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EL FERROCARRIL DE LA ALGAIDA A BONANZA

El ferrocarril de la Algaida a Bonanza es uno de los ferrocarriles más pequeños y desconocidos de la península ibérica. Prácticamente ninguna publicación hace referencia a este minúsculo ferrocarril, y tampoco figura en guías ni en mapas antiguos.

Fue la Cooperativa Agrícola de la Algaida quien poseyó esta línea entre Bonanza y la Colonia del Monte Algaida (provincia de Cádiz), con una longitud de unos 6 Km, y con un ancho de vía de 600 mm.
Inaugurada oficialmente el 11 de abril de 1914, proporcionó a este lugar un medio de transporte de personas y mercancías, enlazando en Bonanza con
la Compañía de los FF.CC. Andaluces.

  


ANTECEDENTES

Al noroeste de la provincia de Cádiz, en el término municipal de Sanlúcar de Barrameda, la tierra firme se adentra en las marismas del Guadalquivir, constituyendo un espacio de características muy similares a las del famoso Coto de Doñana. Es lo que se conoce como “Monte de la Algaida”. Cuando en tiempos protohistóricos las marismas aún no se habían colmatado, eran una especie de mar interior (el “Lacus Ligustinus” de los antiguos) y lo que hoy es la Algaida formaba una península que semicerraba por el sur el lago mencionado, separándolo del océano. En tal península hubo un asentamiento, quizás un templo, cuyos vestigios perduran en el lugar conocido como “El Tesorillo”.

Durante siglos, esos parajes permanecieron en el olvido, mientras las arenas formaban dunas que todo lo sepultaban. Los Duques de Medina Sidonia, señores del lugar por aquél entonces, lo cedieron a la Ciudad en 1445, llegando a producirse inconvenientes que en el siglo XVII movieron al Cabildo a poner pinos piñoneros en todo el monte. Así, con algunas intervenciones como la repoblación ordenada por Godoy en 1803, llegó La Algaida hasta hace cien años, poco más o menos, como Monte de Propios del Ayuntamiento de Sanlúcar.
                                                                                                                      


LA COLONIA AGRÍCOLA

La Colonia Agrícola del Monte Algaida, constituyó uno de los ensayos de aplicación de la ley de Colonización y Repoblación interior de 30 de Agosto de 1907.

Esta ley, promovida por D. Augusto González Besada, entonces Ministro de Fomento, tenía por objeto “arraigar en la nación á las familias desprovistas de medios de trabajo ó de capital para subvenir á las necesidades de la vida, disminuir la emigración, poblar el campo y cultivar tierras incultas o deficientemente explotadas”.

A instancia del Ayuntamiento de Sanlúcar de Barrameda, siendo Alcalde D. Leopoldo del Prado, la Junta Central de Colonización y Repoblación interior, “después de reconocer sobre el terreno las condiciones del monte pinar de la Algaida, acordó en sesión de 30 de junio de 1908 se instalase una Colonia Agrícola en una superficie de 462 hectáreas, respecto de las 1.194 que tiene dicho monte, ocupando la parte destinada á cultivos una extensión máxima de 280 hectáreas”.

Encomendado el proyecto al Ingeniero Agrónomo D. Angel de Torrejón y Boneta (también autor del proyecto del FC del Condado de La Palma a Bollullos, en Huelva), la memoria y los planos se publicaron en 1909, pero por tratarse de la colonización de un monte catalogado como de utilidad pública fue necesaria la aprobación de una ley especial, ésta fue sancionada en 27 de Diciembre de 1910 é inmediatamente se comenzaron los trabajos de instalación confiados al ingeniero autor del proyecto.

El día 11 de Abril de 1914, D. Augusto González Besada, visitó é inauguró las obras de esta Colonia. Ya no era Ministro, sino Presidente de la Junta Central de Colonización y Repoblación interior.
                                                                                                                                                                  


COMUNICACIONES

 

"El camino vecinal construido desde la estación de ferrocarril de Bonanza (línea de Jerez) hasta la Colonia; la estrecha vía de acero (60 centímetros de anchura) colocada en dicho camino, y sobre el central de la Colonia, con una longitud de seis kilómetros próximamente; el muelle provisional situado en el río Guadalquivir; y la línea telefónica con cuatro estaciones (Casa Central, Observatorio, Bonanza y Oficinas en la ciudad), construcciones todas que se han hecho para el servicio de la Colonia, facilitan notablemente los transportes de obreros, colonos, materiales de construcción, productos de las cosechas y de las arenas de los navazos y las relaciones entre los diferentes agentes que intervienen en las obras de instalación de constitución de la nueva aldea lineal.

El pequeño ferrocarril, movido por una locomotora de cuatro toneladas y diez caballos de vapor, presta utilísimos servicios ahorrando crecidísimo gasto que habría motivado tanto transporte sobre arena suelta, movediza.

La carga y descarga desde vagón de vía ancha á vagoneta de vía de la Colonia se hacen con suma facilidad por haber autorizado la Compañía de los ferrocarriles Andaluces la instalación de la vía estrecha al lado de aquélla y frente a los muelles de Bonanza.”                                                                                            


EL TREN DE LA COLONIA


  Esquema general de la línea



Al igual que su hermana mayor de Bonanza a Jerez, la vía carecería de balasto. Los carriles quizá terminarían su vida útil en las salinas. La estación Central que en la foto inaugural aparece engalanada con un arco de bienvenida (“Los colonos a D. Augusto González Besada”), debía limitarse a dos vías de paso y la vía de acceso al minúsculo depósito-taller que se ve a la derecha de la imagen. El proyecto incluía además apartaderos para almacenes y bodega de la Colonia e incluso un triángulo para invertir la locomotora.


Un tren de invitados en el día de la inauguración, el 11-4-1914. (archivo M Zambruno)

Casi todo el material remolcado que se ve en las imágenes es del tipo vagoneta, bien con volquete, bien con banquetas transversales para pasajeros, e incluso alguna con bancos longitudinales y techo, cual un pequeño coche jardinera. Al menos para la solemne inauguración se utilizó un vehículo más “lujoso”, casi un coche de tranvía, donde irían los invitados más ilustres.

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