come frutas y verduras ..
te pondras fuerte
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¿Por qué son
las frutas y los vegetales buenos para mí?
Están cargados de nutrientes que....
- Proveen energía
- Ayudan a reducir o prevenir muchos problemas de salud tales
como la hipertensión, las enfermendades cardíacas
y la diabetes
- Ayudan a manternos en un peso saludable
(Son bajos en grasa y calorías y altos en fibra.)
Ayude a sus hijos a comer sano
• Compre bolsas de zanahorias miniatura para un
bocadillo rápido y fácil de llevar.
• Agregue zanahoria cortada cruda al almuerzo.
• Ralle zanahorias en sus ensaladas y sopas para
añadir un sabor dulce y crujiente.
• Las zanahorias sirven de gran acompañamiento
a cualquier comida. Puede comerlas enteras, en
rebanadas, en trocitos o rallada. Dígale a su hijo
que le dé ideas de cómo incluir zanahorias en las
comidas familiares.
Descubra, disfrute y aprenda a
comer frutas y
vegetales, y a mantenerse activa diariamente.
10 razones para comer fruta
1- Por su alto
contenido de agua. Más del 80% de su peso en todas ellas,
que facilita la eliminación de toxinas de nuestro organismo
y nos ayuda a mantenernos bien hidratados.
2- Por ser fuente casi exclusiva de vitamina C. Expertos en
nutrición recomiendan tomar como mínimo 3 piezas
de fruta al día, y al menos una de ellas rica en vitamina C
(cítricos, kiwi, melón, fresas, frutas
tropicales…). Por regla general, son más ricas en
vitaminas las variedades coloreadas, las de verano y las frutas
expuestas al sol; y dentro de un mismo árbol, los frutos
orientados al sur, los de la cúspide frente a los de las
faldas y los exteriores más que los interiores.
3- Por su riqueza en antioxidantes (colorantes, aromas y compuestos
fenólicos). A pesar de estar presentes en la fruta en muy
bajas concentraciones, influyen decisivamente en la
aceptación y apetencia por las frutas y se sabe con certeza
que son factor protector ante ciertas enfermedades degenerativas,
cardiovasculares y el cáncer. El beta-caroteno o provitamina
A, pigmento que les confiere el color amarillo, anaranjado o rojizo, es
abundante en muchas frutas (albaricoques, cerezas, melón y
melocotón, mandarina...) y, a medida que el organismo la
necesita, tiene la propiedad de transformarse en vitamina A.
Además de poseer propiedades antioxidantes, esta vitamina es
esencial para la visión, el buen estado de la piel, el
cabello, las mucosas, los huesos y para el buen funcionamiento del
sistema inmunológico.
4- Por su aporte de fibra. La mayor parte es pectina, fibra soluble en
agua que juega un papel fundamental en la consistencia de las frutas y
que posee efectos beneficiosos para nuestro organismo: ayuda a regular
la función intestinal, a corregir el
estreñimiento y posee efectos beneficiosos en la
prevención y tratamiento de ciertas enfermedades
(hipercolesterolemia, diabetes, obesidad, litiasis biliar, hemorroides,
divertículos, cáncer de colon y
úlcera). Las frutas frescas contienen entre el 0,7% y el
4,7% de fibra. Las frutas con menos agua y con semillas poseen
más fibra. El contenido de fibra se reduce al pelar la
fruta: en las manzanas en un 11% y en las peras alrededor del 34%.
5- Por su potente poder diurético. La abundancia de agua y
potasio y la baja concentración de sodio convierte a las
frutas en alimentos diuréticos por excelencia.
Además, el potasio es necesario para la
transmisión del impulso nervioso y para la actividad
muscular normal. Las más abundantes en este mineral son el
plátano, kiwi, nectarina, nísperos,
melón, uva negra, cerezas, albaricoques, ciruelas, coco,
aguacate, piña, chirimoyas y papaya. También
aportan magnesio, relacionado con el funcionamiento del intestino,
nervios y músculos. Este mineral forma parte de huesos y
dientes, mejora la inmunidad y la resistencia ante enfermedades
degenerativas, y posee un suave efecto laxante.
6- Por su concentración en ácidos
orgánicos que influyen en el sabor y el aroma
de las frutas. Algunos de ellos, como el ácido
cítrico (cítricos, fresas, peras) y el
málico (manzanas, cerezas, ciruelas, albaricoques) poseen
una acción desinfectante y alcalinizadora de la orina
(ayudan a eliminar los cálculos renales de ácido
úrico). Y el ácido cítrico potencia la
acción de la vitamina C.
7- Por su agradable sabor dulce. Los azúcares o hidratos de
carbono simples (fructosa, glucosa, sacarosa…) confieren el
sabor dulce a las frutas maduras y suponen entre el 5% y el 18% de su
peso. En menor proporción contienen hidratos de carbono
complejos (almidón), más abundantes en las frutas
no maduras, cuya cantidad disminuye hasta casi desaparecer (salvo en
los plátanos) a medida que maduran.
8- Por su bajo contenido graso. Inapreciable (0,1%-0,5%) en la
mayoría de frutas, salvo en el aguacate (rico en
ácido oleico, como el aceite de oliva) y en el coco (con
grasa mayoritariamente saturada).
9- Porque podemos disfrutar de ellas en cualquier época del
año. Aunque es mejor adquirir en cada momento las frutas
propias de cada estación y elegir piezas bien coloreadas,
sin golpes, magulladuras, manchas o partes blandas. Y una vez en casa,
hay que liberar las frutas de cualquier bolsa o envoltorio para que
puedan seguir respirando.
10- Porque se pueden consumir de muchas maneras. Crudas y sin pelar,
muy bien lavadas bajo el chorro de agua. En macedonias, zumos, batidos,
purés u otros deliciosos platos. Para aprovechar al
máximo las virtudes nutritivas de las frutas, conviene no
realizar un pelado profundo, pues la parte más externa de
las frutas (debajo de la piel) es la que concentra mayor cantidad de
vitaminas. Y si se preparan poco antes de su consumo y se
añade zumo de limón, se reduce la
pérdida vitamínica.
La manzana
una fruta
universal
Podemos disfrutar de la
reina de las frutas durante todo el año, gracias a
una
quincena de variedades de muy diversos sabores. ¡Las hay para
todos los gustos!
La manzana:
complemento saludable . Una fruta sana
Es rica en minerales, y
oligo-elementos. Posee gran cantidad de potasio, con un aporte medio de
145 mg. También contiene pequeñas cantidades de
fósforo, calcio, magnesio y un escaso aporte en sodio (3
mg). Su
riqueza en agua y potasio, asociada a una escasa cantidad de sodio, le
confiere a la manzana, una acción diurética real.
Los « elementos
– traza » (zinc, manganeso, cobre,
hierro, fluir,
selenio…) que juegan un papel esencial en los metabolismos
celulares, también están presentes en la manzana.
En cuanto a las vitaminas,
las manzanas poseen un amplio abanico: vitaminas B, vitamina E, pro
vitamina A y vitamina C, en diversas cantidades según las
variedades. (la Reineta y la Bella Boskoop) son las que más
contienen. Mientras que las Golden o las manzanas Rojas Americanas,
suelen contener menos). Es conveniente saber que la cocción
destruye de 25 a 30% de estas vitaminas.
« Una manzana al día mantiene el médico
lejos »
Buenas fibras
La pectina, fibra
contenida en la manzana, participa en la regulación del
tránsito intestinal, a la calidad de la flora bacteriana y a
la
mejora de la flora digestiva.
Un anti-colesterol natural
Diversos estudios
científicos lo han probado: comer 2 o 3 manzanas al
día
contribuye a disminuir la tasa de colesterol. Al cabo de dos meses, se
constata una disminución de 5 a 15% de colesterol
total,
con una baja del « colesterol malo », especialmente
importante.
Una defensa contra la diabetes
la acción combinada
de la pectina y de los antioxidantes participa a la
reducción
del riesgo de diabetes del tipo 2. Comer manzanas permite entre otros,
regular la asimilación de azúcares, y por lo
tanto
equilibrar la glicemia, sobre todo después de las comidas.