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En el norte de la sierra Morena cordobesa, en la sierra de los
Santos y valle del Guadiato una carretera de curvas da paso al singular
pueblo de Villaviciosa. Lo primero que se divisa es el hostal Sierra
Morena donde podemos disfrutar de una gastronomía típica de nuestra
tierra. A la derecha de este, el colegio público de Nuestra Señora
de Villaviciosa. Si seguimos para adelante podemos hallar la calle
Córdoba, paralela a la carretera de Posadas; es una calle larga
que se va estrechando según nos adentramos, divisando a la misma
vez el núcleo de la localidad y la torre de la parroquia de San
José. Según cuentan, dicen que debe de carecer de balcones para
que pueda circular el tráfico de mayor tonelaje.
Las casas típicas de la localidad suelen tener una puerta con una
ventana a cada lado y otra encima, la fachada encalada, una planta
baja y una cámara utilizada como granero antiguamente. Antes solían
tener los techos de bóvedas y unas anchas paredes construidas con
adobe por lo que el ambiente de la casa era bastante fresco, sobre
todo para el verano.
En la calle Córdoba podemos encontrar dos cruces de calles: una
es la calle Severo Ochoa o como decimos la calle del "Cerretillo",
y la otra es el Barrio del Horno. Es una de las calles más antiguas
de la localidad y tiene este nombre porque probablemente antiguamente
habría un horno para hacer pan o alguna otra cochura.
Si nos adentramos llegamos a la plaza de Andalucía, hallando a
la izquierda la ermita de la Virgen de Nuestra Señora de Villaviciosa,
que data del siglo XVIII y fue restaurada en 1992. Este monumento
dio lugar a la vida de Villaviciosa, tiene una portada de tipo barroco,
con un frontón de azulejos de la virgen y en la puerta unos jardines
donde podemos encontrar en una azulejería con ilustraciones y textos
la historia del pueblo.
Si entramos en el santuario podemos encontrar en el frente superior
la imagen de la Virgen, adornada con flores y una cúpula dorada.
Esta imagen no es la verdadera, ya que la original se encuentra
en la catedral de Córdoba, y según cuentan se la llevaron para los
malos tiempos de sequía.
Saliendo de la ermita, podemos ver el Ayuntamiento de Villaviciosa.
Es un nuevo edificio construido en los años 70 cuando estaba el
alcalde Juan Ruiz Escobar.
Se inauguró en julio del 73, y por lo que hemos oído hubo grandes
protesta en el pueblo, porque para construir este edificio tuvieron
que derrumbar el antiguo posito1.
A la izquierda del Ayuntamiento encontramos la calle Escobar y
Monreale que da hasta la calle Santa Clara. Esta sube hasta el Cerretillo
comunicándose con las calles Severo Ochoa y Barrio del Horno, y
termina en la carretera de Córdoba. A la izquierda de la calle Escobar
y Monreale encontramos un pequeno callejón sin nombre que da a la
calle Agustín López.
La calle Agustín López empieza desde la plaza de Andalucía y termina
en el Barrio Alto. En esta calle hallamos una pequeña plazoleta
apodada como Pozo Grande, lugar donde los recién casados se echan
las fotos y donde podemos encontrar la casa de José Cano e hijos
que nos invitan a una tapa de charcutería típica de nuestro pueblo.
El paladar se nos hace agua sólo con oler la fragante chacinería
serrana.
Volviendo a la plaza de Andalucía encontramos frente al Ayuntamiento
el casino de Villaviciosa de Córdaba, lugar ideal para tomar unas
copas jugando a las cartas o charlando. Al lado de éste, al otro
lado de la calle encontramos el casino de Currillo, lugar donde
los trabajadores se reúnen para tomar café antes de trabajar.
Ahora llegamos a la plaza de España, o como decimos aquí el Paseo.
Esta fue reconstruida en 1989, posee una fuente y una solería de
granito, adornándolo los magnolios que están en torno a éste. A
su lado se levanta la parroquia de San José; se abre al exterior
por dos puertas, la grande y la chica que da lugar al paseo. Es
un monumento neoclásico procedente de los Pedroches, posee una bóveda
de cañón corrido y una torre con un reloj de pesas. Contaba mi padre
cuando se subían en las bóvedas de chicos para contemplar la iglesia
por unos agujeros que hay en las estrellas que adornan la bóvedas.
En un lateral del Paseo, encima de los poyos, encontramos un retablo
de mosaico de la Virgen de Villaviciosa con el pastorcillo Hernando
que es el que la encontró y la introdujo en el hueco de un tronco
de encina en el mismo lugar donde está hoy en día la ermita. Al
menos esto es lo que se cuenta.
Saliendo del paseo por las escaleras frente a la iglesia nos damos
de bruces con la calle Juan Ruiz. Si continuamos podemos encontrar
a la izquierda la plaza Juanito Maravillas, dedicada al cantautor
que lleva su nombre.1La forman dos arcos en la entrada, con un suelo
de baldosa roja y entre baldosa y baldosa pequeñas piedrecillas
de río, también una fuente en el centro y a cada lado de la fuente
un jardín. En frente de la entrada de la plaza encontramos la calle
Cristóbal Colón y siguiendo por Juan Ruiz damos a la calle Manuel
Arribas. Es la calle más larga de Villaviciosa y el nombre está
dedicado a un antiguo alcalde que hubo en Villaviciosa.
Siguiendo Manuel Arribas hacia arriba damos lugar a la carretera
de Piedra Blanquilla y del cementerio, la carretera se divide en
dos, un camino va al cementerio y otro a Piedra Blanquilla1
En Piedra Blanquilla podemos encontrar junto a la carretera, y
rodeado de cercas, un antiguo pilar donde la mujeres lavaban la
ropa. Volviendo al cruce de caminos podemos encontrar la calle Lepanto
que se adentra hacia el barrio de las Cruces. Por Lepanto, hacia
delante, llegamos a un cruce donde está la fuente de la calle Cervantes,
siguiendo por la calle Lepanto llegamos a la calle Federico Garcia
Lorca, que como vemos empieza en la calle Manuel Arribas.
Descendiendo por Manuel Arribas nos adentramos en la calle Erilla.
Esta calle llega hasta un la carretera de Villanueva del Rey y podemos
hallar un antiguo edificio llamado la Tercia, donde se pagaban los
diezmos y primicias.
De Erilla sale la calle Cura Don Sebastián Calvo en la que podemos
hallar el IES la Escribana, y si seguimos para adelante salimos
a la calle Portugalejo o, como aquí decimos la Costezuela, (posiblemente
tenga éste nombre porque está orientada a Portugal) en ella podemos
encontrar una fuente o como aquí decimos un chorro.
Los chorros son típicos de Villaviciosa ya que antiguamente no
había agua potable, y entre ellos podemos encontrar el de la calle
D. Rafael Nevado o la calle de los albañiles, porque antiguamente
allí estaba el gremio de la construcción; el de Jardinito, el de
la Chamusquina, del barrio alto, de Carlitos, de la Cruces... y
entre fuentes corchúas1, la Calera, Tapón, de la Pretura, de piedra
blanquilla, la Verbena... . Esta última tiene el agua tan buena
que hay que esperar un buen rato para echar un trago y llenar la
cantimplora. La Verbena es un parque que se sitúa descendiendo por
la carretera de posadas a mano derecha. Es un lugar ideal para pasar
una buena tarde de parque y de charla con tus amigos.
Bajando por la Costezuela nos encontramos de nuevo con la calle
Manuel Arribas. Descendemos por ésta hasta llegar al primer cruce;
giramos a la derecha y nos encontramos con la calle Manuel Calero
"Calerito", dedicada al torero que lleva su nombre2.
Si andamos toda esta calle pasando las calles Sevilla y Teniente
Coronel Vargas nos topamos con la zona industrial de Villaviciosa
donde nos podemos encontrar a "Cosme el Zapatero", personaje muy
conocido de nuestro pueblo que posiblemente nos cuente una historieta
.
Podemos encontrar carpinterías, fraguas, talleres mecánicos y la
cooperativa olivarera de Nuestra Señora de Villaviciosa. En la cooperativa
entra la aceituna y se extrae el aceite de oliva virgen mediante
un proceso de molturación mecánica. Los olivares han proporcionado
una gran riqueza al pueblo durante toda su historia.
También podemos encontrar la cooperativa vinícola o exportadora
de vinos; el vino también ha sido un buen recurso económico en Villaviciosa,
pero cada vez va disminuyendo más la producción de éste. La causa
es que los agricultores deciden cambiar el viñedo por el olivar,
ya que este es más rentable. En Villaviciosa podemos encontrar una
gran cantidad de bodegas particulares, como por ejemplo las bodegas
G. Gómez Nevado que las podemos ver nada más entrar en Villaviciosa
y que están galardonadas con dos medallas, una de oro y una de bronce
por su calidad de vino.
Otro gran recurso es la recolecta de la piña y el corcho; por lo
que se ha creado en éstos últimos años una cooperativa piñonera
que está en proceso de agrandamiento y una empresa particular llamada
corchos de Villaviciosa.
En Villaviciosa podemos disfrutar también de un buen día e incluso
una vacaciones practicando senderismo, turismo rural, acampando
en el camping de Puente Nuevo y conociendo los parajes naturales
de nuestra tierra. Además de esto podemos practicar la pesca de
la carpa, el lucio, el Back Blas y la caza montera o menor.
Y cogemos de vuelta, lejos de la villa, aunque tus imágenes y sus
sensaciones quedarán en nuestras retinas y en el corazón del viajero
que la visite.
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