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En el apartado de repostería, algo fundamental, no hay que olvidar
dulces tan característicos de esta villa como los buñuelos, borrachuelos,
piñonates, hojuelas, socorrías, roscos de vino o manteca, que, sobre
todo, abundan en fiestas como Carnaval o Semana Santa.
En época de diversión como la feria destacan las galletas, de forma
alargada y sabor único, las cuales aún podemos encontrar, aunque
con algunos ingredientes distintos y elaboración industrial. Para
el otoño son tradicionales la batata, la carne de membrillo y las
gachas. Estas últimas se suelen preparar para el día de Todos los
Santos, como forma de celebración de este día. En períodos fríos,
como el invierno y aprovechando la manteca de cerdo, se solían elaborar
las perrunas y los roscos. Todos estos dulces "siempre van acompañados
del ya típico vino de balsa"
También constituye un postre muy tradicional los calostros, que
se obtienen del primer ordeño de los animales después de haber parido
a sus crías. Son muy degustados por los "corchuos".
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