
Archaeopteryx, primer ave conocida, cuyos restos fueron encontrados el siglo pasado sobre piedra caliza en Solnhofen, Baviera, Alemania. El Archaeopteryx tenía unas alas muy desarrolladas y es probable que volara. Su tamaño parece haber oscilado entre el de una paloma y un cuervo pequeño. En muchos aspectos se parecía a un dinosaurio: tenía dientes, extremidades posteriores bien desarrolladas y una cola larga. Pero a diferencia de éstos, desde cada vértebra se extendían cañones de plumas que cubrían el cuerpo entero. El Archaeopteryx es un organismo sorprendente, intermedio entre los pájaros actuales y los pequeños dinosaurios carnívoros (comedores de carne) del mesozoico y uno de los mejores ejemplos de la evolución. Vivió durante el periodo jurásico superior, desde hace 163 millones de años hasta hace 144 millones de años.