En  el entorno familiar es donde más arraigados se encuentran los estereotipos masculinos y femeninos. El modelo más común es el de la mujer como ama de casa, la que se encarga de los hijos/as, del cuidado del hogar y el modelo de hombre, se concibe como el que realiza el trabajo remunerado fuera de casa.

     Pretendemos hacer ver a los niños y niñas y a sus familias, que el reparto de tareas en la familia es importante para acceder a unas relaciones más igualitarias y construir entre todos un mundo más justo.
“El papá de Raquel cocina de maravilla”