ÁFRICA EN EL CORAZÓN

 

 

CARMEN DE LABANDERA PRESENTA SU NUEVO LIBRO SOBRE INMIGRANTES.

La famosa escritora acaba de publicar un libro relacionado con los inmigrantes que llegan cada día hasta nuestro país en pateras. Su experiencia atesorada durante sus numerosos viajes por África subsahariana ha sido su principal materia literaria. Carmen tuvo la amabilidad de visitar nuestro instituto y contestar a las dudas en relación a su obra y a la aventura de ser escritor.

             

 

 

África en el corazón           

 

La famosa escritora acaba de publicar un libro relacionado con los inmigrantes que llegan cada día hasta nuestro país en pateras. Su experiencia personal en África inspiró este hermoso relato.

 

Carmen de la Bandera, nacida en Málaga en 1935, es maestra jubilada y desde hace tiempo se dedica a escribir para los niños y jóvenes y a impartir charlas sobre su obra. Es una mujer apasionada, llena de energía que contagia con sus palabras a oyentes y lectores.

 

A Carmen de la Bandera le gusta mucho escribir novelas históricas y baraja datos exactos y sin anacronismos. Además, le interesa mucho centrarse en los aspectos humanos y sabe muy bien cómo reproducir los sentimientos de sus personajes. Por encima de todo, en sus obras late la idea del amor, la amistad y la superación personal.

 

África en el corazón no es un libro fácil, pero sí apasionante. Ella viajó a Senegal y se ha recorrido varios centros de menores y jóvenes inmigrantes deseosa de conocer de primera mano la dura existencia de estos chicos, vagabundos a la fuerza e incansables buscadores de un futuro mejor y de una realidad acogedora. Se ha documentado a lo largo de muchos meses, dejando que la historia de estos chavales entrase en su vida y sacudiese su alma y su sentido de la solidaridad.

 

Por último, vamos a reseñar brevemente su bibliografía:

 

-          Un hoyo profundo al pie de un olivo, Anaya, 1991

-          ¿Qué sabéis de mi abuelo? Rialp, 1995

-          Íntimos secretos, Anaya, 2000

-          Sentir los colores, Anaya, 2001

-          De Fez a Sevilla, Anaya, 1998

-          Cuba linda y perdida, Casals, 1999

-          África en el corazón, Casals, 2004

-          Mi vida en el paraíso, Casals, 2007

 

                                 

                                  Mª Carmen Meléndez, Mª Carmen Pérez, Esmeralda Barroso y Rocío Domínguez

 

 

INMIGRACIÓN  EN  LAS  PATERAS

Desde que en el año pasado las autoridades gubernamentales españolas llegaran a un acuerdo con las marroquíes se ha reducido drásticamente el arribo de pateras repletas de inmigrantes indocumentados a las costas de Andalucía, procedentes en su mayoría del África subsahariana.  Paralelamente a este descenso, y como ya habían previsto los expertos, ha aumentado la llegada a las Islas Canarias durante los últimos años de la década de los noventa y los primeros años de la actual, que es el período en el que han entrado la gran mayoría de los inmigrantes actualmente asentados en España, la inmigración ha provenido principalmente de países sudamericanos.

 

                                                                                                         

 

                                     

LA  CIRCUNCISIÓN

En las tribus africanas se realiza esta operación a los niños para convertirlos en hombres.

 

La circuncisión es lo llamado aquí en España “operarse de fimosis”, que consiste en la amputación o extirpación del prepucio del pene.

Es el procedimiento quirúrgico más antiguo que se conoce en la historia de la humanidad, es una de las costumbres sociales y religiosas más expandidas y practicadas en el mundo.

Sus orígenes son mucho más remotos que el Judaísmo y el Islam. Aunque sus verdaderos comienzos son desconocidos, se han encontrado datos y dibujos de hace más de 5.000 años. Cada religión tenía una manera diferente para utilizarla, como, por ejemplo, para limpiar los flujos naturales del cuerpo o para alcanzar la purificación espiritual.

Existe una teoría de que el varón nace con prepucio para proteger la cabeza del pene en las épocas prehistóricas.

En la mayor parte de África, sobre todo en tribus indígenas, se realiza la circuncisión masculina y femenina (aunque mucho menos la femenina), en rituales sagrados, para la purificación o simplemente por creencia y por costumbre, normalmente religiosas. Estas personas se toman muy en serio estos rituales y para ellos un niño circuncidado es ya un hombre, que debe atender a todas las necesidades de su familia.

En España se registró hace poco que la relación que hay es de cada 6’5 niños circuncidados por cada niña circuncidada. Esto quiere decir que la mayoría de los niños africanos que llegan a España han sido circuncidados. Se calcula que existen 650 millones de hombres en el planeta que la han sufrido.

Con el fin de acercarnos más a esta realidad, hemos compartido unos días con una familia africana compuesta por Diko y su abuelo. La madre de este niño murió y su padre se fue a la capital con su nueva mujer. Por esta razón Diko permaneció con su abuelo en la pequeña aldea que habitan. Fue el abuelo de Diko quien decidió circuncidarlo cuando creyó que éste era ya lo suficiente mayor como para comenzar a ser hombre, ya que él estaba muy viejo y cansado.

Estos rituales se preparaban en la época seca. A los jóvenes que iban a realizarles la circuncisión les vestían con una túnica días antes del ritual. Llegado el día, el tam-tam y los tambores no dejaban de sonar durante todo el tiempo. Los niños seguían a los músicos por todas partes saltando de alegría. Se paraban en cada una de las puertas de un joven no circuncidado. Ya llegada la noche, los organizadores se presentaban ante las puertas de las cabañas.

Diko lo preparaba todo para  estar varios días en el bosque. En la plaza salían jovencitas a bailar mientras las mujeres mayores tocaban las palmas. A éstas las acompañaban los últimos circuncidados. Todo el ritual dura hasta la medianoche, cuando el pueblo se queda mudo.

Diko nos comentó que se sentía contento por una parte porque…¡se iba a convertir en un hombre! Pero por ahora  estaba un poco triste, pues le daba miedo aquello que para él era desconocido. Lo que más le hacía entristecer era que su mejor amigo no estuviera presente en uno de los momentos más importantes de su vida, ya que murió hacía unos meses.

 

 

África en el corazón                                                                                                           

 

Al llegar la hora se adentran en la sabana, a la pálida luz de la luna. Pasan junto a unas hogueras. Según los mayores, éstas servían para ahuyentar a los leones. Más adelante observamos cómo se paran en un baobab. A los jóvenes los obligan a arrodillarse, cerrando los ojos, quedándose inmóviles mientras se escucha el rugido de un león cercano… Sin embargo, nosotros nos damos cuenta de que tales rugidos no son más que tablillas agujereadas en forma de elipse que unos hombres giran valiéndose de una cuerda.

 

Cuando ya los leones se han alejado, se sientan todos en corro para ensayar los cánticos que deben acompañar a la ceremonia.

 

Después de que cada uno de los jóvenes es circuncidado, deben esperar varios días en el bosque para que las heridas cicatricen. De vuelta a la aldea entran entonando alegres cánticos.

 

El abuelo de Diko declaró que le llenaba de emoción el hecho de que su nieto fuese ya un hombre y fuimos testigos de cómo le regalaba una pluma de búho que, según su tradición, aleja a los malos espíritus.

 

  Rocío Gallego, Verónica García, Zoraida García y Estefanía Hernández.

 

 

 

 

 

Porcentajes de esta práctica en África

 

 

África en el corazón                                                                                                           

 

 

LOS  BUSCADORES DE ORO  EN  ÁFRICA

 

Los niños, de pequeños, trabajan en las minas de oro.

 

La mina parece una superficie lunar con numerosos y laboriosos trabajadores. Son muchos hoyos esparcidos por aquí y por allá con líneas imaginarias de demarcación. En la superficie se levantan catedrales de arcilla de hasta tres metros y los hoyos, que aparecen como heridas en el desierto, forman cuadrados de un metro y medio de ancho y más de cinco metros de profundidad donde los mineros suben y bajan en medio de la penumbra.

Una especie de condena se renueva al alba y cada mañana. “Aquí trabajamos todos los días y todo el año. La temporada mejor es la de junio-julio, durante las lluvias, cuando la tierra se humedece y resulta más fácil excavarla. Pero el problema, a veces frecuente, es cuando alguno no sale a la superficie. Uno aprende a contar con los derrumbes. El año pasado, al menos unas 60 personas fueron sepultadas en los pozos”. Sus cuerpos, siguiendo la tradición de sus padres, permanecen allí, listos para convertirse en el metal precioso.

Unos se hieren con los picos, otros llegan a enfermar. la meningitis es una muerte rápida, que viaja en el viento llamado Armaban, que sopla al terminar la primavera.

Una vez terminado el meticuloso proceso de colar y cernir, el líquido resultante se recoge en una vasija de hierro con los últimos elementos de una búsqueda que resulta obsesiva. El frenesí sigue el ritmo de los movimientos centrífugos. Después de haber encontrado algunas minúsculas pepitas del metal precioso, se comienza otra vez la afanosa y arriesgada búsqueda en los pozos. Un desafío para la vida, que separa al hombre de la materia, el hoy de la certeza del mañana.

Era utilizado profundamente por los etruscos, los asirios y los egipcios que lo retiraban de las arenas fluyendo mediante un simple proceso de lavado.

Antes de la Era Cristiana ya tenía una cierta importancia la minería del oro explotándose en regiones como Asia central, la India, el sur de los Urales y zonas orientales del Mediterráneo.

El oro es conocido por el hombre desde la Prehistoria. Se valora no solo por su belleza, sino por su resistencia a la corrosión por su facilidad de manipulación. Además, el oro era más fácil de obtener en forma pura que el resto de los metales. Se utiliza en monedas y joyas aleadas con otros metales para darle la dureza necesaria. También se usa en forma de pan oro en el dorado y rotulado artístico.

 

 

África en el corazón                                                                                                           

 

Diko es un niño africano que viajó con el antropólogo Juan a la zona de Camerún donde existen yacimientos de oro. Ambos disfrutaron viendo lo grande y variado que era este país.

Durante el viaje atravesaron  grandes colinas. El viaje duró varios días. En el viaje tuvieron varios controles de la policía, pero cuando le decían que iban a visitar al obispo lo dejaban marchar. La religión en este país era muy respetada. La primera noche la pasaron en el edificio que tiene el obispado, aunque no consiguieron ver al obispo, porque estaba de viaje. Un hombre le indicó el camino  para llegar a su destino: la aldea de Neura.

 

Llegaron hasta el río Ngbadi y de pronto vieron a los buscadores de oro.

 

Desde los días que permanecieron en Neura, Juan se dedicó a estudiarlos. Al día siguiente volvieron al mismo lugar y Juan comenzó a hablar con unos hombres vestidos de blanco que eran los que le pagaban a los trabajadores para obtener el oro.

 

Juan volvería a España con ellos diciéndole a Diko que cuando tuviera la mayoría de edad volvería a por él para llevárselo a España.

 

                                                                         Manuel Núñez y Juan Daniel Estévez        

 

 

 

 

 

 

 

 

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NIÑOS SOLDADOS

La participación de niños en conflictos armados es una realidad que muchas veces pasa desapercibida. En su mayoría son menores de 15 años, y existen datos que indican que también son reclutados niños de hasta 7 y 8 años. Las tareas a los que son sometidos son muy variadas:: carga de armamento, municiones y víveres, guardaespaldas de los superiores, entre otras cosas, y lo que es peor aún de "avanzadilla" para detectar campos minados .No sólo los varones son obligados a integrarse a estos grupos, las niñas son utilizadas como "esclavas sexuales sometidas a abusos y vejaciones de todo tipo.

                                                           Reclutamiento

Para Amnistía Internacional, la razón por la cual se recluta a niños es por considerarlos "baratos y “prescindibles”. La mecánica que siguen estos grupos armados es la del secuestro. Éste se lleva a cabo en escuelas, orfanatos, centros de refugiados y barrios marginales. Luego, son enviados a campos de instrucción en donde los entrenan en tácticas de guerra, y después son puestos en el frente de combate.

Pero, es necesario destacar el reclutamiento voluntario: "Se sabe de niños que han ingresado voluntariamente en las filas del ejército tras haber sido apartados de su familia y verse expuestos a la pobreza.

 

                                   Consecuencias de ser un niño soldado

Enfermedades venéreas y otras de transmisión sexual como HIV, a causa de los continuos abusos y violaciones. Las niñas son las víctimas más frecuentes de esto, soportando embarazos no deseados, abortos naturales y provocados, también anemia y hemorragias. Muchos niños son obligados a consumir cocaína, crack y otras sustancias como la heroína, con las que pierden el temor de combatir y así cometen crímenes atroces. Liberia es un país en donde este problema ha pasado a tener mayor envergadura.

Podemos comparar la historia de los niños soldados que acabamos de presentar con la de Diko. La historia de Diko  sucedió en África  cuando un buscador de oro le ofreció una vida mejor a cambio de que se fuera con el.

Cuando llegó a una especie de refugio conoció a un chico que tenía más o menos su edad.

Al ver que el sitio donde estaban no le gustaban, intentaron escapar, pero por el bosque se encontraron a una chica llorando y al verla intentaron ayudarla. La llevaron vestida de chico y regresaron al refugio.

Al día siguiente, los montaron en una furgoneta y la chica pasó desapercibida.

Lo trasladaron a  una zona donde entrenaban a niños para que fuesen soldados, allí los drogaban para que no supieran lo que hacían y mataran sin piedad. Tras permanecer allí varios días, salieron como siempre a enfrentarse a otros niños. Cuando estaban allí  su amiga, a la que Diko tanto quería, pisó una de las minas y saltó por los aires.

 

 

África en el corazón                                                                                                                     

 

En ese momento, mientras su amiga decía desesperadamente que la matasen, se dieron cuenta de lo que estaban haciendo y se arrepintieron. A los pocos minutos su amiga murió desangrada. La enterraron para que descansara en paz y emprendieron su camino hacia la libertad.

Tras un largo camino se tuvieron que despedir porque cada uno tuvo que seguir un camino diferente. Su amigo decidió buscar a su madre y Diko siguió su camino para cumplir su sueño: llegar a España.                                                                                Ana Valme del Valle, Pilar Jaime, María Pérez y Verónica Fresco

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NIÑOS  DE  LA  CALLE

Niños que carecen de residencia estable

Niños de la calle es una forma de denominar a los menores de edad que carecen de residencia  estable y en la mayoría de los casos de un núcleo familiar y hacen de la calle su hogar convirtiéndose en marginados sociales. Este fenómeno es exclusivamente urbano, es decir, se presenta principalmente en las grandes ciudades, dado que las áreas rurales tienden a tener familias más conservadoras o como pasa en muchos países de culturas ancestrales, a poner más énfasis en el clan y tribu que en la familia, lo que no sucede en una ciudad de tipo industrializado.

                                               Problemas derivados

Del problema de niños de la calle se desprenden otras situaciones como las siguientes:

·         Prostitución infantil: los menores se hacen víctima de la prostitución infantil, especialmente las niñas.

·         Tráfico infantil: víctimas de las redes de tráfico infantil.

·         Drogadicción: se hacen consumidores fijos de drogas.

·         Abuso infantil: víctimas del abuso infantil.

Diko, un niño de la calle

Cuando Diko, decide irse a España, se lo comenta a Dora, y ella lo acompaña hasta Tánger. Llega a Tánger, y Dora le dio unos consejos. Cuando sale del aeropuerto se encuentra con un hombre que lo quiere ayudar y lo lleva a una especie de pensión donde había otros niños que también llegaron como él, de otros países para alcanzar España. Esos niños consumían sustancias estupefacientes, pero Diko se hizo amigo de ellos. Un día  Diko estaba paseando con Alain por el paseo marítimo y le explicaba cosas sobre “quemar el estrecho” y los ganchos que vigilaban a los inmigrantes. Y llegó el día de pasar la frontera y llegar a España, pero cuando se iba a tirar de la patera le daba miedo y tuvo que volver otra vez a Tánger. Tras unos intentos de “quemar el estrecho”, desembarcó en España. Allí se encontró a cuatro niños de la calle y estuvo conviviendo con ellos un tiempo. Luego se encontró con una pareja, Rocío y David, que lo acogieron en su casa durante unos días. Él le contó su historia. Entonces, ellos llamaron a Juan pero no cogió el teléfono. Diko decidió viajar a Madrid a buscar a Juan. Rocío regaló un móvil a Diko para que llamara a Juan en Madrid. Cuando llegó a Madrid llamó a Juan y no se lo cogió y tras unos segundos Rocío lo llamó y ella le dijo que pasara la noche en el orfanato  y Diko le obedeció. Pasó la noche en el orfanato y después de unos días salió a la calle y se encontró con los chicos de Tánger.         

 

África en el corazón                                                                                                                                                                    

Los chicos lo convencieron para que se fuera con ellos a vivir en la calle. En ese momento en que Diko aceptó, pasó a ser un niño de la calle. Los niños le contaron a Diko cómo vivían robando en las estaciones bolsos, carteras y todo lo que podían para conseguir un poco de dinero. También le contaron que cada noche dormían en un lugar distinto y que no dormían juntos, sino solos. Esa noche le tocó a Diko dormir en la estación de trenes. Allí se quedó dormido solo en un banco como si fuera un viajero que estaba esperando a su tren, pero un policía que vigilaba la estación lo vio y lo despertó. Le preguntó que qué era lo que hacía  allí. Diko respondió que se había quedado dormido y le contó que él vivía en un orfanato y que había salido a buscar un amigo y se había quedado dormido. La policía lo acompañó hasta el orfanato porque no confiaba mucho en él. Cuando llegaron al orfanato, Ángel, que trabajaba allí, le afirmó al policía que el muchacho se alojaba en aquella casa de acogida. La policía se fue. Ángel, le preguntó a Diko por qué se había escapado y él le contó que había salido a buscar a su amigo Juan. Este chico le dijo a Diko que durmiera esa noche en la habitación de invitados para no despertar a sus otros compañeros. Una mañana Diko estaba ya desesperado y volvió a llamar a Juan con el móvil que le había regalado Rocío. Y esta vez sí lo cogió y tras la conversación con Juan dejó de ser un niño de la calle.   

 Amada Isabel Capilla, Gloria Cortesana, Pilar Núñez y Carmen Triana Moral                                                         

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INMIGRACIÓN   EN LAS  PATERAS

Desde que en el año pasado las autoridades gubernamentales españolas llegaran a un acuerdo con las marroquíes se ha reducido drásticamente el arribo de pateras repletas de inmigrantes indocumentados a las costas de Andalucía, procedentes en su mayoría del África subsahariana.  Paralelamente a este descenso, y como ya habían previsto los expertos, ha aumentado la llegada a las Islas Canarias durante los últimos años de la década de los noventa y los primeros años de la actual, que es el período en el que han entrado la gran mayoría de los inmigrantes actualmente asentados en España, la inmigración ha provenido principalmente de países sudamericanos.

 

Muchos de los inmigrantes ilegales mueren físicamente en la travesía del Estrecho, otros mueren moralmente cuando son apresados por los guardacostas que cumplen con el deber encomendado.  Los que consiguen entrar no saben qué les deparará la vida.  Sin embargo, todo riesgo, toda apuesta, es mejor que la miseria que les ha tocado vivir por culpa de su lugar de nacimiento.

 

Los menores se han convertido en uno de los grandes negocios de la inmigración ilegal.  Como dijo ayer el delegado de Igualdad en Almería alguna mafia ha ganado gracias a los niños en 24 horas entre 150.000 y 200.000 euros con la "complacencia" o "inoperancia" de las autoridades marroquíes.  Las mafias hacen negocio, además, porque estos menores suelen provenir de familias de clase media marroquí que pueden hacer frente a los gastos del viaje con la esperanza de que sus hijos puedan encontrar un trabajo o acceder al sistema educativo español.

Las mafias del tráfico de drogas y las de inmigración ilegal están conectadas y van alternando ambos negocios según les convenga.

Muchos inmigrantes trasladan pequeñas cantidades de droga para poder costearse el pasaje a España, que puede rondar de los 1.000 a los 3.000 euros,

En ocasiones, los inmigrantes son los encargados de trasladar la droga. Suelen llevarla en pequeñas bolsitas con dos o tres kilos de hachís para distraer a  los agentes.

La maniobra es perfecta, ya que la llegada de una patera moviliza a una gran cantidad de guardias civiles y, por tanto, se deja el resto de la costa “abandonada.  En ocasiones, llega una patera con inmigrantes y cuando les están atendiendo, entran dos o tres     embarcaciones con droga, que no pueden aprehender por falta de personal. 

Cruzar el Estrecho es una misión peligrosa.  Los inmigrantes que tratan de llegar a Europa saben que se juegan la vida.  Pero también saben que pocos lo consiguen a la primera.  La mayoría de las pateras se localizan mucho antes de que puedan siquiera ver la playa.

Si España blinda el litoral con radares que lo detectan todo, ellos contraatacan con ofertas para cruzar el Estrecho.  Son los llamados "bonos-patera".  Ofertas en toda regla.  Dos intentos por el mismo precio.  Por un poco más de dinero, la mafia local ofrece tres viajes si el inmigrante no consigue su objetivo en las dos tentativas anteriores.

Diko  es el ejemplo de un subsahariano que inmigra por todos los países, afrontando todas las consecuencias, dejando a su amigo, yéndose de su padre por tratarlo como un estorbo, y en busca de su amigo Juan en España, Madrid.

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Iban a “quemar el Estrecho”. eran unas treinta personas allí, hasta había dos mujeres embarazadas. Es un viaje peligroso, pero si sus hijos nacen en España, sería difícil que los mandasen a su país de origen.                               

Salían de noche, de unas playas llamadas Punta Malabata. Iban a “quemar el Estrecho con una lancha inflable manejada por Baruk.

Diko iba a salir del país porque allí en España le esperaba su amigo Juan.

El jefe de la lancha mandaba órdenes como: “cuando yo diga <<tierra>> saltad y olvidaos de mí.

Había que recorrer catorce kilómetros. Al llegar, era el amanecer.

Como a Diko le daba miedo el agua, retrocedió. Se encontró a una pandilla,  que le ayudó a nadar.

Pero de nuevo tenía otra ocasión de “quemar el Estrecho” y era mediante el Aruk, que Diko tenía que conducir la lancha, porque conducía muy bien.

Tras muchos intentos, Baruk, cambió de embarcación, a una patera.

Y a la quinta vez, Diko pudo pasar, y llegar a España, corriendo. Los guardias le gritaban:  “ALTO”.  Una pareja llevó a Diko junto a su amigo Juan, en Madrid.

 

                                      Juan Antonio Caballero, Enrique Beltrán y Juan Ramón Eslava

 

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ASOCIACIÓN DE AYUDA AL INMIGRANTE:

ANDALUCÍA ACOGE

 

Identidad

España es un país de inmigración, y lo seguirá siendo más aún en el futuro próximo. La inmigración crece y se proyecta de modo estable, y por ello, es necesario que se reconozca política y socialmente a los inmigrantes como un componente más de nuestra realidad, lo que implica entre otras cosas:

 

-Alcanzar su derecho de ciudadanía, es decir, que los trabajadores extranjeros tengan los mismos derechos y deberes que todos los españoles, sin discriminaciones sociales ni, por supuesto, legales.

-Estimular una convivencia intercultural positiva, capaz de transformar las diferencias mutuas en riqueza de relaciones humanas, que conduzca a una sociedad plural y respetuosa de los derechos de todos, y acogedora de las aportaciones culturales y las identidades de unos y otros.

 

Acciones que desarrolla

 

Dentro del Área Social, que tiene como objetivo mejorar la situación de los inmigrantes respecto a las necesidades sociales básicas,  esta asociación posee los siguientes programas:

 

-          Servicio de acogida: encargado de la primera atención al inmigrante, que después se derivará, si es necesario, a otros programas.

-          Apoyo al alojamiento: dedicado a favorecer el acceso al alojamiento y el mantenimiento de una vida digna.

-          Servicio Jurídico: que tiene por objetivo la normalización jurídica y documental de los inmigrantes, así como apoyar en todo lo relacionado con aspectos legales.

-          Promoción de la salud: desde donde se lleva a cabo tantas campañas de concienciación como la derivación de inmigrantes a la sanidad pública.

-          Atención a Recursos: encargado del mantenimiento de pisos de acogida para reclusos inmigrantes con permiso de salida, así como la Intervención individualizada y grupal dentro del centro penitenciario.

-          Atención a menores: dedicado al mantenimiento de pisos de acogida para menores inmigrantes en desamparo.

 

Dentro del Área de Formación y Convivencia Intercultural, que tiene como objetivo fomentar el conocimiento y el intercambio entre culturas, existen los siguientes programas:

 

-          Promoción cultural y educativa de niños y jóvenes inmigrantes: encargado de la intervención en las escuelas, clases de lengua y cultura de origen y el apoyo extraescolar de los alumnos inmigrantes.

 

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-          Promoción sociolaboral: que tiene por objeto la mejora de la situación laboral de los inmigrantes a través de la formación o el apoyo a iniciativas de autoempleo.

-          Promoción cultural de adultos inmigrantes: dedicado fundamentalmente a las clases de lengua y cultura de la sociedad de acogida.

 

                                  Diko en el centro de acogida

 

Diko es un chaval de unos 15 años que quería ir a España para estar con su amigo Juan. Es un digno ejemplo de la labor que desempeñan estas asociaciones.

Después de la odisea hasta España una asociación para inmigrantes ilegales acogió a Diko.

El centro de acogida no era muy grande, pero sí limpio y confortable. Diko estaba cansado, le dieron una habitación pequeña con una cama y un ropero, en la  cena le presentaron a los demás compañeros.

En el comedor unos veinte chicos agrupados en mesas de cuatro para que se relacionaran. Lo sentaron con tres chicos, dos de ellos marroquíes y uno de Senegal.

El director se llamaba Antonio y Ángel era un monitor que enseñó a Diko la ciudad de Madrid.

Un día se fue a dar una vuelta y llegó hasta una plaza que se llamaba Lavapiés, donde había hombres de todas las razas, allí conoció a una banda de chicos, dos negros de Guinea y los demás de Marruecos que le ofrecieron que se fuera con ellos, pero al final decidió quedarse en el centro de acogida. Como no le gustaba sus compañeros de habitación al poco tiempo decidió irse con los chicos de la calle.

Fue a buscarlos a la plaza pero ya no estaban allí. Después de un rato buscando vio a uno de la banda y pronto se reunieron todos, se habían marchado porque había aumentado la vigilancia. En la banda Diko se encargaba de robar comida y ropa. Muchas noches le tocaba hacer guardia. Así que, un día  se hartó y durmió en un banco del metro. Unos policías que lo vieron le dijeron que no podía dormir allí y lo llevaron al centro de acogida.

Por la mañana llamó a Juan que después de tanto tiempo llamándole, respondió, y al cabo de una hora más o menos vino a recogerlo.

Pero las cosas no eran como Diko pensaba: Juan ya estaba casado con una mujer Margarita.

Después de un tiempo viviendo con ellos decidieron que Diko volviera al centro de acogida pero a uno que Juan conocía. Allí  Diko conoce a Cristina, que se hizo muy buena amiga de él.

                                               Marta Vargas, Niurka García, Patricia Ramírez y Dolores Romero                

 

África en el corazón