Cuadro taxonómico
|__ phylum Cnidaria
|____ clase Anthozoa

Corales


Dibujo de un coral

Dibujo de un coral

Los Cnidarios (Cnidaria, ortiga) son un filo que agrupa alrededor de 10.000 especies de animales relativamente simples, que viven exclusivamente en ambientes acuáticos, mayoritariamente marinos.

El nombre de este filo es debido a una característica diagnóstica que presentan estos animales, la presencia de unas células llamadas cnidocitos, presentes en los tentáculos de todos los miembros del filo y que es inyectada a las presas cuando lo rozan.

Son los animales más simples que presentan células nerviosas y órganos de los sentidos (estatocistos, ocelos).

Los cnidarios son animales con simetría radial primaria. Sus células se organizan en dos capas que actúan como unidades funcionales (tejidos), aunque muchas células todavía guardan cierta independencia.

Su organización corporal es en forma de saco; el aparato digestivo tiene un solo orificio que actúa como boca y ano al mismo tiempo, y una cavidad gastrovascular en forma de saco donde se realiza la digestión y que se utiliza también como sistema de distribución de los nutrientes y del oxígeno, y como sistema excretor.

Coral [4]

Coral [4]

Son un grupo antiguo, con una larga historia fósil que se remonta, probablemente, a la fauna de Ediacara, alrededor de unos 600 millones de años atrás. Dentro de este grupo se encuentran animales como los pólipos, las medusas o los corales.

Aparecen en dos formas fundamentales:

En el registro fósil son muchos más frecuentes los hallazgos de cnidarios de formas sésiles que, en determinadas épocas geológicas y en ambientes templados, fueron grandes formadores de arrecifes.

Hay cuatro clases principales dentro del phyllum Cnidaria:

Tradicionalmente, los hydrozoos eran considerados como los más primitivos Cnidaria, pero la evidencia sugiere ahora que los anthozoos fueron los primeros que divergieron.

Nuestro conocimiento de los fósiles de este grupo es muy variada. Aquellos cnidarios que estaban formados por partes blandas han dejado escasos restos, y sólo en casos muy excepcionales. Sin embargo, el registro fósil de los corales es bastante extenso debido a los restos que dejaban.

Los primeros arrecifes de coral datan de principios del Ordovícico y su forma difiere sensiblemente de la de los corales que viven hoy en día en los mares. Tras la extinción masiva de finales del Pérmico, formas similares a las actuales sólo hicieron su aparición a mediados del periodo Triásico.