Conjunto Dolménico del Labradillo

Ubicación:

Propiedad pública, el yacimiento pertenece al Ayuntamiento de Beas, aunque el resto de la finca es particular. Se halla al noreste de Beas, camino del embalse, en la cima de la loma del paraje de El Labradillo, entre los arroyos Parrilla y Candón.

 

 

Accesos:

Desde Beas por la carretera nacional 435, dirección Valverde, en el km. 206, a 8 km. de Beas, se toma a la derecha el camino hacia el Pantano de Beas, tras recorrer 3,7 Km aproximadamente, donde se llega a la falda del cerro de El Labradillo, después de pasar el cortijo de la finca se deja estacionado el automóvil y desde aquí se accede a pie hasta el cerro.

Horario:

Teniendo en cuenta el carácter privado de la propiedad el acceso es libre.

Tipología:

Arquitectura megalítica.

Cronología:

Como la mayor parte de estos monumentos carece de una cronología objetiva y precisa, por lo que atendiendo a las generalidades de estos monumentos de nuestra provincia se puede asignar una fecha en los mediados del III milenio, 2500-1900 a.C.

Información y visitas:

Ayuntamiento de Beas
Teléfonos: 959 308 194 y 959 358 119

Gabinete Pedagógico de Bellas Artes
Teléfonos: 959 257 454 y 959 243 381

La existencia de este conjunto dolménico era conocida desde los años cincuenta del siglo XX, cuando Carlos Cerdán y el matrimonio Leisner realizaron sus estudios en nuestra provincia. Es muy posible que en los alrededores existiera algún otro número de elementos como éstos que la construcción del pantano cercano arrasaría. Posteriormente los estudios de Rosario Cabrera y Fernando Piñón difundieron su conocimiento. Tras alguna intervención arqueológica, como la de 1986 de Mª Jesús Carrasco Martín, se procedió a su inscripción como BIC en 1987, con la categoría de zona arqueológica, y se realizó una actuación de urgencia al objeto de evitar su progresivo deterioro. Está prevista la realización de su limpieza y consolidación general de los elementos del conjunto y de su entorno.

Este yacimiento se compone de dos áreas. En la primera se hallan los dólmenes I y II y los restos de otro túmulo, que evidencian la posibilidad de la existencia en el lugar de otro enterramiento dolménico, en la segunda se halla el dolmen III y la cantera que proporcionó los materiales para su construcción.

 

La zona primera (A) se halla elevada sobre un pequeños cerro de 1 ha. y es la más interesante. Allí el dolmen I es el mejor conservado de los tres. Se trata de un sepulcro de galería cubierta, con cámaras laterales, presenta unos 12 metros de longitud y está orientado al oeste. En su cabecera o cámara principal presenta una mayor anchura y altura, que va disminuyendo hacia la entrada. De sus cámaras laterales sólo conserva adecuadamente la situada al sur. También se puede observar los restos del anillo delimitador y una gran parte del túmulo de tierra roja. El dolmen II se halla en lamentable estado de conservación y sólo conserva algunos indicios que permiten suponer una estructura parecida a la del anterior. Su estado actual no permite la observación completa de sus elementos, por lo que esperamos que, tras adecuación del camino y los accesos, se realice una adecuación que permita una visita adecuada.

En la segunda zona (B) aunque sólo tenemos constatada la presencia del dolmen III, es posible la existencia de alguno más. La situación del dolmen III es similar a la del II, ya que sólo se conservan algunos elementos aislado, pero se encuentra algo más alejado junto a los cimientos de la antigua casa de la finca. Al este-sureste, a unos 300 metros, se encuentra la cantera de tierra roja utilizada para la realización del dolmen principal.

Volver arriba...