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DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN

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PSICOLOGÍA

Quien acostumbre a minimizar sus propios valores, a criticarse duramente y a pensar que los demás lo hacen todo mejor y son más listos, deben corregirse de inmediato. Estas claves, ejercitadas con mucha constancia y rigor, ayudarán a conseguir una autoimagen más positiva y sólida, a prueba de zozobras circunstanciales. Por Agustina López de los Mozos y Begoña Francoy.

15 CLAVES PARA MEJORAR LA AUTOESTIMA

1
NO IDEALIZAR A LOS DEMÁS

El primer paso es dejar de compararse. Es muy frecuente que cuando alguien se mide tomando como parámetro a los demás tienda a ponerlos en un pedestal –todo el mundo es estupendo y tú, peor-, cuando en realidad todos los seres humanos tienen cosas positivas y cosas negativas. Quien aprende a no compararse con la gente que le rodea deja de minusvalorarse y no siente envidia.

 2
EVALUAR CUALIDADES Y DEFECTOS

Hacer inventario de los valores positivos de uno mismo, y tenerlos muy presentes en todo momento. Todo el mundo los tiene, lo que ocurre es que estamos acostumbrados desde pequeños a fijarnos en lo malo y a no valorar lo bueno que hay en nosotros.

 3
CAMBIAR LO QUE NO GUSTE

En cualquier caso, si algo propio no gusta porque no responde a nuestros objetivos en la vida, se puede cambiar. Ahora bien, tampoco hay que empeñarse si en el fondo vemos que no compensa el esfuerzo que requiere, como, por ejemplo, ganar los mundiales de natación o aprender a conducir después de veinte años intentándolo, en cuyo caso lo que será preciso aprender es a decidir que no saber hacerlo no es un drama y olvidarse del asunto. “Lo que hay que saber -afirma la psicóloga Carmen Serrat- es que no son las circunstancias las que hacen sufrir, sino la forma de valorarlas”.

4
CONTROLAR LOS PENSAMIENTOS

Se trata de aprender a pensar de otra manera; es decir, controlando esa voz interior, ese diálogo con uno mismo en el que nos ponemos a caer de un burro, criticándonos al más mínimo fallo o error. Un adulto con poca confianza en sí mismo puede –y debe- cambiar esta manera de

pensar. El mecanismo es muy simple: mantenerse alerta en todo momento para, cada vez que venga a la mente un pensamiento
autodestructivo –del tipo de “soy un desastre”-, tratar de sustituirlo por otro más positivo –“si en esto no soy muy bueno, en eso otro sí”-. A esto los psicólogos lo llaman sustituir los pensamientos irracionales por pensamientos racionales. Esto es muy importante, dado que la forma de pensar incide sobre los sentimientos y sobre el comportamiento. Por ejemplo, quien sueña con conseguir un puesto de trabajo y cree que no vale nada, ni siquiera intentará hacerse con él, mientras que quien se acepta como es, con sus defectos y cualidades, pondrá en marcha una estrategia para conseguirlo.

 5
NO BUSCAR
LA APROBACIÓN DE LOS DEMÁS

Quien pretenda gustar a los cuarenta millones de españoles está luchando por un imposible. Es fundamental fiarse de la propia opinión porque, se haga lo que se haga, siempre habrá alguien que no esté de acuerdo. Lo que hay que hacer es actuar correctamente, de acuerdo plenamente con nuestra propia escala de valores. Si se actúa para agradar a los demás, uno acaba perdiendo los propios objetivos en la vida y se dejan de hacer muchas cosas beneficiosas.

 6
TOMAR LAS RIENDAS DE LA PROPIA VIDA

No hay que dejar que los acontecimientos nos arrastren ni conformarse con las circunstancias que se encuentran; hay que salir en busca de circunstancias más favorables.

7
AFRONTAR LOS PROBLEMAS SIN DEMORA

Pero sin agobiarse; los problemas requieren un tiempo para solucionarse. Basta con establecer una cita para afrontarlos. Hay que

 dedicar un tiempo para pensar en ellos, buscando soluciones y si no la tienen, hay que olvidarse de ellos.

8
APRENDER DE LOS ERRORES

Aprender de los fallos cometidos para actuar mejor en la próxima ocasión. Pero una cosa son los fallos -inevitables- que se pueden cometer y otra es que por un error pongamos en cuestión nuestra valía como personas.

 9
PRACTICAR NUEVOS COMPORTAMIENTOS

Confiar en la propia capacidad para mejorar. La clave está en practicar mucho los nuevos comportamientos -una vez  que  nos hemos autoevaluado con mayor comprensión- hasta que acaban saliendo de forma espontánea.

 10
NO EXIGIRSE
DEMASIADO

Eliminar el afán de perfeccionismo. El exceso de autoexigencia es una de las grandes causas de los déficit de autoestima. Si se pone el listón muy alto, si nos exigimos dar 10 en todo -algo prácticamente imposible de conseguir-, además de criticarnos continuamente por no lograrlo, nunca nos daremos ocasión de elogiarnos. Pero también sucede que quien lo pretende hacer todo perfecto se priva, igualmente, de hacer cosas por miedo al fracaso o al ridículo. Mucha gente no se embarca en nuevas experiencias porque teme no estar a la altura de las circunstancias.

11
DARSE PERMISOS

Ser comprensivo y tolerante con uno mismo. Cuantas menos licencias nos demos, más veces minaremos nuestra autoestima y más veces nos sentiremos mal. Para ello hay que tomar conciencia de los deberes que nos imponemos: ser buen profesional y buen amante, estar impecable a todas horas, ser un padre o madre perfectos... Y luego 

plantearse muy seriamente que no es necesario cumplirlos todos a rajatabla. No pasa  nada si un día se está de mal humor o se les dan tres gritos a los niños...; en ese caso se debe decir: “Lo he hecho mal, mañana lo haré mejor”.

12
ACEPTAR EL PROPIO CUERPO

Aprender a amar el propio cuerpo, porque nos tiene que acompañar toda la vida. Si algo no nos gusta de él -exceso de peso, una nariz prominente, piernas cortas o manos muy grandes-, se puede modificar para que no nos haga sentir mal. Y si no es posible corregirlo, es preciso aprender a vivir sin pensar en ello y no permitir que los demás nos dicten qué es lo atractivo.

 13
CUIDAR LA SALUD

Sentirse bien influye positivamente en la autoimagen. Los hábitos de vida saludables, el ejercicio físico, una buena alimentación... son costumbres a adoptar. Hay que tratarse como lo que somos: personas importantes y únicas.

 14
DISFRUTAR DEL PRESENTE

Disfrutar de los pequeños placeres que ofrece el presente, desde un baño de sales a un paseo o a una charla con los amigos. No hay que dejar de gozar de estos placeres cotidianos por estar enfadado o porque se tenga que hacer algo después. Pasárselo bien, hacer cosas agradables, es fundamental para sentirse bien y juzgarse con comprensión y tolerancia. Algo perfectamente compatible con las obligaciones inevitables.

 15
SER INDEPENDIENTE

La libertad -pieza clave de la autoestima- está reñida con la dependencia psicológica y material.

CON EL ASESORAMIENTO DE CARMEN SERRAT, PSICÓLOGA DEL GRUPO LURIA.

LUIS ROJAS MARCOS, PSIQUIATRA
“Sin autoestima es imposible ser feliz”

La falta de autoestima hace que muchas personas acudan a la consulta del especialista en busca de solución. El comisario de salud mental de la ciudad de Nueva York explica a nuestros lectores que ello se debe a que la cultura occidental no la favorece, al tiempo que se nos bombardea con imágenes irreales de gentes perfectas y de éxito que frustran a quien intenta y desea ser como ellos.

M. C.: ¿Por qué existe ese pudor a quererse a uno mismo, a valorarse?

L. R. M.: La cultura del mundo occidental, una cultura con su fuerte componente religioso, no favorece la autoestima. Incluso se premia de alguna forma el creerse que uno no es lo suficientemente bueno ni inteligente. Pero la autoestima, el quererse a uno mismo, es fundamental para la salud mental de la persona. De hecho, aquí, en Estados Unidos y en Europa también, muchas personas acuden al psicoterapeuta o piden ayuda porque, de una forma o de otra, no tienen cariño por ellos mismos ni esa capacidad de autovalorarse y de quererse.

M. C.: ¿Pero cómo se puede uno querer y valorar si las cosas salen mal, si se gana poco dinero, si no se tiene éxito personal...?

L. R. M.: La sociedad y los medios de comunicación nos bombardean con unas imágenes que crean, a su vez, expectativas que son totalmente irreales. Existe una diferencia y desequilibrio entre las aspiraciones., basado en ese bombardeo, y las oportunidades reales para conseguir esas aspiraciones. Por ejemplo, sabemosque hay una tendencia a crear la imagen ideal de la mujer, física e intelectualmente. El ideal es la imagen de la 

mujer alta, delgada, joven, independiente, triunfadora...; es una imagen idealizada que lleva a muchas mujeres a una constante lucha en busca de la perfección. Lo cual, a su vez, crea un estado de frustración, porque la realidad es que la mayoría de las mujeres no puede llegar a conseguir ese ideal.

M. C.: ¿Cree usted que conviene romper esas normas, moldes y convencionalismos que nos impone la sociedad?

L. R. M.: Es fundamental romper esas normas, pero no solamente para que nos ayude a nosotros mismos a sentirnos liberados, sino porque ayuda también al proceso de evolución de la humanidad.

M. C.: ¿Por qué es tan importante para nuestra salud mental la autoestima y el quererse a uno mismo?

L. R. M.: El motivo fundamental es porque la autoestima es una condición necesaria y suficiente para ser feliz. Sin autoestima es muy difícil ser feliz. Yo diría que imposible.

AGUSTINA LÓPEZ DE LOS MOZOS

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