengua.

 

Las competencias pragmáticas tienen que ver con el uso funcional de los recursos lingüísticos (producción de funciones de lengua, de actos de habla) sobre la base de guiones o escenarios de intercambios comunicativos. También tienen que ver con el dominio del discurso, la cohesión y la coherencia, la identificación de tipos y formas de texto, la ironía y la parodia.

 

2.1.3. Las actividades de la lengua

 

La competencia lingüística comunicativa que tiene el alumno o usuario de la lengua se pone en funcionamiento con la realización de distintas actividades de la lengua que comprenden la comprensión, la expresión, la interacción o la mediación (en concreto, interpretando o traduciendo). Cada uno de estos tipos de actividades se hace posible en relación con textos en forma oral o escrita, o en ambas.

 

Como procesos, la comprensión y la expresión (oral y, en su caso, escrita) son obviamente primarios, ya que ambos son necesarios para la interacción.

 

En la interacción, al menos dos individuos participan en un intercambio oral o escrito en el que la expresión y la comprensión se alternan y pueden de hecho solaparse en la comunicación oral. Aprender a interactuar, por lo tanto, supone más que aprender a comprender y a producir expresiones habladas.

 

Tanto en la modalidad de comprensión como en la de expresión, las actividades de mediación, escritas y orales, hacen posible la comunicación entre personas que son incapaces, por cualquier motivo, de comunicarse entre sí directamente.

 

2.1.4. Los ámbitos

 

El ámbito público se refiere a todo lo relacionado con la interacción social corriente (las entidades empresariales y administrativas, los servicios públicos, las actividades culturales y de ocio de carácter público, las relaciones con los medios de comunicación, etc.).

 

De forma complementaria, el ámbito personal comprende las relaciones familiares y las prácticas sociales individuales.

 

El ámbito profesional abarca todo lo relativo a las actividades y las relaciones de una persona en el ejercicio de su profesión.

 

El ámbito educativo tiene que ver con el contexto de aprendizaje o formación (generalmente de carácter institucional), donde el objetivo consiste en la adquisición de conocimientos o destrezas específicas.

 

2.1.5. Tareas, estrategias y textos

 

La comunicación y el aprendizaje suponen la realización de tareas que no son sólo de carácter lingüístico, aunque conlleven actividades de lengua y requieran de la competencia comunicativa del individuo; en la medida en que estas tareas no sean ni rutinarias ni automáticas, requieren del uso de estrategias en la comunicación y en el aprendizaje. Mientras la realización de estas tareas suponga llevar a cabo actividades de lengua, necesitan el desarrollo (mediante la comprensión, la expresión, la interacción o la mediación) de textos orales o escritos.

 

La relación entre estrategias, tarea y texto depende del carácter de la tarea.

 

 

3. NIVELES COMUNES DE REFERENCIA

 

3.2. Los niveles comunes de referencia

 

Acceso (Breakthrough), que se corresponde con lo que Wilkins denominó en su propuesta de 1978 «Dominio formulario», y Trim, en la misma publicación1, «Introductorio.

 

Plataforma (Waystage), que refleja la especificación de contenidos del Consejo de Europa.

 

Umbral (Threshold), que refleja la especificación de contenidos del Consejo de Europa.

 

Avanzado (Vantage), que refleja la tercera especificación de contenidos del Consejo de Europa, nivel que Wilkins ha descrito como «Dominio operativo limitado» y Trim como «la respuesta adecuada a las situaciones normales.

 

Dominio operativo eficaz (Effective Operational Proficiency), que Trim denominó «Dominio efectivo» y Wilkins «Dominio operativo adecuado», y que representa un nivel avanzado de competencia apropiado para tareas más complejas de trabajo y de estudio.

 

Maestría (Mastery) (Trim: «dominio extenso»; Wilkins: «Dominio extenso operativo»), que se corresponde con el objetivo más alto de los exámenes en el esquema adoptado por ALTE (Association of Language Testers in Europe). Se podría ampliar para que incluyera la competencia intercultural más desarrollada que se encuentra por encima de ese nivel y que consiguen muchos profesionales de la lengua.

Figura 1

 

A

 

Usuario básico

B

 

Usuario independiente

C

 

Usuario competente

A1

A2

B1

B2

C1

C2

Acceso

Plataforma

Umbral

Avanzado

Dominio operativo eficaz

Maestría

 

 

3.3. Presentación de los niveles comunes de referencia

 

Cuadro 1. Niveles comunes de referencia: escala global

 

Usuario competente

C2

Aunque el nivel C2 se ha denominado “Maestría”, no implica una competencia de hablante nativo o una competencia cercana a ello. Se caracteriza por un grado de precisión, propiedad y facilidad en el uso de la lengua.

 

-         Es capaz de comprender con facilidad prácticamente todo lo que oye o lee.

-         Sabe reconstruir la información y los argumentos procedentes de diversas fuentes, ya sean en lengua hablada o escrita, y presentarlos de manera coherente y resumida.

-         Puede expresarse espontáneamente, con gran fluidez y con un grado de precisión que le permite diferenciar pequeños matices de significado incluso en situaciones de mayor complejidad.

C1

El nivel C1 se denomina dominio operativo eficaz y se caracteriza por un repertorio lingüístico amplio que permite una comunicación fluida y espontánea.

 

-         Es capaz de comprender una amplia variedad de textos extensos y con cierto nivel de exigencia, así como reconocer en ellos sentidos implícitos.

-         Sabe expresarse de forma fluida y espontánea sin muestras muy evidentes de esfuerzo para encontrar la expresión adecuada.

-         Puede hacer un uso flexible y efectivo del idioma para fines sociales, académicos y profesionales.

-         Puede producir textos claros, bien estructurados y detallados sobre temas de cierta complejidad, mostrando un uso correcto de los mecanismos de organización, articulación y cohesión del texto.

Usuario Independiente

 

B2

El nivel B2 representa un nivel superior al B1. Los descriptores representan un avance con respecto al contenido existente hasta ahora. Se resalta la capacidad de argumentar eficazmente, de desenvolverse con soltura en un discurso de carácter social. También conlleva un nuevo grado de conciencia de la lengua. Pone énfasis en las destrezas del discurso. Este grado de competencia guarda relación con la coherencia y cohesión y en él se encuentra una concentración de elementos sobre la negociación.

 

-         Es capaz de entender las ideas principales de textos complejos que traten de temas tanto concretos como abstractos, incluso si son de carácter técnico siempre que estén dentro de su campo de especialización.

-         Puede relacionarse con hablantes nativos con un grado suficiente de fluidez y naturalidad de modo que la comunicación se realice sin esfuerzo por parte de ninguno de los interlocutores.

-         Puede producir textos claros y detallados sobre temas diversos así como defender un punto de vista sobre temas generales indicando los pros y los contras de las distintas opciones.

 

B1

El nivel B1 refleja la especificación del nivel Umbral para un viajero que va a un país extranjero y que tiene dos características principales, la de mantener una interacción y de hacerse entender en una variedad de situaciones. La otra consiste en saber enfrentarse de forma flexible a problemas cotidianos.

 

-         Es capaz de comprender los puntos principales de textos claros y en lengua estándar si tratan sobre cuestiones que le son conocidas, ya sea en situaciones de trabajo, de estudio o de ocio.

-         Sabe desenvolverse en la mayor parte de las situaciones que pueden surgir durante un viaje por zonas donde se utiliza la lengua.

-         Es capaz de producir textos sencillos y coherentes sobre temas que le son familiares o en los que tiene un interés personal.

-         Puede describir experiencias, acontecimientos, deseos y aspiraciones, así como justificar brevemente sus opiniones o explicar sus planes.

 

Usuario básico

A2

El nivel A2 parece reflejar el nivel al que se refiere la especificación Plataforma y ahí se encuentran la mayoría de los descriptores que exponen las funciones sociales y el desenvolvimiento en la vida social. También está la participación en conversaciones con cierta ayuda y determinadas limitaciones.

 

-         Es capaz de comprender frases y expresiones de uso frecuente relacionadas con áreas de experiencia que le son especialmente relevantes (información básica sobre sí mismo y su familia, compras, lugares de interés, ocupaciones, etc.)

-         Sabe comunicarse a la hora de llevar a cabo tareas simples y cotidianas que no requieran más que intercambios sencillos y directos de información sobre cuestiones que le son conocidas o habituales.

-         Sabe describir en términos sencillos aspectos de su pasado y su entorno así como cuestiones relacionadas con sus necesidades inmediatas.

 

A1

Se considera que el nivel A1 (Acceso) es el nivel más bajo del uso generativo de la lengua.

 

-         Es capaz de comprender y utilizar expresiones cotidianas de uso muy frecuente así como frases sencillas destinadas a satisfacer necesidades de tipo inmediato.

-         Puede presentarse a sí mismo y a otros, pedir y dar información personal básica sobre su domicilio, sus pertenencias y las personas que conoce.

-         Puede relacionarse de forma elemental siempre que su interlocutor hable despacio y con claridad y esté dispuesto a cooperar.

 

 

 

 

4. EL USO DE LA LENGUA Y EL USUARIO O ALUMNO

 

El alumno no adquiere dos formas de actuar y de comunicarse distintas y que no se relacionan, sino que se convierte en plurilingüe y desarrolla una interculturalidad. Las competencias lingüística y cultural respecto a cada lengua se modifican mediante el conocimiento de la otra lengua y contribuyen a crear una conciencia, unas destrezas y unas capacidades interculturales. Permiten que el individuo desarrolle una personalidad más rica y compleja, y mejoran la capacidad de aprendizaje posterior de lenguas y de apertura a nuevas experiencias culturales. Asimismo, capacitan también a los alumnos para mediar, a través de la interpretación y de la traducción, entre hablantes que no pueden comunicarse de forma directa en las dos lenguas implicadas.

 

Las alternativas de la frase «qué tendrá que hacer el alumno, cómo se le capacitará para ello, qué se le exigirá al respecto» se relacionan con el aprendizaje, la enseñanza y la evaluación respectivamente.

 

 

4.1. El contexto del uso de la lengua

 

4.1.1. Ámbitos

Cada acto de uso de la lengua se inscribe en el contexto de una situación específica dentro de uno de los ámbitos (esferas de acción o áreas de interés) en que se organiza la vida social. La elección de los ámbitos en los que se prepara a los alumnos para que sean capaces de actuar tiene consecuencias de largo alcance para la selección de situaciones, propósitos, tareas, temas y textos que configuran los materiales y las actividades de enseñanza y de examen.

 

        el ámbito personal, que es el de la vida privada del individuo que se centra en su familia y en sus amigos y en el que se realizan prácticas individuales tales como la lectura por placer, la escritura de un diario personal, la dedicación a un interés particular o a una afición, etc.;

        el ámbito público, que es aquel en el que la persona actúa como miembro de la sociedad o de alguna organización y en el que se realizan transacciones de distinto tipo con una variedad de propósitos;

        el ámbito profesional, que es aquel en el que la persona desarrolla su trabajo o su profesión;

        el ámbito educativo, en el que la persona participa en alguna forma organizada de aprendizaje, sobre todo (pero no necesariamente) dentro de una institución educativa.

 

Debe destacarse que en muchas situaciones puede entrar en juego más de un ámbito. Para un profesor, los ámbitos profesional y educativo se solapan.

 

4.1.2. Situaciones

 

En cada ámbito, las situaciones externas que surgen pueden ser descritas en función de:

– el lugar y los momentos en que ocurren;

– las instituciones u organizaciones: la estructura y los procedimientos de los que controlan gran

parte de lo que normalmente puede ocurrir;

– las personas implicadas, sobre todo según la relevancia de sus papeles sociales en relación con

el usuario o alumno;

– los objetos (animados e inanimados) del entorno;

– los acontecimientos que tienen lugar;

– las intervenciones realizadas por las personas implicadas;

– los textos que se encuentran dentro de esa situación.

 

4.3. Tareas y propósitos comunicativos

 

Los usuarios del Marco de referencia pueden tener presente y, en su caso, determinar:

- Las tareas comunicativas en los ámbitos personal, público, profesional y educativo que el alumno tendrá que aprender a realizar, cómo se le capacitará para ello o qué se le exigirá al respecto.

- La evaluación de las necesidades del alumno en que se basa la selección de las tareas.

 

En el ámbito educativo puede resultar útil distinguir entre las tareas en las que participan los alumnos como usuarios de la lengua y aquellas en que participan como parte del proceso de aprendizaje de la lengua.

 

Con respecto a las tareas, entendidas como vehículos para planificar, llevar a cabo e informar sobre el aprendizaje y la enseñanza de la lengua, se puede ofrecer información adecuada respecto a:

 

tipos de tareas; por ejemplo, simulaciones, juegos de roles, interacción en el aula, etc.;

objetivos; por ejemplo, los objetivos de aprendizaje para todo el grupo en relación con las metas diferentes y menos predecibles de los distintos participantes;

resultados; por ejemplo, productos concretos tales como textos, resúmenes, tablas, presentaciones, etc. y resultados del aprendizaje como, por ejemplo, la mejora de las competencias, la toma de conciencia, el discernimiento, las estrategias, la experiencia en la toma de decisiones y en la negociación, etc.;

actividades; por ejemplo, procesos cognitivos o afectivos, físicos o de reflexión, de grupo, en pareja, individuales, procesos de comprensión y de expresión, etc. (véase la sección 4.5);

roles; los roles de los participantes tanto en las tareas mismas como en la planificación y la organización de las tareas;

control y evaluación del éxito relativo de la tarea concebida y realizada utilizando criterios como la relevancia, las expectativas de dificultad, las restricciones y la adecuación.

 

Los usuarios del Marco de referencia pueden tener presente y, en su caso, determinar:

- Las tareas que los alumnos tendrán que aprender a realizar en el ámbito educativo, cómo se les capacitará para ello o qué se les exigirá al respecto:

como participantes en interacciones guiadas y dirigidas a un objetivo, en trabajos, en simulaciones, en juegos de roles, etc.

cuando se utilice la segunda lengua como medio de instrucción en la enseñanza de la lengua misma o de otras asignaturas del currículo, etc.

 

4.4. Actividades comunicativas de la lengua y estrategias

 

 

Las estrategias son un medio que utiliza el usuario de la lengua para movilizar y equilibrar sus recursos, poner en funcionamiento destrezas y procedimientos con el fin de satisfacer las demandas de comunicación que hay en el contexto y completar con éxito la tarea en cuestión de la forma más completa o más económica posible, dependiendo de su finalidad concreta. Por tanto, no habría que ver las estrategias de comunicación simplemente desde una perspectiva de incapacidad, como una forma de compensar una carencia o una mala comunicación. Los hablantes nativos emplean habitualmente todo tipo de estrategias de comunicación (que se analizarán más adelante) cuando el uso de una estrategia concreta es adecuado en respuesta a las demandas comunicativas que se les presentan.

 

El uso de estrategias de comunicación se puede considerar como la aplicación de los principios metacognitivos: planificación, ejecución, control y reparación de los distintos tipos de actividad comunicativa: comprensión, expresión, interacción y mediación.

 

El progreso en la enseñanza de lenguas se evidencia con mayor claridad en la capacidad que tiene el alumno de realizar actividades de lengua observables y de poner en práctica estrategias de comunicación. Por tanto, éstas son una base adecuada para la elaboración de escalas de capacidad lingüística. En este capítulo se sugiere una escala para varios aspectos de las actividades y las estrategias analizadas.

4.4.1. Actividades y estrategias de expresión

 

Las actividades y estrategias de expresión comprenden actividades de expresión oral y escrita.

 

4.4.1.1. Actividades de expresión oral

 

En las actividades de expresión oral (hablar), el usuario de la lengua produce un texto oral que es recibido por uno o más oyentes. Algunos ejemplos de actividades de expresión oral son los siguientes:

 

– realizar comunicados públicos (información, instrucciones, etc.);

– dirigirse a un público (discursos en reuniones públicas, conferencias universitarias, sermones, espectáculos, comentarios deportivos, presentaciones de ventas, etc.).

 

Pueden suponer, por ejemplo:

– leer en voz alta un texto escrito;

– hablar apoyándose en notas, en un texto escrito o en elementos visuales (esquemas, imágenes, gráficos, etc.);

– representar un papel ensayado;

– hablar espontáneamente;

– cantar;

 

Se proporcionan escalas ilustrativas para:

– Expresión oral en general.

– Monólogo sostenido: descripción de experiencias.

– Monólogo sostenido: argumentación (por ejemplo, en un debate).

– Declaraciones públicas.

– Hablar en público.

 

 

4.4.1.2. Actividades de expresión escrita

 

En las actividades de expresión escrita (escribir) el usuario de la lengua produce, como autor, un texto escrito que es leído por uno o más lectores.

 

Algunos ejemplos de actividades de expresión escrita son los siguientes:

– completar formularios y cuestionarios;

– escribir artículos para revistas, periódicos, boletines informativos, etc.;

– producir carteles para exponer;

– escribir informes, memorandos, etc.;

– tomar notas para usarlas como referencias futuras;

– tomar mensajes al dictado, etc.;

– escribir de forma creativa e imaginativa;

– escribir cartas personales o de negocios, etc.

 

Las escalas ilustrativas se proporcionan para:

– Expresión escrita en general.

– Escritura creativa.

– Informes y redacciones.

 

 

4.4.1.3. Estrategias de expresión

 

Las estrategias de expresión suponen movilizar recursos, buscar el equilibrio entre distintas competencias -maximizando las cualidades y evitando las insuficiencias- con el fin de equiparar el potencial disponible con la naturaleza de la tarea. Se ponen en funcionamiento los recursos internos, lo que posiblemente conlleva una preparación consciente (Preparación), el cálculo del efecto de estilos, estructuras del discurso o formulaciones (Atención al destinatario), y la búsqueda en un diccionario o la obtención de ayuda cuando se trate de una carencia (Localización de recursos).

 

Se definen como Estrategias de evitación aquellos procedimientos de reajuste a la baja de nuestros objetivos cuando los recursos de que se dispone son limitados. Las Estrategias de aprovechamiento, por su parte, son las que permiten encontrar los medios para lograr desenvolverse mediante un reajuste al alza de nuestros recursos. Al utilizar Estrategias de aprovechamiento, el usuario de la lengua adopta un enfoque positivo de los recursos de los que dispone, lo que permite hacer aproximaciones y generalizaciones con un nivel de lengua muy sencillo, así como parafrasear o describir aspectos de lo que se quiere decir o incluso "extranjerizar" expresiones de la L1 (Compensación); al utilizar una lengua muy accesible y "prefabricada", el usuario se siente seguro -«islas de seguridad»- para crear puentes a través de lo que para él es una situación nueva o un concepto novedoso que quiere expresar (Apoyo en los conocimientos previos) o simplemente para intentar utilizar lo que recuerda a medias y piensa que podría funcionar (Intento). Tanto si el usuario de la lengua es consciente de la compensación, de que está andando por la cuerda floja o de que está usando la lengua con vacilación, como si no lo es, la retroalimentación proveniente de la expresión facial, de los gestos y de los movimientos subsiguientes que se producen en la conversación, le ofrece la oportunidad de controlar el éxito de la comunicación (Control del éxito). Además, sobre todo en actividades no interactivas (por ejemplo, realizar una presentación, escribir un informe), el usuario de la lengua puede controlar conscientemente tanto los aspectos lingüísticos como los comunicativos de los deslices momentáneos y los errores más frecuentes y corregirlos (Autocorrección).

 

Planificación

Preparación

Localización de recursos

Atención al destinatario

Reajuste de la tarea

Reajuste del mensaje

Ejecución

Compensación

Apoyo en los conocimientos previos

Intento

Evaluación

Control del éxito

Corrección

Autocorrección

 

 

 

4.4.2. Actividades y estrategias de comprensión

 

Se incluyen actividades de escuchar y leer.

 

4.4.2.1. Actividades de comprensión auditiva

 

En las actividades de comprensión auditiva, el usuario de la lengua como oyente recibe y procesa una información de entrada (input) en forma de enunciado emitida por uno o más hablantes.

 

Las actividades de comprensión auditiva incluyen:

 

– escuchar declaraciones públicas (información, instrucciones, avisos, etc.);

– escuchar medios de comunicación (radio, televisión, grabaciones, cine);

– escuchar conferencias y presentaciones en público (teatro, reuniones públicas, conferencias, espectáculos, etc.);

        escuchar conversaciones por casualidad, etc.

         

En cada caso, el usuario puede estar escuchando:

– para captar la esencia de lo que se dice;

– para conseguir información específica;

– para conseguir una comprensión detallada;

– para captar posibles implicaciones, etc.

 

4.4.2.2. Actividades de comprensión de lectura

 

En las actividades de comprensión de lectura, el usuario como lector recibe y procesa como información de entrada textos escritos producidos por uno o más autores.

 

Algunos ejemplos de actividades de lectura son los siguientes:

 

– leer para disponer de una orientación general;

– leer para obtener información; por ejemplo, utilizar obras de consulta;

– leer para seguir instrucciones;

– leer por placer.

 

El usuario de la lengua puede leer:

 

– para captar la idea general;

– para conseguir información específica;

– para conseguir una comprensión detallada;

– para captar implicaciones, etc.

 

4.4.2.3. Actividades de comprensión audiovisual

 

En la comprensión audiovisual, el usuario recibe simultáneamente una información de entrada (input) auditiva y visual.

 

Dichas actividades incluyen:

 

– comprender un texto leído en voz alta;

– ver televisión, un vídeo o una película con subtítulos;

– utilizar las nuevas tecnologías (multimedia, cederrón, etc.).

 

4.4.2.4. Estrategias de comprensión

 

Las estrategias de comprensión suponen identificar el contexto y los conocimientos del mundo adecuados a ese contexto, poniendo en funcionamiento en ese proceso lo que se consideran esquemas apropiados. Estos, a su vez, establecen expectativas respecto a la organización y al contenido de lo que va a ocurrir (Encuadre). Durante el proceso de la actividad de comprensión, se utilizan las claves identificadas en el contexto total (lingüístico y no lingüístico), así como las expectativas respecto a este contexto establecidas por los esquemas adecuados para elaborar una representación del significado que se expresa y una hipótesis respecto a la intención comunicativa que subyace en él. Mediante un proceso de aproximación sucesiva, se llenan los vacíos aparentes y posibles que haya en el mensaje con el fin de materializar la representación del significado, y se deduce la importancia del mensaje y de sus partes constituyentes (Inferencia). Los vacíos que se resuelven mediante la inferencia pueden haber sido causados por restricciones lingüísticas, condiciones receptivas difíciles, ausencia de conocimientos asociados o por una supuesta familiaridad, predisposición, subestimación o reducción fonética por parte del emisor. La viabilidad del modelo al que se ha llegado por este proceso se comprueba con la evidencia de las claves co-textuales y contextuales para ver si «encajan» en el esquema puesto en funcionamiento: la forma en que uno está interpretando la situación (Comprobación de hipótesis). Si se identifica un desajuste hay que volver a la primera fase (Encuadre) en busca de un esquema alternativo que pudiera explicar mejor las claves mencionadas (Revisión de hipótesis).

 

Planificación

Estructuración (conformar la disposición mental, poner en funcionamiento los esquemas, establecer las expectativas).

Ejecución

Identificación de las claves e inferencia a partir de ellas.

Evaluación

Comprobación de la hipótesis: ajuste de las claves con los esquemas.

Corrección

Revisión de la hipótesis.

 

4.4.3. Actividades y estrategias de interacción

 

4.4.3.1. Actividades de interacción oral

 

Las estrategias de comprensión y de expresión se emplean constantemente durante la interacción. Hay también tipos de estrategias cognitivas y de colaboración (también llamadas estrategias del discurso y estrategias de cooperación) que suponen controlar la colaboración y la interacción en acciones tales como tomar el turno de palabra y cederlo, formular el tema y establecer un enfoque, proponer y evaluar las soluciones, recapitular y resumir lo dicho y mediar en un conflicto.

 

Estos son algunos ejemplos de actividades de interacción:

 

– transacciones;

– conversación casual;

– discusión informal;

– discusión formal;

– debate;

– entrevista;

– negociación;

– planificación conjunta;

– cooperación práctica centrada en los objetivos;

– etc.

 

4.4.3.2. Actividades de interacción escrita

 

La interacción a través de la lengua escrita incluye actividades como las siguientes:

 

– pasar e intercambiar notas, memorandos, etc. cuando la interacción hablada resulta imposible e inapropiada;

– correspondencia por carta, fax, correo electrónico, etc.;

– negociar el texto de acuerdos, contratos, comunicados, etc. volviendo a formular e intercambiando borradores, modificaciones, correcciones de pruebas, etc.;

– participación en conferencias por ordenador, conectados o no a Internet.

 

4.4.3.3. Estrategias de interacción

 

La interacción abarca tanto la actividad de comprensión como la de expresión, así como la actividad propia de la construcción de un discurso conjunto y, por tanto, todas las estrategias de comprensión y todas las estrategias de expresión mencionadas hasta ahora están también implicadas en la interacción.

 

Además de las estrategias de comprensión y de expresión hay un tipo de estrategias exclusivas de la interacción que tiene que ver con el control de este proceso. Asimismo, el hecho de que la interacción sea principalmente cara a cara suele proporcionar una mayor abundancia tanto en términos textuales y lingüísticos como respecto a características paralingüísticas y señales contextuales, todo lo cual puede llegar a ser más o menos elaborado, más o menos explícito hasta donde el constante control del proceso por parte de los participantes considere apropiado.

 

La planificación de la interacción oral supone la puesta en funcionamiento de esquemas mentales o un “praxeograma” (diagrama que representa la estructura de la interacción comunicativa) de los intercambios posibles y probables de la actividad que se va a llevar a cabo (Encuadre) y la consideración de la distancia comunicativa que hay entre los interlocutores (Identificación de vacío de información y de opinión; Valoración de lo que puede darse por supuesto) con el fin de decidirse por opciones y preparar el posible desarrollo de tales intercambios (Planificación de los intercambios). Durante la actividad misma, los usuarios de la lengua adoptan estrategias de turnos de palabras para llevar la iniciativa en el discurso (Tomar la palabra), para consolidar la colaboración en la tarea y mantener vivo el debate (Cooperación interpersonal), para contribuir a la comprensión mutua y a mantener un enfoque preciso de la tarea en curso (Cooperación de pensamiento) y para que ellos mismos puedan pedir ayuda a la hora de formular algo (Petición de ayuda). Al igual que en el caso de la planificación, la evaluación tiene lugar en el nivel comunicativo y considera el ajuste entre los esquemas mentales que se pensaba aplicar y lo que sucede realmente (Control de los esquemas y del "praxeograma") y el grado en que las cosas funcionan como uno quiere (Control del efecto y del éxito); los malentendidos o la ambigüedad inaceptables provocan peticiones de aclaración que pueden estar en un nivel lingüístico o comunicativo (Petición u ofrecimiento de aclaración) así como la intervención activa para restablecer la comunicación y aclarar los malentendidos cuando sea necesario (Reparación de la comunicación).

 

Planificación

Encuadre (selección del "praxeograma")

Identificación de vacío de información y de opinión (condiciones de idoneidad)

Valoración de lo que se puede dar por supuesto

Planificación de los intercambios

Ejecución

Tomar la palabra

Cooperación interpersonal

Cooperación de pensamiento

Enfrentarse a lo inesperado

Petición de ayuda

Evaluación

Control de los esquemas y del "praxeograma"

Control del efecto y del éxito

Corrección

Petición de aclaración

Ofrecimiento de aclaración

Reparación de la comunicación

 

4.4.4. Actividades y estrategias de mediación

 

En las actividades de mediación, el usuario de la lengua no se preocupa de expresar sus significados, sino simplemente de actuar como intermediario entre interlocutores que no pueden comprenderse de forma directa, normalmente (pero no exclusivamente) hablantes de distintas lenguas. Ejemplos de actividades de mediación son la interpretación oral y la traducción escrita, así como el resumen y la paráfrasis de textos de la misma lengua cuando el receptor no comprende la lengua del texto original; por ejemplo:

 

4.4.4.1. Actividades de mediación oral

 

– Interpretación simultánea (congresos, reuniones, discursos formales, etc.);

– Interpretación consecutiva (charlas de bienvenida, visitas con guías, etc.);

– Interpretación informal:

• de visitantes extranjeros en el país propio;

• de hablantes nativos en el extranjero;

• en situaciones sociales y en intercambios comunicativos con amigos, la familia, clientes, huéspedes extranjeros, etc.;

• de señales, cartas de menú, anuncios, etc.

 

4.4.4.2. Actividades de mediación escrita

 

– Traducción exacta (por ejemplo, de contratos, de textos legales y científicos, etc.);

– Traducción literaria (novelas, obras de teatro, poesía, libretos, etc.);

– Resumen de lo esencial (artículos de periódicos y revistas, etc.) en la segunda lengua o entre

la lengua materna y la segunda lengua;

– Paráfrasis (textos especializados para profanos, etc.).

 

4.4.4.3. Estrategias de mediación

 

Las estrategias de mediación reflejan las formas de abordar las demandas del uso limitado de recursos para procesar la información y establecer significado equivalente. Este proceso puede suponer una cierta planificación previa para organizar y aprovechar al máximo los recursos (Desarrollo de los conocimientos previos; Búsqueda de apoyos; Preparación de un glosario) así como la consideración de la forma en que hay que abordar la tarea concreta (Consideración de las necesidades del interlocutor; Selección del tamaño de la unidad de interpretación). Durante el proceso de interpretación, explicación o traducción, el mediador necesita ver lo que viene a continuación mientras formula lo que se acaba de decir, generalmente haciendo malabarismos con dos distintos «fragmentos» o unidades de interpretación simultáneamente (Previsión). Tiene que apuntar las formas de expresar las cosas para aumentar su glosario (Anotación de posibilidades y equivalencias) y construir «islas de fiabilidad», (fragmentos "prefabricados") lo que libera capacidad de procesamiento para la previsión. Por otra parte, el mediador también tiene que utilizar técnicas para eludir las incertidumbres y para evitar la interrupción mientras mantiene la previsión (Salvar obstáculos). La evaluación tiene lugar en un nivel comunicativo (Comprobación de la congruencia) y a nivel lingüístico (Comprobación de la coherencia) y, desde luego respecto a la traducción escrita, provoca la corrección mediante la consulta de obras de referencia y de personas que tengan conocimientos en el campo en cuestión (Precisión mediante la consulta de diccionarios; consulta de expertos y de fuentes).

 

Planificación

Desarrollo de los conocimientos previos

Búsqueda de apoyos

Preparación de un glosario

Consideración de las necesidades del interlocutor

Selección de la unidad de interpretación

Ejecución

Previsión: procesamiento de la información de entrada y formulación del último fragmento simultáneamente en tiempo real.

Anotación de posibilidades y equivalencias

Salvar obstáculos

Evaluación

Comprobación de la coherencia de dos versiones

Comprobación de la consistencia de uso

Corrección

Precisión mediante la consulta de diccionarios

Consulta de expertos y de fuentes

 

4.4.5. Comunicación no verbal

 

4.4.5.1. Gestos y acciones

 

Los gestos y acciones que acompañan a las actividades de la lengua (normalmente actividades orales cara a cara) comprenden:

 

Señalar, por ejemplo, con el dedo, con la mano, con la mirada, con una inclinación de la cabeza. Estas acciones se utilizan con deícticos para la identificación de objetos, personas, etc.; por ejemplo: «¿Me puedes dar ése? No, ése no, aquél»;

Demostración, con deícticos. Por ejemplo: «Yo cojo éste y lo sujeto aquí, de esta forma. Ahora haced vosotros lo mismo»;

Acciones observables con claridad, que se pueden suponer como conocidas en textos narrativos, comentarios, pedidos, etc.; por ejemplo: «¡No hagas eso!», «¡Bien hecho!», «¡Oh, no, lo ha tirado!».

 

4.4.5.2. Acciones paralingüísticas

 

Las acciones paralingüísticas comprenden:

 

q       Lenguaje corporal. El lenguaje corporal paralingüístico se diferencia de los gestos y

 

q       Uso de sonidos extralingüísticos en el habla. Dichos sonidos (o sílabas) son paralingüísticos

porque conllevan significados que se han hecho convencionales, pero permanecen fuera del sistema fonológico de la lengua.

 

q       Cualidades prosódicas. El uso de estas cualidades es paralingüístico si conlleva significados que se han hecho convencionales (por ejemplo, relacionados con actitudes y estados anímicos), pero no pertenecen al sistema fonológico regular donde participan características prosódicas de longitud, tono, acentuación.

 

4.4.5.3. Características paratextuales

 

Características paratextuales: una función "paralingüística" parecida se adopta en

relación con los textos escritos mediante mecanismos como los siguientes:

– ilustraciones (fotografías, dibujos, etc.)

– gráficos, tablas, diagramas, figuras, etc.

– características tipográficas (tipos de letras, intensidad, espaciado, subrayado, diseño), etc.)

 

4.5. Procesos comunicativos de la lengua

 

Para hablar, escribir, escuchar o leer, el alumno tiene que llevar a cabo una secuencia de acciones realizadas con destreza.

 

Para hablar, el alumno debe saber:

planear y organizar un mensaje (destrezas cognitivas);

formular un enunciado lingüístico (destrezas lingüísticas);

articular el enunciado (destrezas fonéticas).

 

Para escribir, el alumno debe saber:

organizar y formular el mensaje (destrezas cognitivas y lingüísticas);

– escribir el texto a mano o teclearlo (destrezas manuales) o, de lo contrario, transferir el texto a escritura.

 

Para escuchar, el alumno debe saber:

percibir el enunciado (destrezas fonéticas auditivas);

identificar el mensaje lingüístico (destrezas lingüísticas);

comprender el mensaje (destrezas semánticas);

interpretar el mensaje (destrezas cognitivas).

 

Para leer, el alumno debe saber:

percibir el texto escrito (destrezas visuales);

reconocer la escritura (destrezas ortográficas);

identificar el mensaje (destrezas lingüísticas);

comprender el mensaje (destrezas semánticas);

interpretar el mensaje (destrezas cognitivas);

 

4.5.1. Planificación

 

Es la selección, interrelación y coordinación de componentes de las competencias generales y comunicativas (véase el capítulo 5) que apoyan el acto comunicativo con el fin de posibilitar el logro de las intenciones comunicativas del usuario o alumno.

 

4.5.2. Ejecución

 

4.5.2.1. Expresión

 

Al proceso de expresión contribuyen dos componentes:

El componente de formulación toma el resultado del componente de planificación y lo funde en una forma lingüística.  Esto comprende procesos léxicos, gramaticales, fonológicos (y, en el caso de la escritura, ortográficos) que son distinguibles y que parecen tener (por ejemplo, en casos de disfasia) cierta independencia, pero cuya exacta interrelación no se comprende totalmente.

 

El componente de articulación organiza la inervación motora del aparato vocal para convertir el resultado de los procesos fonológicos en movimientos coordinados de los órganos del habla con el fin de producir una sucesión de ondas de habla que constituyen el enunciado, o, de forma alternativa, la inervación motora de la musculatura de la mano para producir un texto escrito a mano o tecleado.

 

4.5.2.2. Comprensión

 

El proceso de comprensión supone cuatro pasos que, si bien ocurren en secuencia lineal (de abajo a arriba), son actualizados y reinterpretados constantemente (de arriba a abajo) en función del conocimiento del mundo, las expectativas esquemáticas y la nueva comprensión textual dentro de un proceso interactivo subconsciente.

– la percepción del habla y de la escritura: sonido/carácter y reconocimiento de las palabras (cursiva y redonda);

– la identificación del texto, completo o parcial, como adecuado;

– la comprensión semántica y cognitiva del texto como una entidad lingüística;

– la interpretación del mensaje en el contexto.

 

Las destrezas que comprende son las siguientes:

– destrezas perceptivas;

– memoria;

– destrezas de descodificación;

– inferencia;

– predicción;

– imaginación;

– exploración rápida;

– referencia a lo anterior y a lo posterior.

 

La comprensión, sobre todo de textos escritos, puede ser apoyada por el uso apropiado de ayudas, lo que incluye materiales de referencia como los siguientes:

– diccionarios (monolingües y bilingües);

– «thesaurus»;

– diccionarios de pronunciación;

– diccionarios electrónicos, gramáticas, correctores de ortografía y otras ayudas;

– gramáticas de consulta.

 

4.5.2.3. Interacción

 

Los procesos que conlleva la interacción oral se diferencian de la simple sucesión de actividades de expresión oral y de comprensión oral de varias formas:

 

– Los procesos de expresión y de comprensión se superponen. Mientras se está procesando el enunciado del interlocutor, que es todavía incompleto, se inicia la planificación de la respuesta del usuario sobre la base de una hipótesis respecto a la naturaleza del enunciado, su significado y su interpretación.

 

– El discurso es acumulativo. Mientras continúa una interacción, los participantes convergen en sus lecturas de una situación, desarrollan expectativas y se centran en asuntos relevantes. Estos procesos se reflejan en la forma de los enunciados producidos.

 

En la interacción escrita (por ejemplo, correspondencia por carta, fax, correo electrónico, etc.), los procesos de comprensión y de expresión permanecen diferenciados (aunque la interacción electrónica, por ejemplo vía Internet, se está convirtiendo cada vez más en una interacción en «tiempo real»). Los efectos del discurso acumulativo son parecidos a los de la interacción oral.

 

4.5.3. Seguimiento y control

 

El componente estratégico supone poner en funcionamiento las actividades y las competencias mentales en el curso de la comunicación. Esto se aplica de igual forma a los procesos de comprensión y de expresión. Hay que destacar que un factor importante del control de los procesos productivos es la retroalimentación que recibe quien habla o escribe en cada etapa: formulación, articulación y acústica.

 

4.6. Textos

 

Los diferentes canales se utilizan para distintos fines. Las diferencias de canal, propósito y función producen las correspondientes diferencias no sólo en el contexto de los mensajes, sino también en su organización y presentación. Por consiguiente, los textos pueden clasificarse en distintos tipos de texto que pertenecen a distintos géneros.

 

4.6.1. Texto y canal de comunicación

 

Todo texto se transmite en un medio concreto, normalmente ondas de sonido o soportes escritos. Para comunicarse utilizando un canal de comunicación concreto, los usuarios o alumnos deben tener el necesario equipamiento sensorial o motor. Además, deben tener los conocimientos y las destrezas ya descritas para, por un lado, identificar, comprender e interpretar el texto y, por otro, para organizarlo, formularlo y producirlo.

 

Lo dicho anteriormente no debe desanimar a las personas que tienen dificultades de aprendizaje o deficiencias sensoriales o motoras a la hora de aprender o utilizar lenguas extranjeras.

 

En principio, cualquier texto puede ser transmitido por cualquier canal de comunicación.

 

Asimismo, la naturaleza del canal de comunicación ejerce una fuerte presión sobre la naturaleza del texto y viceversa.

Por tanto, una ambigüedad de clasificación parecida surge entre, por un lado, los tipos de texto y el canal de comunicación, y, por otro lado, entre los tipos de texto y las actividades.

 

4.6.2. Tipos de texto

 

Los tipos de texto incluyen:

 

Textos orales:

 

– declaraciones e instrucciones públicas;

– discursos, conferencias, presentaciones públicas y sermones;

– rituales (ceremonias, servicios religiosos formales);

– entretenimiento (obras de teatro, espectáculos, lecturas, canciones);

– comentarios deportivos (fútbol, baloncesto, vueltas ciclistas, tenis, etc.);

– retransmisión de noticias;

– debates y discusiones públicas;

– diálogos y conversaciones;

– conversaciones telefónicas;

– entrevistas de trabajo;

 

Textos escritos:

 

– libros, ficción y no ficción, incluyendo publicaciones literarias;

– revistas;

– periódicos;

– manuales de instrucciones (bricolaje, libros de recetas de cocina, etc.);

– libros de texto;

– tiras cómicas;

– catálogos, prospectos;

– folletos;

– material publicitario;

– carteles y señales públicas;

– señales de supermercado, tienda, puesto de un mercado;

– embalaje y etiquetado de mercancías;

– billetes, etc.

– formularios y cuestionarios;

– diccionarios (monolingües y bilingües), «thesaurus»;

– cartas y faxes comerciales y profesionales;

– cartas personales;

– redacciones y ejercicios;

– memorandos, informes y trabajos;

– notas y mensajes, etc.;

– bases de datos (noticias, literatura, información general, etc.);

 

4.6.3. Textos y actividades

 

El texto entonces funciona como material de entrada del proceso de comprensión de la lengua.

En la interacción oral cara a cara el canal es acústico: ondas de sonido que suelen ser efímeras e irrecuperables.

 

Todas las actividades de expresión, comprensión, interacción y mediación ocurren en el tiempo.

 

1. Expresión: El usuario o alumno produce un fragmento hablado o un texto escrito, que, a su vez,

 

2. Comprensión: El usuario o alumno recibe, de nuevo con cierta distancia, un fragmento hablado o un texto escrito, que no precisa respuesta alguna.

 

3. Interacción: El usuario o alumno establece un diálogo «cara a cara» con un interlocutor. El texto del diálogo se compone de enunciados que se producen y se reciben por cada uno de ellos alternativamente.

 

4. Mediación: Incluye ambas actividades.

 

4.1. Traducción: El usuario o alumno recibe un fragmento hablado o texto escrito, en una lengua o código determinado (Lx), sin que el interlocutor que lo emite esté presente, y produce un fragmento o texto paralelo en una lengua o código diferente (Ly) que será recibido a su vez por otro oyente o lector tampoco presente.

 

4.2. Interpretación: El usuario o alumno interviene como intermediario en una interacción «cara a cara» entre dos interlocutores. Estos dos interlocutores no comparten la misma lengua o el mismo código. El usuario recibe el texto o fragmento en una lengua (Lx) y lo convierte a la otra (Ly).

 

La respuesta textual requerida puede abarcar desde una sola palabra hasta un discurso de tres o más horas. Tanto los textos de entrada (estímulo) como los de salida (respuesta) pueden ser hablados o escritos, así como  participar de la lengua materna o de la segunda lengua.

 

 

5. LAS COMPETENCIAS DEL USUARIO O ALUMNO

 

5.1. Las competencias generales

 

5.1.1. Conocimiento declarativo (savoir)

 

5.1.1.1. El conocimiento del mundo

 

Los seres humanos maduros tienen un modelo muy desarrollado y minuciosamente articulado del mundo y de su funcionamiento que guarda íntima correlación con el vocabulario y la gramática de su lengua materna. La comunicación depende de la congruencia de los modelos del mundo y de la lengua que han asumido interiormente las personas que participan en ella.

 

El conocimiento del mundo (ya derive de la experiencia, de la educación o de las fuentes de información, etc.) comprende:

 

• Lugares, instituciones y organizaciones, personas, objetos, acontecimientos, procesos e intervenciones en distintos ámbitos. De especial importancia para el alumno de una lengua concreta es el conocimiento factual relativo al país o países en que se habla el idioma; por ejemplo, sus principales características geográficas, medioambientales, demográficas, económicas y políticas.

 

• Clases de entidades (concretas y abstractas, animadas e inanimadas, etc.) y sus propiedades y relaciones (espacio-temporales, asociativas, analíticas, lógicas, de causa y efecto, etc.), como se establece, por ejemplo, en el capítulo 6 de Threshold Level 1990.

 

5.1.1.2. El conocimiento sociocultural

 

Estrictamente hablando, el conocimiento de la sociedad y de la cultura de la comunidad o comunidades en las que se habla el idioma es un aspecto del conocimiento del mundo. Sin embargo, tiene la importancia suficiente como para merecer la atención del alumno, sobre todo porque, al contrario que muchos otros aspectos del conocimiento, es probable que no se encuentre en su experiencia previa y puede que esté distorsionado por los estereotipos. Las características distintivas de una sociedad europea concreta y de su cultura se pueden relacionar, por ejemplo, con:

 

1. La vida diaria; por ejemplo:

• Comida y bebida, horas de comidas, modales en la mesa.

• Días festivos.

• Horas y prácticas de trabajo.

• Actividades de ocio (aficiones, deportes, hábitos de lectura, medios de comunicación.

 

2. Las condiciones de vida; por ejemplo:

• Niveles de vida (con variaciones regionales, sociales y culturales.

• Condiciones de la vivienda.

• Medidas y acuerdos de asistencia social.

 

3. Las relaciones personales, (incluyendo relaciones de poder y solidaridad); por ejemplo:

• Estructura social y las relaciones entre sus miembros.

• Relaciones entre sexos.

• Estructuras y relaciones familiares.

• Relaciones entre generaciones.

• Relaciones en situaciones de trabajo.

• Relaciones con la autoridad, con la Administración...

• Relaciones de raza y comunidad.

• Relaciones entre grupos políticos y religiosos.

 

4. Los valores, las creencias y las actitudes respecto a factores como los siguientes:

• Clase social.

• Grupos profesionales (académicos, empresariales, de servicios públicos, de trabajadores cualificados y manuales).

• Riqueza (ingresos y herencia).

• Culturas regionales.

• Seguridad.

• Instituciones.

• Tradición y cambio social.

• Historia; sobre todo, personajes y acontecimientos representativos.

• Minorías (étnicas y religiosas).

• Identidad nacional.

• Países, estados y pueblos extranjeros.

• Política.

• Artes (música, artes visuales, literatura, teatro, canciones y música populares).

• Religión.

• Humor.

 

5. El lenguaje corporal. El conocimiento de las convenciones que rigen dicho comportamiento forma parte de la competencia sociocultural del usuario o alumno.

 

6. Las convenciones sociales (por ejemplo, respecto a ofrecer y recibir hospitalidad), entre las que destacan las siguientes:

• Puntualidad.

• Regalos.

• Vestidos.

• Aperitivos, bebidas, comidas.

• Convenciones y tabúes relativos al comportamiento y a las conversaciones.

• Duración de la estancia.

• Despedida.

 

7. El comportamiento ritual en áreas como las siguientes:

• Ceremonias y prácticas religiosas.

• Nacimiento, matrimonio y muerte.

• Comportamiento del público y de los espectadores en representaciones y ceremonias públicas.

• Celebraciones, festividades, bailes, discotecas, etc.

 

5.1.1.3. La consciencia intercultural

 

El conocimiento, la percepción y la comprensión de la relación entre el «mundo de origen» y el «mundo de la comunidad objeto de estudio» (similitudes y diferencias distintivas) producen una consciencia intercultural, que incluye, naturalmente, la conciencia de la diversidad regional y social en ambos mundos, que se enriquece con la conciencia de una serie de culturas más amplia de la que conlleva la lengua materna y la segunda lengua, lo cual contribuye a ubicar ambas en su contexto.

 

5.1.2. Las destrezas y las habilidades (savoir-faire)

 

5.1.2.1. Las destrezas y las habilidades prácticas

 

Destrezas sociales: la capacidad de actuar de acuerdo con los tipos de convenciones presentados en 5.1.1.2. y de comportarse de la forma esperada, siempre que los foráneos, y en especial los extranjeros, lo consideren apropiado.

 

Destrezas de la vida: la capacidad de llevar a cabo con eficacia las acciones rutinarias que se requieren en la vida diaria (bañarse, vestirse, pasear, cocinar, comer, etc.), el mantenimiento y la reparación de los aparatos de la casa; etc.

 

Destrezas profesionales: la capacidad de realizar acciones especializadas (mentales y físicas) que se necesitan para realizar los deberes del (auto)empleo.

 

Destrezas de ocio: la capacidad de realizar con eficacia las acciones necesarias para las actividades de ocio; por ejemplo:

• Artes (pintura, escultura, tocar instrumentos musicales, etc.).

• Trabajos manuales (hacer punto, bordado, tejer, cestería, carpintería, etc.).

• Deportes (juegos de equipo, atletismo, carrera, escalada, natación, etc.).

• Aficiones (fotografía, jardinería, etc.).

 

5.1.2.2. Las destrezas y las habilidades interculturales

 

Este apartado incluye:

• La capacidad de relacionar entre sí la cultura de origen y la cultura extranjera.

• La sensibilidad cultural y la capacidad de identificar y utilizar una variedad de estrategias para establecer contacto con personas de otras culturas.

• La capacidad de cumplir el papel de intermediario cultural entre la cultura propia y la cultura extranjera y de abordar con eficacia los malentendidos interculturales y las situaciones conflictivas.

• La capacidad de superar relaciones estereotipadas.

 

5.1.3. La competencia «existencial» (savoir-être)

 

La actividad comunicativa de los usuarios o alumnos no sólo se ve afectada por sus conocimientos, su comprensión y sus destrezas, sino también por factores individuales relacionados con su personalidad y caracterizados por las actitudes, las motivaciones, los valores, las creencias, los estilos cognitivos y los tipos de personalidad que contribuyen a su identidad personal y que comprenden:

 

1. Las actitudes; el grado que los usuarios o alumnos tienen de lo siguiente, por ejemplo,:

• Apertura hacia nuevas experiencias, otras personas, ideas, pueblos, sociedades y culturas, y el interés que muestran hacia ello.

• Voluntad de relativizar la propia perspectiva cultural y el propio sistema de valores culturales.

• Voluntad y capacidad de distanciarse de las actitudes convencionales en cuanto a la diferencia cultural.

 

2. Las motivaciones:

• Intrínsecas y extrínsecas.

• Instrumentales e integradoras.

• Impulso comunicativo, la necesidad humana de comunicarse.

 

3. Los valores; por ejemplo, éticos y morales.

 

4. Las creencias; por ejemplo, religiosas, ideológicas, filosóficas.

 

5. Los estilos cognitivos:

• Convergente y divergente.

• Holístico, analítico y sintético.

 

6. Los factores de personalidad; por ejemplo:

• Locuacidad y parquedad.

• Espíritu emprendedor e indecisión.

• Optimismo y pesimismo.

• Introversión y extraversión.

• Actividad y pasividad.

• Personalidad con complejo de culpabilidad, acusadora y disculpadora.

• El miedo y la vergüenza o la personalidad liberada de ellos.

• Rigidez y flexibilidad.

• Mentalidad abierta y mentalidad cerrada.

• Espontaneidad y autocontrol.

• Grado de inteligencia.

• Meticulosidad y descuido.

• Capacidad memorística.

• Diligencia y pereza.

• Ambición y conformismo.

• Autoconciencia y falta de autoconciencia.

• Independencia y falta de independencia.

• Seguridad en sí mismo y falta de seguridad.

• Autoestima y falta de autoestima.

 

Los factores de actitud y de personalidad inciden enormemente no sólo en los papeles que cumplen los usuarios o alumnos de idiomas en los actos comunicativos, sino también en su capacidad de aprender. El desarrollo de una «personalidad intercultural» que comprenda tanto las actitudes como la toma de conciencia es considerado por muchos como una meta educativa importante en sí misma.

 

5.1.4. La capacidad de aprender (savoir-apprendre)

 

En su sentido más general, savoir-apprendre es la capacidad de observar y de participar en nuevas experiencias y de incorporar conocimientos nuevos a los conocimientos existentes, modificando estos cuando sea necesario. Las capacidades de aprendizaje de lenguas se desarrollan en el curso de la experiencia de aprendizaje. Permiten al alumno abordar con mayor eficacia e independencia los nuevos desafíos del aprendizaje de la lengua para ver qué opciones existen y hacer un mejor uso de las oportunidades. La capacidad de aprender tiene varios componentes como, por ejemplo, la reflexión sobre el sistema de la lengua y la comunicación, las destrezas fonéticas generales, las destrezas de estudio y las destrezas de descubrimiento y análisis.

 

5.1.4.1. La reflexión sobre el sistema de la lengua y la comunicación

 

La sensibilidad hacia la lengua y hacia el uso de la lengua, que supone el conocimiento y la comprensión de los principios según los cuales se organizan y se utilizan las lenguas, permite que se asimile la nueva experiencia en un marco ordenado y que se acepte como un enriquecimiento.

 

5.1.4.2. La reflexión sobre el sistema fonético y las destrezas correspondientes

 

Muchos alumnos, sobre todo los de edad madura, verán facilitada su capacidad de pronunciación de las nuevas lenguas por medio de:

• La capacidad de distinguir y de producir sonidos corrientes y estructuras prosódicas.

• La capacidad de percibir y de concatenar secuencias desconocidas de sonidos.

• La capacidad, como oyente, de convertir (es decir, dividir en partes distintivas y significativas) una corriente continua de sonido en una cadena significativa y estructurada de elementos fonológicos.

• La comprensión o dominio de los procesos de percepción y producción de sonido aplicables al aprendizaje de una nueva lengua.

 

Estas destrezas fonéticas generales se distinguen de la capacidad de pronunciar una lengua concreta.

 

5.1.4.3. Las destrezas de estudio

 

Estas destrezas comprenden:

• La capacidad de hacer un uso eficaz de las oportunidades de aprendizaje creadas por las situaciones de enseñanza; por ejemplo:

• Mantener la atención sobre la información presentada.

• Comprender la intención de la tarea establecida.

• Colaborar con eficacia en parejas y en grupos de trabajo.

• Hacer un uso rápido, activo y frecuente de la lengua aprendida.

• La capacidad de utilizar materiales disponibles para el aprendizaje independiente.

• La capacidad de organizar y utilizar materiales para el aprendizaje autodirigido.

• La capacidad de aprender con eficacia (tanto desde el punto de vista lingüístico como sociocultural) partiendo de la observación directa de los acontecimientos de comunicación y de la participación en ellos mediante el desarrollo de destrezas perceptivas, analíticas y heurísticas (de descubrimiento y análisis).

• El reconocimiento de las cualidades y las carencias propias como alumno.

• La capacidad de identificar las necesidades y las metas propias.

• La capacidad de organizar las estrategias y los procedimientos propios para conseguir estos fines de acuerdo con las características y los recursos que cada uno tiene.

 

5.1.4.4. Las destrezas heurísticas (de descubrimiento y análisis)

 

• La capacidad que tiene el alumno de adaptarse a la nueva experiencia (lengua nueva, personas nuevas, nuevas formas de comportamiento, etc.) y de ejercer otras competencias (por ejemplo, observando, captando la importancia de lo que se observa, analizando, infiriendo, memorizando, etc.) en la situación específica de aprendizaje.

• La capacidad que tiene el alumno (sobre todo a la hora de usar recursos de referencia de la lengua meta) de encontrar, comprender y, si es necesario, transmitir nueva información.

• La capacidad de utilizar nuevas tecnologías (por ejemplo, para buscar información en bases de datos, hipertextos, etc.).

 

5.2. Las competencias comunicativas

 

Para la realización de las intenciones comunicativas, los usuarios de la lengua o los alumnos ejercen sus capacidades generales, como se ha detallado anteriormente, junto con una competencia comunicativa más específicamente relacionada con la lengua. La competencia comunicativa en este sentido limitado tiene los siguientes componentes:

 

• Las competencias lingüísticas.

• Las competencias sociolingüísticas.

• Las competencias pragmáticas.

 

5.2.1. Las competencias lingüísticas

 

El esquema siguiente sólo pretende ofrecer, como instrumentos de clasificación, algunos parámetros y categorías que pueden resultar útiles  para la descripción del contenido lingüístico y como base para la reflexión. Los profesionales que prefieran utilizar un marco de referencia distinto son libres, en este asunto como en cualquier otro, de hacerlo. En tal caso, deberían establecer la teoría, la tradición o la práctica que van a seguir. Aquí, nosotros distinguimos lo siguiente:

 

5.2.1.1. La competencia léxica.

5.2.1.2. La competencia gramatical.

5.2.1.3. La competencia semántica.

5.2.1.4. La competencia fonológica.

5.2.1.5. La competencia ortográfica.

5.2.1.6. La competencia ortoépica.

 

5.2.1.1. La competencia léxica

 

La competencia léxica, que es el conocimiento del vocabulario de una lengua y la capacidad para utilizarlo, se compone de elementos léxicos y elementos gramaticales.

 

Los elementos léxicos comprenden:

 

– Expresiones hechas, que se componen de varias palabras que se utilizan y se aprenden como un todo. Las expresiones hechas incluyen:

 

Fórmulas fijas, que comprenden:

• Exponentes directos de funciones comunicativas como, por ejemplo, saludos: Encantado de conocerle, Buenos días, etc.

• Refranes, proverbios, etc.

• Arcaísmos residuales; por ejemplo: Desfacer entuertos, Válgame Dios.

Modismos; a menudo:

• Metáforas lexicalizadas, semánticamente opacas; por ejemplo: Estiró la pata (murió). Se quedó de piedra (se quedó asombrado). Estaba en las nubes (no prestaba atención).

• Intensificadores, ponderativos o epítetos. Su uso es a menudo contextual y estilísticamente restringido; por ejemplo: blanco como la nieve (= «puro»), como opuesto a blanco como la pared (= «pálido»)

Estructuras fijas, aprendidas y utilizadas como conjuntos no analizados, en los que se insertan palabras o frases para formar oraciones con sentido; por ejemplo: «Por favor, sería tan amable de + infinitivo...?».

• Otras frases hechas como:

• Verbos con régimen preposicional; por ejemplo: convencerse de, alinearse con, atreverse a.

• Locuciones prepositivas; por ejemplo: delante de, por medio de.

Régimen semántico: expresiones que se componen de palabras que habitualmente se utilizan juntas; por ejemplo: Cometer un crimen/error, ser culpable de (algo malo), disfrutar de (algo bueno).

 

– Polisemia: Una palabra puede tener varios sentidos distintos; por ejemplo: tanque, un recipiente de líquido o un vehículo armado y blindado; o banco, lugar para sentarse o entidad financiera. Estas palabras incluyen miembros de las clases abiertas de palabras: sustantivo, verbo, adjetivo, adverbio, aunque éstas pueden incluir conjuntos léxicos cerrados (por ejemplo: días de la semana, meses del año, pesos y medidas, etc.). Se pueden establecer otros conjuntos léxicos con fines gramaticales y semánticos (véase a continuación).

 

5.2.1.2. La competencia gramatical

 

La competencia gramatical se puede definir como el conocimiento de los recursos gramaticales de una lengua y la capacidad de utilizarlos.

 

La descripción de la organización gramatical supone la especificación de:

 

ELEMENTOS

morfemas y alomorfos

raíces y afijos

palabras

CATEGORÍAS

número, caso, género

concreto/abstracto, contable/incontable

transitivo/intransitivo, voz activa/pasiva

tiempo pasado/presente/futuro

aspecto perfectivo/imperfectivo

CLASES

conjugaciones

declinaciones

Clases: abiertas de palabras: sustantivos, verbos, adjetivos, adverbios, clases cerradas de palabras (elementos gramaticales)

ESTRUCTURAS

palabras compuestas y complejas

sintagmas: (nominal, verbal, etc.)

cláusulas: (principal, subordinada, coordinada)

oraciones: (simple, compuesta)

PROCESOS (DESCRIPTIVOS);

sustantivación

afijación

flexión

gradación

transposición

transformación

régimen (sintáctico o semántico)

RELACIONES

concordancia (gramatical o ad sensum)

valencias

 

- La morfología se ocupa de la organización interna de las palabras. Las palabras se pueden analizar como morfemas, clasificadas de la siguiente forma:

 

• Raíces.

• Afijos (prefijos, sufijos, infijos), que comprenden:

• Afijos de derivación (por ejemplo: re -, -mente, -dad).

• Afijos de flexión (por ejemplo: -aba, -ase).

 

Formación de palabras:

 

Las palabras se pueden clasificar en:

 

• Palabras simples (sólo la raíz; por ejemplo: seis, árbol, romper).

• Palabras complejas (raíz + afijos; por ejemplo: irrompible, seises).

• Palabras compuestas y lexías complejas (que contienen más de una palabra; por ejemplo: rompehielos, cascanueces, vestido de noche, cuello de botella).

 

La morfología también se ocupa de otras maneras de modificar formas de palabras; por ejemplo:

 

• Alternancia de vocales (dormir/duermo, demostrar/demuestro)

• Modificación de las consonantes (escoger/escojo)

• Formas irregulares (andar/anduve, voy/iba/fui)

• Flexión (tengo/tienes/tiene/tenemos/tenéis/tienen)

• Formas invariables (crisis/crisis, amamos/amamos)

 

- La sintaxis, por su parte, se ocupa de la organización de palabras en forma de oraciones en función de las categorías, los elementos, las clases, las estructuras, los procesos y las relaciones que conlleva, y a menudo se presenta en forma de conjunto de reglas.

 

5.2.1.3. La competencia semántica

 

Comprende la conciencia y el control de la organización del significado que posee el alumno:

 

La semántica léxica trata asuntos relacionados con el significado de las palabras:

 

• Relación de las palabras con el contexto general:

Referencia.

Connotación.

Exponencia de nociones específicas generales.

 

• Relaciones semánticas como, por ejemplo:

Sinonimia/antonimia.

Hiponimia/hiperonimia.

Régimen semántico.

Relaciones de la parte por el todo (metonimia).

Análisis componencial.

Equivalencia de traducción.

 

La semántica gramatical trata el significado de los elementos, las categorías, las estructuras y los procesos gramaticales.

 

La semántica pragmática se ocupa de relaciones lógicas como, por ejemplo, la vinculación, la presuposición, la implicación, etc.

 

El enfoque nocional/funcional adoptado en las publicaciones Waystage 1990, Threshold Level 1990 y Vantage Level del Consejo de Europa ofrece una alternativa al tratamiento que de la competencia lingüística se hace en las secciones 5.2.1, 5.2.2. y 5.2.3. En vez de comenzar partiendo de las formas lingüísticas y sus significados, comienza partiendo de una clasificación sistemática de funciones y de nociones comunicativas, divididas en generales y específicas, y de forma secundaria trata las formas, léxicas y gramaticales, como sus exponentes. Los enfoques son formas complementarias de tratar la «doble articulación» de la lengua. Las lenguas se basan en una organización de la forma y en una organización del significado. Los dos tipos de organización se cruzan entre sí de una forma en gran parte arbitraria. La descripción basada en la organización de las formas de expresión atomiza el significado, y la basada en la organización del significado atomiza la forma.

 

5.2.1.4. La competencia fonológica

 

La competencia fonológica supone el conocimiento y la destreza en la percepción y la producción de:

• Las unidades de sonido (fonemas) de la lengua y su realización en contextos concretos (alófonos).

• Los rasgos fonéticos que distinguen fonemas (rasgos distintivos; por ejemplo: sonoridad, nasalidad, oclusión, labialidad).

• La composición fonética de las palabras (estructura silábica, la secuencia acentual de las palabras, etc.).

• Fonética de las oraciones (prosodia):

• Acento y ritmo de las oraciones

• Entonación

 

5.2.1.5. La competencia ortográfica

 

La competencia ortográfica supone el conocimiento y la destreza en la percepción y la producción de los símbolos de que se componen los textos escritos.

 

5.2.1.6. La competencia ortoépica

 

A la inversa, los usuarios a los que se les pide que lean en alto un texto preparado o que utilicen en el habla palabras que han aprendido en su forma escrita, necesitan saber articular una pronunciación correcta partiendo de la forma escrita. Esto puede suponer lo siguiente:

 

• El conocimiento de las convenciones ortográficas.

• La capacidad de consultar un diccionario y el conocimiento de las convenciones utilizadas en los diccionarios para la representación de la pronunciación.

• El conocimiento de la repercusión que las formas escritas, sobre todo los signos de puntuación, tienen en la expresión y en la entonación.

• La capacidad de resolver la ambigüedad (palabras homónimas, ambigüedades sintácticas, etc.) en función del contexto.

 

5.2.2. La competencia sociolingüística

 

La competencia sociolingüística comprende el conocimiento y las destrezas necesarias para abordar la dimensión social del uso de la lengua.

 

5.2.2.1. Los marcadores lingüísticos de relaciones sociales

 

Naturalmente, estos marcadores difieren ampliamente según las distintas lenguas y culturas, dependiendo de factores tales como a) el estatus relativo, b) la cercanía de la relación, c) el registro del discurso, etc.

 

5.2.2.2. Las normas de cortesía

 

Las normas de cortesía proporcionan una de las razones más importantes para alejarse de la aplicación literal del «principio de cooperación» (véase la sección 5.2.3.1). Varían de una cultura a otra y son una fuente habitual de malentendidos interétnicos, sobre todo cuando las normas de cortesía se interpretan literalmente.

 

5.2.2.3. Las expresiones de sabiduría popular

 

Estas fórmulas fijas -que incorporan a la vez que refuerzan actitudes comunes- contribuyen de forma significativa a la cultura popular. Se utilizan a menudo, por ejemplo, en los titulares de los periódicos. El conocimiento de esta sabiduría popular acumulada, expresado en un lenguaje que se supone conocido, es un componente importante del aspecto lingüístico de la competencia sociocultural.

 

5.2.2.4. Diferencias de registro

 

El término «registro» se utiliza para referirse a las diferencias sistemáticas existentes entre las variedades de la lengua utilizadas en distintos contextos. Éste es un concepto amplio, que podría abarcar lo que aquí denominamos «tareas» (sección 4.3), «tipos de texto» (sección 4.6.3) y «macrofunciones» (sección 5.2.3.2). En esta sección tratamos las diferencias en el nivel de formalidad:

 

En el aprendizaje temprano (digamos que hasta el nivel B1), lo apropiado es un registro relativamente neutral, a menos que existan poderosos motivos en contra.

 

5.2.2.5. Dialecto y acento

 

La competencia sociolingüística también comprende la capacidad de reconocer los marcadores lingüísticos de, por ejemplo:

• La clase social

• La procedencia regional

• El origen nacional

• El grupo étnico

• El grupo profesional

 

5.2.3. Las competencias pragmáticas

 

Las competencias pragmáticas se refieren al conocimiento que posee el usuario o alumno de los principios según los cuales los mensajes:

 

– se organizan, se estructuran y se ordenan («competencia discursiva»).

– se utilizan para realizar funciones comunicativas («competencia funcional»).

– se secuencian según esquemas de interacción y de transacción («competencia organizativa»).

 

5.2.3.1. La competencia discursiva

 

La competencia discursiva es la capacidad que posee el usuario o alumno de ordenar oraciones en secuencias para producir fragmentos coherentes de lengua. Comprende el conocimiento de la ordenación de las oraciones y la capacidad de controlar esa ordenación en función de:

 

• Los temas y las perspectivas.

• Que las oraciones estén ya dadas o que sean nuevas.

• La secuencia «natural»: por ejemplo, temporal: • Él se cayó y yo lo golpeé, como opuesta a Yo lo golpeé y él se cayó.

• Relaciones de causa y efecto (o viceversa): los precios están subiendo, las personas quieren salarios más altos.

 

q       • La capacidad de estructurar y controlar el discurso en función de:

q       • La organización temática.

q       • La coherencia y la cohesión.

q       • La ordenación lógica.

q       • El estilo y el registro.

q       • La eficacia retórica.

q       • El «principio de cooperación» (Grice): «realice su intervención tal y como se le pide, en la

q       etapa en la que ocurra, mediante la finalidad o dirección aceptadas del intercambio hablado

q       en el que usted participa, observando las máximas siguientes:

o       La calidad (intente que su intervención sea verdadera).

o       La cantidad (procure que su intervención sea tan informativa como haga falta, pero no más).

o       La relación (no diga lo que no sea relevante).

o       El modo (sea breve y ordenado; evite la oscuridad y la ambigüedad). Si se desea desviarse de estos criterios como base para conseguir una comunicación sencilla y eficaz, debería ser por una finalidad específica y no debido a la incapacidad de cumplirlos.

 

La organización del texto: conocimiento de las normas de organización de la información de la comunidad en cuestión relativas a, por ejemplo:

 

• Cómo se estructura la información en la realización de las distintas macrofunciones (descripción, narración, exposición, etc.).

• Cómo se cuentan las historias, las anécdotas, los chistes, etc.

• Cómo se desarrolla una argumentación (en el mundo del Derecho, en debates, etc.).

• Cómo se elaboran, se señalan y se secuencian los textos escritos (redacciones, cartas formales, etc.).

 

5.2.3.2. La competencia funcional

 

Este componente supone el uso del discurso hablado y de los textos escritos en la comunicación para fines funcionales concretos.

 

1. Las microfunciones son categorías para el uso funcional de enunciados aislados (generalmente

breves), normalmente como turnos de palabra de una interacción.

 

1.1.  Ofrecer y buscar información factual:

 

• Identificar

• Presentar un informe

• Corregir

• Preguntar

• Responder

1.2.  Expresar y descubrir actitudes:

 

• Factual (acuerdo/desacuerdo).

• Conocimiento (conocimiento/ignorancia, recuerdo/olvido, duda/certeza).

• Modalidad (obligaciones, necesidad, capacidad, permiso).

• Volición (carencias, deseos, intenciones, preferencias).

• Emociones (placer/desagrado, lo que gusta/no gusta, satisfacción, interés, sorpresa,

esperanza, desilusión, miedo, preocupación, gratitud).

• Moral (disculpas, aprobación, arrepentimiento, lástima).

 

1.3.  Persuasión:

 

• Sugerencias, demandas, avisos, consejos, ánimos, petición de ayuda, invitaciones, ofrecimientos.

 

1.4.  Vida social:

 

• Atraer la atención, tratamiento a los demás, saludos, presentaciones, brindis, despedidas.

 

1.5.  Estructuración del discurso:

 

• (28 microfunciones, comienzo, turno de habla, conclusión, etc.).

 

1.6.  Corrección de la comunicación

 

• (16 microfunciones)

 

2. Las macrofunciones son categorías para el uso funcional del discurso hablado o del texto escrito que consisten en una secuencia (a veces ampliada) de oraciones; por ejemplo: descripción, narración, comentario, exposición, exégesis, explicación, demostración, instrucción, argumentación, persuasión, etc.

 

3. Esquemas de interacción

 

La competencia funcional también comprende el conocimiento de los esquemas (modelos de interacción social) que subyacen tras la comunicación como, por ejemplo, los modelos de intercambio verbal, y la capacidad de utilizarlos. Las actividades comunicativas interactivas presentadas en la sección 4.4.3. suponen secuencias estructuradas de acciones realizadas por las partes en turnos de palabra.

 

Dos factores genéricos y cualitativos que determinan el éxito funcional del alumno o usuario son los siguientes:

– La fluidez, que es la capacidad de articular, de seguir adelante y de desenvolverse bien cuando se llega a un callejón sin salida.

– La precisión, que es la capacidad de formular pensamientos y proposiciones para aclarar lo que se quiere decir.

 

6. EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA

 

6.1. ¿Qué tienen que aprender o adquirir los alumnos?

 

Las afirmaciones respecto a los fines y a los objetivos del aprendizaje y de la enseñanza e lenguas deberían fundamentarse en la apreciación de las necesidades de los alumnos y de la sociedad, en las tareas, las actividades y los procesos lingüísticos que los alumnos tienen que levar a cabo para satisfacer esas necesidades y en las competencias y estrategias que deben desarrollar para conseguirlo.

 

Aunque todas las capacidades presentadas en esos capítulos tienen que ser utilizadas por el usuario de la lengua para abordar con eficacia toda la serie de actos comunicativos, no todos los alumnos querrán o necesitarán adquirirlas en una lengua no materna.

 

La modalidad que no se vaya a utilizar -y que consecuentemente no se considere un objetivo- puede estar inmersa, sin embargo, en el aprendizaje de lenguas como un medio para conseguir un fin. En definitiva, es una cuestión de decisión (consciente o no) el determinar a qué competencia, tareas, actividades y estrategias se debe asignar el papel de objetivo o de medio en el desarrollo de un alumno concreto.

 

Será cuestión de decidir qué conocimientos nuevos deben aprenderse y qué se puede dar por supuesto. El problema surge cuando un campo conceptual concreto está organizado de forma distinta en la lengua materna y en la segunda lengua -algo que suele ocurrir- de forma que la correspondencia de los significados de la palabra es a veces parcial o inexacta. Consecuentemente, ¿qué prioridad se le debería dar a la capacidad de distinguir estos matices en una etapa concreta del aprendizaje? ¿En qué nivel se debería exigir el dominio de esa distinción o se le debería prestar atención? ¿Se puede dejar que el problema se solucione por sí solo con la experiencia?

 

6.1.1. La competencia plurilingüe y la competencia pluricultural

 

El hecho de que el Marco de referencia no se limite a proporcionar una clasificación «de conjunto» de las capacidades comunicativas, sino que divida las categorías globales en sus componentes y ofrezca para ellos una gradación por escalas, resulta importante cuando consideramos el desarrollo de las competencias plurilingüe y pluricultural.

 

6.1.1.1. Desequilibrio y variabilidad de la competencia

 

Tanto la competencia plurilingüe como la pluricultural presentan generalmente cierto desequilibrio y variabilidad:

 

– Los alumnos generalmente consiguen un mayor dominio en una lengua que en las demás.

– El perfil de competencias en una lengua es diferente del de otras (por ejemplo: una excelente competencia de expresión oral en dos lenguas, pero una buena competencia de expresión escrita en sólo una de ellas).

– El perfil pluricultural difiere del perfil plurilingüe (por ejemplo: un buen conocimiento de la cultura de una comunidad, pero un conocimiento pobre de su lengua; o un pobre conocimiento de una comunidad cuya lengua predominante, sin embargo, se domina).

 

Este desequilibrio está también ligado al carácter variable de las competencias plurilingüe y pluricultural. Aunque la visión tradicional de la competencia comunicativa «monolingüe» de la «lengua materna» sugiere que esta queda establecida rápidamente, la competencia plurilingüe y pluricultural presenta un perfil transitorio y una configuración cambiante.  Esto no implica, de ningún modo, inestabilidad, incertidumbre o falta de equilibrio por parte de la persona en cuestión, sino que más bien contribuye, en la mayoría de los casos, a la mejora de la consciencia de identidad.

 

6.1.1.2. Competencia diferenciada y cambio de lengua

 

Las estrategias utilizadas para llevar a cabo tareas que suponen el uso de la lengua pueden variar según la lengua en cuestión. Un repertorio de este tipo, más rico, permite elegir las estrategias pertinentes para la realización de la tarea, utilizando, siempre que sea adecuado, una variación interlingüística y el cambio de lengua.

 

6.1.1.3. Desarrollo de la consciencia sobre la lengua y los procesos de aprendizaje y uso

 

La competencia plurilingüe y pluricultural también fomenta el desarrollo de la consciencia sobre la lengua y la comunicación, e incluso de las estrategias metacognitivas que permiten que el ser social sea más consciente de su propia espontaneidad a la hora de abordar las tareas, y en concreto, más consciente de la dimensión lingüística de estas, llegando a controlarlas. Además, esta experiencia de plurilingüismo y pluriculturalismo:

 

– Aprovecha competencias sociolingüísticas y pragmáticas preexistentes que a su vez desarrolla más.

– Produce una mejor percepción de lo general y lo específico de la organización lingüística de distintas lenguas (una forma de consciencia metalingüística, interlingüística o, por así decirlo, «hiperlinguística»).

– Dada su naturaleza, perfecciona el conocimiento de cómo aprender y la capacidad de entablar relaciones con otras personas y situaciones nuevas.

 

No es raro que el aprendizaje de una lengua y el contacto con una cultura extranjera refuerce los estereotipos e ideas preconcebidas, y no los reduzca), mientras que es más probable que el conocimiento de varias lenguas consiga evitar este problema, a la vez que enriquece el potencial de aprendizaje.

 

– Construir su identidad lingüística y cultural mediante la integración en ella de una experiencia plural de aquello que es diferente a lo propio.

– Desarrollar su capacidad de aprender a partir de esta misma experiencia plural de relacionarse con varias lenguas y culturas.

6.1.1.4. Competencia parcial y competencia plurilingüe y pluricultural

 

La competencia parcial en una lengua dada puede incluir actividades de comprensión (por ejemplo, con el énfasis en comprensión oral o escrita) a la vez que puede referirse a un ámbito concreto y tareas específicas (por ejemplo, para permitir que un empleado de correos dé información sobre las operaciones más habituales que se realizan con clientes extranjeros hablando una lengua concreta). Sin embargo, también puede comprender competencias generales (por ejemplo, el conocimiento no lingüístico de las características de otras lenguas y culturas y de sus comunidades), en la medida en que haya un papel funcional para este desarrollo complementario de una u otra dimensión de las competencias específicas. En otras palabras, en el marco de referencia aquí propuesto, la noción de competencia parcial hay que considerarla en relación con los distintos componentes del modelo (véase el capítulo 3) y con la variedad de objetivos.

 

6.1.2. Variedad de objetivos en relación con el Marco de referencia

 

El diseño curricular en el aprendizaje de lenguas supone (sin duda, más que en otras disciplinas y que en otros tipos de aprendizaje) elegir entre tipos y niveles de objetivos. La presente propuesta de crear un marco de referencia tiene muy en cuenta esta situación. Cada uno de los componentes principales del modelo presentado puede constituirse en eje de los objetivos de aprendizaje y servir como un punto específico de entrada a la hora de consultar el Marco de referencia.

 

6.1.2.1. Tipos de objetivos con relación al Marco de referencia

 

Los objetivos de enseñanza y aprendizaje en realidad pueden concebirse:

 

a) En función del desarrollo de las competencias generales del alumno de forma que los objetivos tienen relación con el conocimiento declarativo (savoir), las destrezas y habilidades (savoir-faire), los rasgos de personalidad, las actitudes, etc. (savoir-être) y con la capacidad de aprender, o más en concreto, con una u otra de estas dimensiones.

 

 

b) En función de la extensión y la diversificación de la competencia comunicativa de la lengua (véase la sección 5.2), de forma que los objetivos tienen relación con el componente lingüístico, con el componente pragmático, con el componente sociolingüístico, o con todos ellos a la vez.

 

c) En función de la mejor actuación en una o más actividades de lengua específicas  de forma que los objetivos tienen relación con la comprensión, la expresión, la interacción o la mediación.

 

d) En función de una operación funcional óptima en un ámbito dado de forma que los objetivos tienen relación con el ámbito público, el ámbito profesional, el ámbito educativo o el ámbito personal. 

 

Hay que señalar que este tipo de objetivo, que supone la adaptación funcional para un determinado ámbito, también se corresponde con situaciones de educación bilingüe, con un planteamiento de inmersión (entendida según los experimentos realizados en Canadá) y escolarización en la que la lengua de enseñanza es diferente de la que se habla en el entorno familiar

 

Estas situaciones de inmersión pretenden el desarrollo de competencias parciales: las relacionadas con el ámbito educativo y con la adquisición de conocimientos que no sean lingüísticos.

 

e) En función del enriquecimiento o diversificación de estrategias o en función del cumplimiento de tareas de forma que los objetivos tienen relación con el control de las acciones relacionadas con el aprendizaje y el uso de una o más lenguas y con el descubrimiento o la experiencia de otras culturas.

 

Resulta útil asegurarse de que las estrategias de comunicación y de aprendizaje se conciban como un objetivo, aunque no sean un fin en sí mismas, si consideramos que pueden ayudar a agilizar las competencias individuales con el fin de ponerlas en práctica, e incluso mejorarlas y ampliarlas.

 

La formulación de objetivos en función de las tareas tiene la ventaja, también para el alumno, de identificar en términos prácticos cuáles son los resultados esperados y puede también desempeñar un papel motivador a corto plazo a lo largo del proceso de aprendizaje.

 

El enfoque basado en proyectos, las simulaciones globales y una variedad de juegos de roles establecen lo que son básicamente objetivos transitorios, definidos en función de tareas que hay que llevar a cabo, pero, en lo que al aprendizaje se refiere, su mayor interés reside en los recursos y en las actividades de lengua que la tarea (o una secuencia de tareas) requiere, o bien en las estrategias empleadas o aplicadas.

 

6.1.2.2. Complementariedad de los objetivos parciales

 

Esta forma de definir los objetivos de enseñanza o aprendizaje, en función de los componentes principales de un modelo general de referencia o de cada uno de sus subcomponentes, no es un mero ejercicio estilístico. Ilustra la posible diversidad de los objetivos de aprendizaje y la variedad que se puede encontrar en la organización de la enseñanza.

 

6.2. Los procesos de aprendizaje de lenguas

 

6.2.1. ¿Adquisición o aprendizaje?

 

La «adquisición de la lengua» se puede utilizar o bien como el término general o bien limitado a:

 

– las interpretaciones que hacen las teorías actuales de la gramática universal con respecto a la lengua de los hablantes no nativos.

 

– los conocimientos y las capacidades, no explícitamente enseñadas, que permiten utilizar una lengua no nativa y que son el resultado de una exposición directa al texto o de una participación directa en situaciones comunicativas.

 

El «aprendizaje de la lengua» se puede utilizar como la expresión general o se puede limitar al proceso por el cual se consigue la capacidad lingüística como resultado de un proceso planeado, sobre todo mediante el estudio académico en un marco institucional.

 

 

6.2.2. ¿Cómo aprenden los alumnos?

 

La mayoría de los alumnos y de los profesores con sus servicios de apoyo siguen prácticas más eclécticas reconociendo que los alumnos no aprenden necesariamente lo que enseñan los profesores y que requieren un abundante material de entrada (input) de carácter lingüístico, contextualizado e inteligible, así como oportunidades para utilizar la lengua de forma interactiva. Reconocen también que el aprendizaje se facilita, especialmente en las condiciones artificiales del aula, mediante una combinación de aprendizaje consciente y práctica suficiente para reducir o eliminar la atención explícita que se presta a las destrezas físicas básicas de hablar y escribir, así como a la corrección morfológica y sintáctica, liberando la mente, de esta forma, para llevar a cabo estrategias de comunicación de nivel superior.

 

6.3. ¿Qué puede hacer cada tipo de usuario del Marco de referencia para facilitar el aprendizaje?

 

Los profesionales de la enseñanza de lenguas constituyen, por así decirlo, una «asociación por el aprendizaje» constituida por muchos especialistas además de los profesores y los alumnos implicados de un modo más inmediato en el hecho de aprender. Esta sección analiza los respectivos papeles de cada una de las partes.

 

6.3.1. Usuarios relacionados con los exámenes y las calificaciones

 

Aquellos que estén relacionados con los exámenes y las calificaciones tendrán que considerar qué parámetros del aprendizaje son relevantes para las correspondientes cualificaciones y el nivel exigido.

 

6.3.2. Autoridades educativas

 

Cuando las autoridades educativas preparan las orientaciones curriculares o elaboran los programas educativos pueden concentrarse en la especificación de los objetivos de aprendizaje.

 

6.3.3. Autores de manuales y responsables del diseño de cursos

 

Están obligados a tomar decisiones concretas y pormenorizadas relativas a la selección y ordenación de los textos, las actividades, el vocabulario y la gramática que se presenta al alumno. De ellos se espera que proporcionen instrucciones detalladas para las tareas, las actividades del aula y las actividades individuales que tienen que abordar los alumnos a partir del material presentado.

 

6.3.4. Profesores

 

Se les pide también que elaboren y lleven a cabo pruebas y que preparen a los alumnos para los exámenes. Los profesores tienen que tomar decisiones en todo momento respecto a las actividades en el aula, que pueden preparar de antemano en forma de esbozo, pero que deben adaptar con flexibilidad en función de las respuestas de los alumnos. De ellos se espera que realicen un seguimiento del progreso de los alumnos y que encuentren el modo de que los alumnos reconozcan, analicen y superen sus problemas de aprendizaje, y puedan desarrollar sus capacidades individuales a la hora de aprender.

 

6.3.5. Alumnos

 

Los alumnos son, naturalmente, las personas finalmente implicadas en los procesos de adquisición y aprendizaje de la lengua. Son ellos los que tienen que desarrollar las competencias y las estrategias (en la medida en que aún no lo hayan hecho) y realizar las tareas, las actividades y los procesos necesarios para participar con eficacia en situaciones comunicativas.

 

El aprendizaje autónomo se puede fomentar si «aprender a aprender» se considera un aspecto principal del aprendizaje de idiomas, dirigido a que los alumnos se hagan cada vez más conscientes de la forma en que aprenden, de las opciones de que disponen y de las que más les convienen.

 

6.4. Algunas opciones metodológicas para el aprendizaje y la enseñanza de lenguas modernas

 

Un principio metodológico fundamental del Consejo de Europa ha sido que los métodos que se empleen en el aprendizaje, la enseñanza y la investigación de la lengua sean aquellos que se consideren más eficaces para alcanzar los objetivos acordados, en función de las necesidades de los alumnos como individuos en su contexto social. La eficacia depende de la motivación y de las características particulares de los alumnos así como de la naturaleza de los recursos, tanto humanos como materiales, que pueden entrar en juego.

 

6.4.1. Enfoques generales

 

En general, ¿cómo se espera que aprendan los alumnos una segunda lengua o una lengua extranjera (L2)? ¿De una o más de las siguientes formas?

 

a) mediante la exposición directa a un uso auténtico de L2 de las siguientes formas:

  1. mediante la exposición directa a enunciados hablados y a textos escritos especialmente elegidos (por ejemplo, adaptados) en L2 («material de entrada (input) inteligible»);
  2. mediante la participación directa en interacciones comunicativas auténticas en L2; por ejemplo: una conversación con un interlocutor competente;
  3. mediante la participación directa en tareas especialmente elaboradas en L2 («material de salida (output) comprensible»);
  4. de forma autodidacta, mediante el estudio individual (dirigido), persiguiendo objetivos negociados y dirigidos por uno mismo y utilizando los medios de enseñanza disponibles;
  5. mediante la combinación de presentaciones, explicaciones, ejercicios (de repetición) y actividades de explotación, pero con la L1 como lengua de control en clase, de explicación, etc.;
  6. mediante la combinación de actividades como en f), pero utilizando sólo L2 para todos los objetivos de clase;
  7. mediante alguna combinación de las actividades anteriores, comenzando quizá con f), pero reduciendo paulatinamente el uso de L1 e incluyendo más tareas y textos auténticos, hablados y escritos, y con un aumento del componente de estudio autónomo;
  8. mediante la combinación de lo anterior con la planificación de grupo e individual, la realización y evaluación de actividades de clase con el apoyo del profesor, negociando la interacción para atender las distintas necesidades de los alumnos, etc.

 

6.4.2. El papel de los profesores, los alumnos y los medios audiovisuales en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas

 

Se debe señalar el papel de los profesores, los alumnos y los medios audiovisuales.

 

¿Cuánto tiempo de clase puede dedicarse o se espera que se dedique:

 

        a las exposiciones, las explicaciones, etc. del profesor a toda la clase?

        a sesiones completas de preguntas o respuestas (distinguiendo entre preguntas de consulta, de exposición y de evaluación)?

        al trabajo en grupo o en parejas?

        al trabajo individual?

 

Los profesores deberían darse cuenta de que sus acciones, reflejo de sus actitudes y de sus capacidades, son una parte muy importante de la situación de aprendizaje o de la adquisición de una lengua. Sus acciones constituyen modelos que los alumnos pueden seguir en su uso posterior de la lengua y en su práctica como futuros profesores. ¿Qué importancia se le da a:

 

        sus destrezas de enseñanza?

        sus destrezas de control de la clase?

        su capacidad para calcular sus acciones y para reflexionar sobre su experiencia?

        sus estilos de enseñanza?

        su comprensión y capacidad a la hora de utilizar los exámenes, dar las calificaciones y realizar la evaluación?

        su conocimiento de la información sociocultural y su capacidad para enseñarla?

        sus actitudes y destrezas interculturales?

        su capacidad para la apreciación estética de la literatura y su habilidad para ayudar al alumno a desarrollarla?

        su capacidad para tratar rasgos individuales dentro de clases con alumnos de diversos tipos y capacidades?

 

¿Cómo se desarrollan mejor las cualidades y las capacidades adecuadas? Durante el trabajo individual, en parejas y en grupo, ¿el profesor debería:

        simplemente supervisar y mantener el orden?

        caminar por el aula para realizar un seguimiento del trabajo?

        estar disponible para dar consejo psicológico individualmente?

        adoptar el papel de supervisor y facilitador, aceptando y teniendo en cuenta los comentarios y opiniones de los alumnos respecto a su aprendizaje y coordinando las actividades de los alumnos, además de hacer el seguimiento y de dar consejo psicológico?

 

¿Hasta qué punto se espera de los alumnos o se les exige:

 

        que sigan todas y únicamente las instrucciones del profesor de forma ordenada y disciplinada sólo cuando se les pida?

        que participen activamente en el proceso de aprendizaje en colaboración con el profesor y otros alumnos para conseguir un acuerdo sobre los objetivos y los métodos, aceptando el compromiso y dedicándose a enseñar a otros compañeros y a evaluarse entre sí para progresar a ritmo constante hacia el aprendizaje autónomo?

        que trabajen independientemente con materiales de estudio autónomo que incluyan la autoevaluación?

        que compitan entre sí?

 

¿Qué uso se puede hacer y se debería hacer de los medios audiovisuales (cintas de audio y de vídeo, ordenadores, etc.)?

 

        ninguno;

        en demostraciones, repeticiones etc. para toda la clase;

        en una modalidad de laboratorio de lengua/vídeo/ordenador;

        en una modalidad individual de aprendizaje autónomo;

        como la base de trabajo de grupo (discusión, negociación, juegos de colaboración y de competición, etc.);

        como medio de trabajo interactivo, mediante el contacto electrónico con otras escuelas, otras clases, e incluso con otros estudiantes.

 

6.4.3. El papel de los textos en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas

 

¿Qué papel deben desempeñar los textos en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas? ¿Cómo se espera o se exige que los alumnos aprendan de textos hablados o escritos?

 

mediante la simple exposición;

        mediante la simple exposición, pero asegurándose de que el material nuevo sea inteligible por medio de la inferencia del contexto verbal, del apoyo visual, etc.;

        mediante la exposición, con un seguimiento de la comprensión y asegurando ésta con actividades de pregunta-respuesta, de opciones, de relacionar, etc., en L2;

        como en c), pero con una o más de las siguientes actividades:

§       pruebas de comprensión en L1;

§       explicaciones en L1;

§       explicaciones (incluyendo cualquier traducción necesaria ad hoc) en L2;

§       traducción sistemática del texto a L1 realizada por el alumno;

§       actividades previas a la comprensión oral y, en su caso, actividades de comprensión oral en grupo, actividades previas a la comprensión escrita, etc.

 

Hasta qué punto los textos escritos o hablados presentados a los alumnos deberían ser:

 

ü      «auténticos», es decir, producidos para fines comunicativos sin ninguna intención de enseñar la lengua; por ejemplo:

o       textos auténticos no manipulados que el alumno se encuentra en el curso de la experiencia directa de la lengua que utiliza (periódicos, revistas, retransmisiones, etc.);

o       textos auténticos seleccionados, adaptados o manipulados para que resulten adecuados a la experiencia, a los intereses y a las características del alumno.

 

ü      creados especialmente para su uso en la enseñanza de la lengua; por ejemplo:

o      textos creados para que se parezcan a los textos auténticos a los que se hace referencia en el punto anterior (por ejemplo: materiales especialmente preparados, de comprensión oral, grabados por actores);

o      textos creados para ofrecer ejemplos contextualizados del contenido lingüístico que se va a enseñar (por ejemplo, en una unidad concreta del curso);

o      oraciones aisladas para la realización de ejercicios (fonéticos, gramaticales, etc.)

o      las instrucciones y explicaciones en los libros de texto, los epígrafes de las pruebas y de los exámenes, la lengua empleada en clase por los profesores (instrucciones, explicaciones, control de la clase, etc.). Estos se pueden considerar tipos de texto especiales. ¿Resultan fáciles de utilizar para los alumnos? ¿Qué se puede decir de su contenido, su formulación y su presentación para asegurar que lo son?

 

¿Hasta qué punto los alumnos no sólo tienen que procesar, sino también producir textos? Estos pueden ser:

 

  1. hablados: textos escritos leídos en alto; respuestas orales a preguntas de ejercicios; reproducción de textos memorizados (obras de teatro, poemas, etc.); ejercicios de trabajo en pareja y en grupo; contribuciones a debates formales e informales; conversación libre (en clase o durante los intercambios de alumnos); presentaciones.

 

  1. escritos: pasajes dictados; ejercicios escritos; redacciones; traducciones; informes escritos; trabajos; cartas a amigos extranjeros; cartas, correos o contactos por escrito con otras clases, mediante el uso del correo electrónico o del fax.

 

En las modalidades de comprensión, expresión e interacción, ¿hasta qué punto se puede ayudar a los alumnos o se espera que los alumnos diferencien los tipos de texto y desarrollen distintos estilos de comprensión y de expresión oral y escrita apropiados.

 

6.4.4. El papel de las tareas y las actividades en el aprendizaje y la enseñanza de lenguas

 

¿Hasta qué punto se espera de los alumnos o se les exige que aprendan de las tareas y de las actividades?

ü      ¿mediante la simple participación en actividades espontáneas?

ü      ¿mediante la simple participación en tareas y actividades planeadas en torno a los diferentes tipos de actividades, a los objetivos, al material de entrada (input), a los resultados, a los papeles de los participantes, etc.?

ü      ¿mediante la participación no sólo en la tarea sino en la planificación previa así como en el análisis y la evaluación a posteriori?

ü      ¿como en c) pero también con una toma de conciencia explícita respecto a los objetivos, la naturaleza y la estructura de las tareas, los requisitos de los papeles de los participantes, etc.?

 

6.4.5. El desarrollo de la capacidad del alumno para utilizar estrategias comunicativas

 

¿Se debería asumir que el desarrollo de la capacidad del alumno para utilizar estrategias comunicativas (véase la sección 4.4) se transfiere desde el uso que hace el alumno hace de L1 o bien que se le facilita mediante:

 

ü      la creación de situaciones y la realización de tareas (por ejemplo: juegos de roles o simulaciones) que requieren operaciones de planificación, ejecución, evaluación y estrategias de corrección?

ü      como a), pero con técnicas de reflexión y toma de conciencia (por ejemplo: grabación y análisis de juegos de roles y de simulaciones)?

ü      como a), pero animando o exigiendo a los alumnos a seguir procedimientos estratégicos explícitos cuando sea necesario?

 

6.4.6. El desarrollo de las competencias generales

 

Las competencias generales (véase la sección 5.1) se pueden desarrollar de varias

maneras:

Con respecto al conocimiento del mundo, el aprendizaje de una nueva lengua no significa comenzar desde cero.

 

En el caso de que se utilice una lengua no nativa como medio de enseñanza en las escuelas o universidades (y por supuesto en la enseñanza de la lengua materna propiamente dicha) tanto el contenido temático como la lengua utilizados son nuevos. Los estereotipos tienen muy poca relación con la vida diaria de la gran mayoría de la población. Se debería encontrar un equilibrio en función de la meta educativa global que pretende el desarrollo de la competencia pluricultural del alumno.

 

Entonces, ¿cómo se deberían tratar en los cursos de lenguas las competencias generales, no específicamente lingüísticas?

 

ü      suponiendo que ya existen o que se desarrollan en otro lugar (por ejemplo, en otras materias curriculares que se enseñan en L1) lo suficientemente como para darlas por supuestas en la enseñanza de L2;

ü      se las trata ad hoc y cuando surgen problemas;

ü      seleccionando o construyendo textos que ilustren nuevas áreas y elementos de conocimiento;

ü      mediante cursos o manuales específicos que traten aspectos culturales (Landeskunde, civilisation, etc.) en L1 y, en su caso, en L2;

ü      mediante un componente intercultural diseñado para despertar la conciencia respecto a los aspectos más importantes del trasfondo sociocultural, cognitivo y de experiencias de los alumnos y de los hablantes nativos respectivamente;

ü      a través de juegos de roles y de simulaciones;

ü      mediante la enseñanza de asignaturas utilizando L2 como medio de enseñanza;

ü      mediante el contacto directo con hablantes nativos y con textos auténticos;

 

Respecto a la competencia existencial, los rasgos de personalidad, las motivaciones, las actitudes, las creencias, etc. de los alumnos (véase la sección 5.1.3) pueden ser:

 

ü      excluidos como de interés personal del alumno;

ü      considerados a la hora de planificar y controlar el proceso de aprendizaje;

ü      incluidos como un objetivo del programa de aprendizaje;

 

Respecto a la capacidad de aprender, se espera o se exige que los alumnos desarrollen sus destrezas de estudio y sus destrezas heurísticas, así como su aceptación de la responsabilidad de su propio aprendizaje:

 

ü      simplemente como producto del aprendizaje y de la enseñanza de la lengua, sin ninguna planificación ni organización especiales;

ü      transfiriendo paulatinamente la responsabilidad del aprendizaje desde el profesor a los alumnos y animándolos a que reflexionen sobre su aprendizaje y a que compartan esta experiencia con otros alumnos;

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