Conjunto Dolménico de Los Gabrieles

Ubicación:

Finca privada de Los Gabrieles de Valverde del Camino. Al sureste de Valverde, a 2,5 km. de la carretera comarcal, A-493, de La Palma a Valverde. Al norte se halla el Barranco del Chorrito, al sur la Huerta del Duque, al este la ribera de Valverde y al oeste la carretera comarcal, a unos 300 metros de la fuente de El Berecillo.

Accesos:

La entrada al lugar de la finca donde se halla el conjunto se puede realizar por el punto kilométrico 2,5 de la carretera comarcal A-493, en el lado izquierdo con dirección a La Palma, a través de un camino agrícola perteneciente a la propiedad. Como en toda la ruta hay indicadores a pie de la carretera.

Horario:

Teniendo en cuenta el carácter privado de la propiedad el acceso es libre.

Tipología:

Arquitectura megalítica.

Cronología:

Como la mayor parte de estos monumentos carece de una cronología objetiva y precisa, por lo que atendiendo a las generalidades de estos monumentos de nuestra provincia se puede asignar una fecha en los mediados del III milenio, 2500-1900 a.C.

Información y visitas:

Museo-Casa Dirección de Valverde del Camino
Tlfn: 959 553 988 y 959 550 011

Gabinete Pedagógico de Bellas Artes
Tlfn: 959 257 454 y Fax: 959 243 381

 

Estos dólmenes, aunque fueron descubiertos por José Mª Luzón en 1966, no serían estudiados hasta 1974, desde entonces se han realizado diversas investigaciones sobre ellos, entre las que destacamos las de Rosario Cabrera y Fernando Piñón; pero el conjunto ha padecido la destrucción de expoliadores a lo largo de todos estos años. En la actualidad se halla en curso de elaboración el expediente de inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico de Andalucía, estando pendiente su definitiva resolución.

Este conjunto megalítico, de casi un kilómetro cuadrado de extensión, se halla en plena dehesa de alcornoques y encinas, con aprovechamiento extensivo de cereal, muy cultivada.
En el paraje, además del conjunto formado por los seis monumentos dolménicos se halla también asociada la fortaleza de la Zau, de época hispanomusulmana.

La construcción de estos grandes monumentos funerarios parece obedecer, más que una intención meramente ritual o funeraria, a un afán de conformar un hito visual y, sobre todo, simbólico del ámbito territorial del grupo humano que los hizo construir. De esta forma podemos deducir que su uso funerario pudiera constituir el pretexto para levantar unos elementos, visibles desde lujares más o menos lejanos, para expresar la ocupación y el control territorial que el grupo constructor establecía. Por otra parte su construcción y la aparición de los elementos y piezas arqueológicas, halladas en su interior y en su entorno, nos permiten deducir ciertos aspectos de su complejidad social y de la economía inherentes a la sociedad de sus constructores: una sociedad de ganaderos y agricultores/recolectores, además de cazadores, que parecen empezar a descubrir el amplio mundo de la minería y de la metalurgia, que tendrá una mayor vigencia y esplendor en períodos posteriores.

Dolmen III

Dolmen IV

El conjunto megalítico de Los Gabrieles esta constituido por seis dólmenes de galería cubierta, que presentan dimensiones y estado de conservación diversos, pero deficiente en general. Puede decirse que el núcleo del conjunto lo forman los dólmenes 3, 4 y 5, mientras que los señalados como 2 y 6 están algo más alejados y el 1 se halla aislado.

El estudio de los materiales hallados en sucesivas excavaciones, de sus grabados y tipología constructiva, nos permite determinar que se trata de unas construcciones de la segunda mitad del III a.C., dentro del ámbito cronológico del Calcolítico, aunque podamos constatar la reutilización de los monumentos en los siglos VII y VI a. C.

El dolmen nº 1 (el Dolmen Cortado) tiene los elementos estructurales arrasados a pocos centímetros del suelo. Apenas conserva parte del túmulo de mampuestos y tierra, mientras que las losas de cubierta han desaparecieron casi en su totalidad. Presenta cámara rectangular, cerrada por dos grandes bloques, pero sólo se mantiene uno. Conservan grabados en algunos de los soportes verticales (ortostatos) y una losa de pavimento.

El dolmen nº 2 (de El Cura) se halla también muy deteriorado, pues le faltan varias piezas verticales (ortostatos) y horizontales (losas de cubierta) y prácticamente toda la cabecera del monumento. En el nº 3 (de La Parada) se conservan todos los elementos verticales pero ninguna de las losas de cubierta, ni resto del túmulo.

Dolmen IV

Dolmen VI

El dolmen nº 4 (de La Encina) es el mejor conservado de todos, ya que presenta casi la totalidad de sus piezas verticales y horizontales, y parte del túmulo que los cubría y del anillo de que lo delimitaba. Es característica la curvatura que se realiza en su planta hacia la mitad de su longitud. En sus paredes también aparecen grabados de motivos abstractos y formas más o menos geométricas. En su interior apareció una pila o ara, que pudo tener un uso ritual, como en otros dólmenes de la zona (Pozuelo, Soto, San Bartolomé de la Torre, Portugal, Málaga y Almería).

En el caso del nº 5 (de Los Niños) su estado de destrucción, por la desaparición de algunos de sus elementos o el desplazamientos de los pocos que se conservaban en el lugar, apenas permite reconocer su planta original. Lo mismo le ocurre al nº 6, en el que los elementos de la cubierta han desaparecido en su totalidad, como muchos de los elementos verticales. Su destrucción es casi total.

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