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LA LITERATURA FEMENINA EN AL-ANDALUS
Las mujeres de Al-Andalus, especialmente las de clase acomodada, tuvieron un fácil acceso a la cultura al recibir una educación elemental en sus domicilios, que incluía lectura, escritura, caligrafía, el Corán y la poesía. Precisamente a esta última se le daba especial importancia, ya que de ella disfrutaba toda la sociedad, desde los reyes hasta las clases más humildes participaban activamente en la vida cultural y se consideraba un signo de distinción y una virtud la declamación poética en fiestas y demás actos sociales.
Las veladas poéticas eran un verdadero homenaje a los sentidos. Se recitaban los poemas mientras se cantaba al vino y sonaba la música. Las fiestas se celebraban con frecuencia al aire libre en jardines o fincas de recreo, o más ocasionalmente en las casas de los poetas o en los baños.
La inmensa mayoría de las escritoras andalusíes se dedicaron a la poesía, debido a su mayor consideración y a un ambiente muy favorable para este tipo de creación literaria.
De ellas apenas se tienen datos, aunque algunas han pasado a formar parte de la imagen ampliada de unas mujeres que dejaron huella en la vida cultural andalusí y sirven de referencia casi obligada en un contexto general.
Entre
las figuras intelectuales, políticas y mundanas del Islam español durante el
siglo XI, la más llamativa es la princesa Wallada, nacida en Córdoba
(1011-1091), cuyo padre, el califa omeya Muhammad Mustafkí, fue uno de los
muchos que durante la Guerra Civil llegaron al trono cordobés mediante el
asesinato y lo abandonaron también a puñaladas. Fue famosa por su gran talento
poético y es la más célebre de las escritoras andalusíes. Tras la muerte de su
padre, con apenas 17 años, abrió palacio y salón literario en Córdoba, donde
ofrecía instrucción en la poesía y el canto.
Su posición privilegiada en lo social le da un carácter excepcional, aunque la personalidad de Wallada, sensible y refinada, hubiese destacado de todos modos. Como apenas se conservan nueve poemas suyos, de los cuales cinco son satíricos, se ha visto rodeada de una cierta fama de atrevida y mordaz. Además algunas alusiones un poco subidas de tono, en sus versos, seguramente unidas a las represalias de sus enemigos, motivaron que pasara a la historia como inmoral y libertina, a lo cual contribuye el hecho de que no se casó nunca, y se le conocieron varios amantes.
A los 20 años conoció al hombre que marcó para siempre su vida. Fue en una noche de fiesta poética, jugando a completarse poemas según la costumbre cordobesa de entonces. Su historia de amor y desamor con Ben Zaydun (noble de excelente posición, con gran influencia política y el intelectual más elegante y atractivo del momento) se convirtió en una leyenda. Tras unos amores estrepitosos, apasionados, públicos y versificados, pronto se rompió el idilio.
Se hizo amante del hombre fuerte de Córdoba, el visir Ben Abdús, rival político y enemigo personal de Ben Zaydun, al que privó de sus bienes y acabó metiendo en la cárcel. En esa época de cautiverio físico y amoroso escribió Ben Zaydun sus poemas más famosos. Pero Wallada no quiso volver a verlo. Eso es lo que creó realmente la leyenda. Ben Zaydun, tras recobrar la libertad, recorría de noche los palacios arruinados de Medina al-Zahara, símbolos de una pasión destruida.
Arruinada en su fortuna y su crédito, Wallada recorrió la España de los reinos de taifa, quizá también la cristiana, exhibiendo su talento y acaso otorgando sus favores, pero siempre volvió a Ben Abdús, en cuyo palacio acabó viviendo aunque sin casarse con él y bajo cuya protección le sobrevivió, siempre altiva y hermosa, hasta cumplidos los 80 años.
HAFSA AL-RAKUNIYYA
Nació en Granada (1135-1191) y fue hija de un noble de origen beréber. Alabada y respetada por su cultura e ingenio, al igual que por su belleza, estas cualidades le permitieron ocupar pronto un lugar destacado en la corte almorávide de Granada, donde desarrolló una intensa actividad literaria y educativa y alcanzó rápidamente la fama.
Se trata de la poetisa arábigo-andaluza de la que se conserva un mayor volumen de su producción poética. En total, han llegado hasta nosotros diecisiete poemas, de gran calidad literaria. Fue capaz de expresar sus sentimientos reales en un leguaje llano, espontáneo y con gran belleza.
Célebre también fuera de Granada, fue enviada a Rabat (1158) en misión diplomática con un grupo de poetas y nobles granadinos ante el califa Abd Al-Mumin, quien, fascinado, le concedió el feudo de Al-Rakuna, cerca de Granada, epónimo del que procede el nombre con el que fue conocida.
Protagonizó una doble historia de amor, con el poeta granadino Abu Yafar y con el gobernador almohade de la ciudad. Estos apasionados romances simultáneos inspiraron ingeniosos cruces de poemas amorosos, donde se asoman románticas alusiones a los celos, el secreto de los encuentros y el temor. Abu Yafar acabó participando en una rebelión política contra el gobernador, razón por la que éste lo mandó encarcelar y finalmente crucificar en el año 1163, en Málaga.
Hansa, sabiéndose responsable, se retiró de la corte, guardó luto a riesgo de ser encarcelada y abandonó la actividad poética, centrándose desde entonces en la enseñanza. Vivió de este modo durante una parte importante de su vida, hasta que, hacia el año 1184, aceptó la invitación del califa Al-Mansur y se dirigió a Marrakech para dirigir la educación de las princesas almohades. Allí permaneció hasta 1191, año de su muerte.
Nació en Sevilla, en 1011. Fue una excelente poetisa. La tradición dice que un verso dicho a tiempo y en un rasgo de espontánea inspiración fue el que le valió a la lavandera y concubina Rumaikyya el amor del rey de Sevilla, Al-Mutamid, cuando supo acabar el poema que había iniciado el rey poeta, mientras paseaba junto a sus cortesanos, por la ribera del Guadalquivir.
Granadina. Se hizo famosa por su ingenio y su habilidad con la sátira. Mereció un elogio muy significativo por parte de sus contemporáneos, pues se dijo de ella que sus poemas a veces eran superiores a los de los hombres. Mantuvo dialécticas mordaces con personajes de su época.
AIXA BINT AHMED AHOR TOBIYA
Notable poetisa cordobesa del siglo X cuyas composiciones, llenas de erudición y sensibilidad, fueron celebradas por sus contemporáneos y citadas por posteriores poetas.
HAMDA y ZAYNAB BINT ZIYAD
Literatas procedentes de Guadix. Se las ha calificado de "eróticas" por sus poemas.
HAZAÑA AT-TAMINIYYA
La poetisa andalusí más antigua que se conoce, originaria de Elvira - Granada (siglo VIII).
Literata granadina, descendiente el famoso judío Ibn Nagrella.
Otras mujeres dedicadas a las letras fueron, en el siglo XI, la piadosa -única que peregrinó a La Meca- Maryam bint Abu Yaqub Al-Ansari, de Silves. También granadina fue la sutil Umm Al-Hanna. De Guadalajara, Umm Al-Ala. Y dos princesas: la sevillana Butayna, hija de Al-Mutamid, y la almeriense Umm Al-Qiram.