Discípulo de Ferrándiz y posteriormente de Muñoz
Degrain, destacó en sus primeros años como acuarelista
y dibujante de temas antiguos. Su "carrera" en la Escuela
de Bellas Artes de San Telmo en Málaga comienza en 1888 cuando
es nombrado profesor ayudante, alcanzando en 1895 el grado de profesor
numerario, por oposición, de Dibujo de Figura. En 1902 fue
nombrado Director, pero dimitió al poco tiempo.
Como muchos pintores de su época, asistió a exposiciones,
en 1888 obtiene con "Paisaje" (lápiz) una medalla
de oro en la Exposición Vaticana, y será 1892 el año
que marque el cenit de su carrera, obteniendo el Premio de Primera
Clase al mérito en la Exposición Internacional de Bellas
Artes de Madrid. Éste hubiera sido el momento para continuar
sus estudios en Madrid o Roma, pero Nogales no quiso nunca alejarse
de Málaga.
Esta falta de ambición o miedo a conocer otros mundos, harían
que su pintura se anquilosara y careciera de originalidad, aunque
hay que reconocer en Nogales a un perfecto dibujante de la realidad
que copia los modelos con exactitud prodigiosa, cualidad que le hace
destacar en temas religiosos e históricos, y sobre todo en
las rosas, lo mejor de su producción, ejecutadas con pinceladas
seguras y un vistoso colorido, que las convierten en el centro de
atención de sus cuadros.
En el Museo de Málaga se conservan siete de sus obras. |
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