La fórmula leucocitaria, llamada también Recuento diferencial, es la proporción (tanto por ciento) de cada tipo de leucito.

 MODO DE HACERLO: Se procede a hacer una tinción igual que en el ejemplo anterior (ver "frotis sanguíeo").
 Se contabilizan los distintos tipos de leucocitos, usando un “contador de saco” u otro cualquier artilugio que posibilite el contaje. Pueden cogerse varios campos del microscopio (los mejores, sin repetirlos) usando el sistema de conteo de dividir mentalmente el campo del microscopio en una esfera de reloj y ejecutar el contaje sistemáticamente. Lo normal es hacer un recuento de 200 a 300 leucocitos; lo mínimo es 100.
 Se realizan los cálculos pertinentes y se pasan a tanto por ciento. Se compara lo obtenido con los valores normales.

 VALORES NORMALES
 Leucocitos: En el hombre (en la mujer un poco menos): De 6.000 a 8.000 por milímetro cúbico.
   Neutrófilos...... 60 al 70%
   Linfocitos........ 25 al 30%
   Monocitos........ 5 al 10%
   Eosinófilos....... 1 al 4%
   Basófilos.......... 0,5%

 VALORES ANORMALES.  El aumento suele indicar una patología, infecciosa o no.
 Leucocitos: Aumento entre 10.000 a 20.000 por milímetro cúbico indica una infección aguda (apendicitis, neumonía, etc.). Si el aumento es más de 30.000 a 40.000 indica una probable Leucemia.
 Neutrófilos: Su aumento indica una infección aguda bacteriana normalmente, cercana en el tiempo.
 Monocitos: Su aumento indica una infección crónica bacteriana como la tuberculosis, fiebres tifoidea, paludismo y otras infecciones crónicas.
 Linfocitos: Los linfocitos aumentan en la tos ferina, la anemia perniciosa, por la permanencia a elevadas altitudes o en los trópicos, por las quemaduras solares y en ciertas enfermedades crónicas como la tuberculosis, etc. Aumentan también en las enfermadades agudas poco lejanas en el tiempo. (Primero aumentan los Neutrófilos y luego los Linfocitos).
 Eosinófilos: Su aumento indica una parasitosis por tenias, anquilostomas, triquina, etc.
 Basófilos: Su número aumenta en los procesos alérgicos, asma, y algunas dermopatías.
 También puede alterarse su número en procesos puramente fisiológicos como la regla (menstruación), vivir en grandes alturas, diferentes horas del día, digestión, etc.