Coral, nombre común de los miembros de una poblada clase de invertebrados marinos caracterizada por poseer un esqueleto protector de carbonato de calcio o córneo. Este esqueleto protector también recibe el nombre de coral. Los corales se dividen en dos subclases en función de las diferencias en su simetría radial (simetría en torno a un eje central). Una subclase está formada por animales coloniales de ocho tentáculos que poseen un esqueleto interno. Entre ellos están los corales de látigo, los abanicos de mar y el coral rojo que a veces se usa en joyería. Los miembros de la otra subclase suelen tener seis tentáculos, o múltiplos de seis, pero tienen también otras características. Entre ellos se encuentran los verdaderos corales. Otra clase del mismo filo contiene también formas conocidas como corales, pero no se abordan aquí.

Estructura
        Los corales verdaderos segregan carbonato de calcio por la parte inferior del cuerpo de cada individuo o pólipo y forman unos cuencos esqueléticos a los que se anclan los pólipos, retrayéndose a su interior cuando hay peligro. En el disco oral aplanado de la parte superior del cuerpo se encuentra un orificio, bordeado de tentáculos plumosos y cilios filiformes, que hace las veces de boca y ano. Durante la noche, el animal extiende los tentáculos, atrapa plancton animal arrastrado hacia él por el agua, y se lleva el alimento a la boca. Las células urticantes o nematocistos de los tentáculos pueden también paralizar a la presa.


Anatomía de un coral


 


Colonias
        Algunos corales verdaderos viven como pólipos solitarios, pero en su mayor parte son coloniales. Los pólipos coloniales miden de 1 a 3 mm de diámetro. Están conectados lateralmente por tubos que son una extensión de la cavidad gastrovascular de los pólipos, y la colonia crece por gemación asexual en la base o el disco oral de los pólipos. Los pólipos vivos construyen sobre los depósitos de sus predecesores; la enorme variedad de formas ramificadas o macizas resultantes depende de la especie.


Colonias de coral
La mayoría de los corales vive en asociaciones coloniales. La colonias tienen seis formas posibles: masiva, incrustada, columnar, ramificada, laminar y foliosa. La tasa de crecimiento de las colonias es muy lenta, de 6 a 25 mm por año.

        Los corales coloniales pueden crecer en aguas profundas, pero los constructores de arrecifes sólo viven en mares cálidos y poco profundos. No viven más allá de la profundidad a la que penetra la luz, ya que las algas simbióticas que viven en sus tejidos requieren luz para la fotosíntesis, y los corales no pueden vivir sin ellas. Las algas suministran carbonatos al coral, aumentando su energía, y el coral puede abastecer de nitrógeno y fósforo a ambos organismos. La dependencia de los corales de las algas probablemente varíe en función de la especie y el lugar. Los corales madrepóricos son los principales constructores de arrecifes, pero hay otros organismos que también hacen su aportación, como los hidrozoos, las algas calcáreas, los moluscos, y las esponjas.


Atolón de las islas Fiji
El término atolón hace referencia a una isla de coral con forma de anillo, o a varios islotes que forman parte de un arrecife de coral y que rodean una laguna central de agua marina poco profunda, llamada lagoon. Muchas de las islas que configuran el archipiélago Fiji, situado en el océano Pacífico sur, forman atolones.

        Clasificación científica: los corales pertenecen a la clase Anthozoa, filo Cnidaria (o Coelenterata). Los corales con ocho tentáculos componen la subclase Ostocorallia o Alcyonaria. Los corales con seis tentáculos, o un múltiplo de seis, pertenecen a la subclase Zoantharia (o Hexacorallia). Los verdaderos corales pertenecen al orden Scleractinia (o Madreporaria).


Coral de Lechuga en el mar Rojo
La luz natural se filtra hacia este arrecife de coral de lechuga localizado en el mar Rojo, entre Arabia Saudí y África. La mayoría de los corales se desarrollan en aguas poco profundas, porque comparten los nutrientes con un cierto tipo de algas fotosintéticas, las cuales necesitan vivir cerca de la superficie para recibir la luz del Sol y poder realizar el proceso de fotosíntesis.