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En el pueblo hay tres días de procesión: el Domingo
de Ramos con la hermandad del Señor de la Alegría; el Jueves
Santo con la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Cristo
del Amor y Virgen de las Angustias; y, por último, el Viernes Santo
con la hermandad de la Virgen de los Dolores y el Santo Sepulcro.
La hermandad de la Virgen de los Dolores y Santo Sepulcro la fundaron
un grupo de 25 personas en 1988. Este grupo con Rafael Calero como
hermano mayor ha ido aumentando a lo largo de los años hasta la
cifra de 170 personas y que a pesar de no estar bien económicamente
han ido sacando adelante la hermandad con el esfuerzo de los hermanos.
Su presupuesto es de unas 600.000 pesetas. Lo consiguen a través
de las rifas y las actividades que realizan.
Al igual que su economía, su patrimonio es el justo para salir
en la procesión, tres tronos, varios ajuares completos de la Virgen
de los Dolores, 25 túnicas, la cruz de guía, tres rosarios, dos
puñales, dos varas de mando, los faroles de los pasos y las imágenes
están donadas a la parroquia por la familia Gutiérrez.
Su vestimenta de túnicas blancas y fajín y cubre rostros granates,
nunca ha cambiado, aunque lo piensa hacer en un futuro inmediato.
Una de las costumbres de esta hermandad es que todos los nazarenos
y costaleros deben de ir obligatoriamente a los Oficios y no se
les deja salir de la parroquia hasta la hora de la procesión. En
este tiempo en el que esperan rezan una oración por sus hermanos
fallecidos y por el pueblo en general.
El sentimiento de los hermanos de estas hermandades es tan extraordinariamente
grande que no dudan de expresarlos con las lágrimas cuando por alguna
razón la procesión no puede salir.
En definitiva, como ya hemos dicho antes es su Semana Santa, ya
que sin su esfuerzo y su gran devoción no existirían las hermandades.
Lo único que le faltaría a esta Semana Santa, sería que en lugar
de haber tan sólo tres días de procesión hubiera cuatro o cinco,
para que este pueblo disfrutara aun más la Pasión y Resurrección
de Nuestro Padre Señor Jesucristo.
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