
Tuátara, nombre común de un reptil similar a los lagartos, única especie superviviente de un orden que floreció hace unos 200 millones de años, durante el jurásico. El tuátara vive exclusivamente en las islas situadas frente a las costas de Nueva Zelanda. Robusto y de cabeza grande, con una cola poderosa y una cresta espinosa a lo largo del dorso, difiere de los lagartos en que tiene un arco óseo en el cráneo, detrás del ojo. El tuátara puede alcanzar una longitud de 20 cm y por lo general tarda entre 50 y 60 años en alcanzar el tamaño adulto. Es un animal solitario y excavador, que se alimenta de insectos, lagartos, caracoles, aves jóvenes y huevos de ave principalmente durante la noche.
Clasificación científica: el tuátara compone la familia Esfenodóntidos, perteneciente al orden Rincocéfalos. Su nombre científico es "Sphenodon punctatus".
Tuátara de Nueva Zelanda
Tuátara
Sphenodon punctatus
El tuátara es una especie de 140 millones de años de antigüedad, único superviviente de un antiguo orden que desapareció incluso antes que los últimos dinosaurios. Vive en algunas pequeñas islas de Nueva Zelanda. Estos animales, que se asemejan a las lagartijas, se diferencian de otros reptiles por la estructura del cráneo y por un primitivo tercer ojo fotosensible encima del cerebro (ojo pineal). Son cazadores solitarios y nocturnos de insectos y de pequeños vertebrados. Los tuátaras alcanzan hasta 60 cm de longitud. Pueden vivir más de 50 años e incuban sus huevos durante 15 meses hasta que las crías salen del cascarón, un período más prolongado que cualquier otro reptil. Los tuátaras son una especie protegida por el gobierno de Nueva Zelanda.