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PORTADA DEL ÚLTIMO NÚMERO DE NUESTRO PERIÓDICO ESCOLAR
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Recientemente tuve la oportunidad de acudir al “ensayo” para el Debate sobre los Derechos del Niño, del que hablamos en páginas interiores de este periódico. En esta toma de contacto participaron niños y niñas extranjeros que viven entre nosotros y estudian en los colegios públicos de Fuengirola. Fue un debate abierto, que no estuvo mediatizado por los adultos presentes. A lo largo del mismo, los niños fueron expresando sus opiniones y conflictos de forma natural y espontánea. Y fue realmente revelador observar su percepción de la realidad, “su realidad” y de “sus conflictos”. Yo diría que, además de revelador, resultó extraordinariamente divertido porque encontré algo que hacía tiempo no veía: espontaneidad y naturalidad infantil, algo que consideramos innato en los niños, pero que, hoy en día, los adultos nos esforzamos en destruir. Los modelos infantiles que les ofrecemos (que le ofrece la sociedad en general y sobre todo los medios de comunicación) son adolescentes “descerebrados” y con una escala de valores “patética”, programas de “éxito fulminante” sin esfuerzo, series americanas “extrañas” a nuestra cultura...
¡Por favor, por favor, padres, maestros! Vamos a dejar de convertirlos en karatecas, músicos, políglotas, deportistas de élite, etc, etc. Dejémosles tiempo para seguir siendo niños, para jugar, para disfrutar de la niñez. Ofrezcámosles la ocasión, el lugar y la compañía para que ellos puedan “hacer de niños” y conservar su propia naturalidad, su propia espontaneidad. Tiempo tendrán de ir madurando poco a poco y convirtiéndose en lo que la vida les vaya a ofrecer a cada uno. Faustina
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