IES "Ramón del Valle-Inclán"


DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN(954 40 22 22
 
 

PROGRAMA PARA LA MEJORA DE LAS TÉCNICAS DE TRABAJO INTELECTUAL (TTI)


Sesión 07: CONTROLES Y REPASOS (Técnicas para preparar los exámenes)

 

Objetivos.


 
 

Justificación.
 
 

La preparación y realización de pruebas escritas u orales para evaluar los aprendizajes del alumnado, exigen la puesta en juego de técnicas, estrategias y actitudes específicas para conseguir el resultado deseado. Frecuentemente, lo alumnos/as no las conocen ni las aplican con lo que se enfrentan a veces a situaciones problemáticas que malogran su rendimiento: calcular mal el tiempo de ejecución, no responder a lo que se le pregunta, contestar inadecuadamente, presentación desordenada, letra poco legible, inestabilidad emocional, etc...

En definitiva, un alumno/a que dispone de unas buenas técnicas de trabajo intelectual y sabe controlarse emocionalmente tiene mejores posibilidades de tener éxito en cualquier tarea evaluadora. Por otra parte, los repasos merecen también una consideración aparte. Los repasos frecuentes van a facilitar la comprensión y el aprendizaje de los alumnos y van a evitar que olviden fácilmente los contenidos estudiados.
 
 

Actividades.

  1. Motivación. Debe comenzarse por sensibilizar al alumnado acerca de la importancia de saber preparar adecuadamente los controles y exámenes, así como la importancia que tiene saber llevar adelante un sistema de repasos frecuentes. A continuación el tutor repasará con los alumnos los principales problemas que tienen a la hora de los exámenes:
    1. Insuficiente preparación: se ponen a estudiar tres días antes.
    2. Mal estado físico (cansancio, ansiedad, falta de sueño, estrés...): consecuencia de lo anterior y de la acumulación de exámenes al final de un trimestre.
    3. Dudas e interrogantes que no se pueden resolver ya en estos momentos.
    4. Expectativas de fracaso anunciado que después se convierten en nervios, en echarle las culpas a otro, en no aprender de los errores, etc...
  1. Leer atentamente las recomendaciones que se plantean en el anexo I.

  2.  

     
     
     

  3. Comentarlas en grupo junto con el profesor tutor.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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ANEXO I
 

ASÍ DEBO PREPARAR MIS EXÁMENES Y CONTROLES








Si esperas recetas mágicas para aprobar exámenes y controles sin estudiar vamos a defraudarte, porque la mejor garantía para aprobarlos va a depender de que hayas seguido o no un buen proceso de estudio previo y un método adecuado desde los primeros días de clase. Aquí vamos a darte unos consejos muy útiles para afrontar los exámenes siempre que hayas estudiado la materia suficientemente. Olvidarse de estudiar o dejarlo para los últimos días es confiar demasiado en la suerte y arriesgarse a tener un fracaso anunciado. El examen es un motivo y una ocasión más para aprender y así vamos a verlo aquí. Para ello debes tener en cuenta la siguiente estragegia:

ESTRATEGIA GENERAL
 



Antes del examen PREPÁRATE BIEN
 
La situación


EXAMEN Durante el examen DOMINA

La técnica



Después del examen APRENDE DEL EXAMEN
 
 
 
 
 
 
 
  1. Trabajo previo.

  2.  

     

    El éxito en un examen depende mucho del trabajo previo que hayas realizado durante todo el trimestre en esa área o materia. Recuerda que debes planificarte y organizarte bien el estudio diario en casa. Esto supone que tienes que ir resolviendo las dudas con el profesor o con tus compañeros antes de que llegue el día del examen. Es muy malo dejarlo todo para el último día. De este modo, el estudio diario te irá sirviendo de repaso de lo que vas dando en clase. Como sabes, al final de cada trimestre se suelen acumular un buen número de exámenes. El secreto para tener éxito en todos ellos no es otro que el de trabajar diariamente desde el primer día del trimestre, con lo que esas dos últimas semanas "infernales" se superan simplemente con un poco de más concentración y dedicación que el resto del tiempo.

    Por otra parte, debes tener también muy claro qué tipo de examen vas a hacer en cada materia (preguntas abiertas, problemas, tipo test, oral...) y qué tipo de preguntas va a poner cada profesor en su área, así como el tipo de corrección que va a hacer.
     
     

  3. Antes del examen.

  4.  

     

    La víspera del examen conviene que sea un día tranquilo y en el que duermas bien por la noche. Justo lo contrario de lo que el mal estudiante suele hacer (darse el "atracón" de estudio y trasnochar hasta muy tarde), con lo que suele conseguir dos cosas: la primera rendir bastante menos de lo que puede si se hubiera organizado mejor ; y la segunda, llegar al examen cansado y con sus facultades intelectuales por debajo de su capacidad real. Es importante darle un repaso último este día, pero conviene que consista en echar un vistazo rápido a todo lo que entra en el examen y que ya has estudiado para concentrarte sólo en las ideas, conceptos o problemas que todavía no has aprendido bien. Trata de no agobiarte: si estás bien preparado te sentirás mucho más confiado y mucho menos nervioso. Los nervios aumentan a medida que aumenta el riesgo de fracasar debido a una mala preparación. No olvides esto: si lo dejas todo para el final ya será demasiado tarde para recuperar lo que no se ha estudiado antes. Si es así no hace falta que busques culpables de tu fracaso: eres tú.

    Antes de entrar a hacer el examen trata de evitar las preguntas de última hora entre tus compañeros o dar crédito a los típicos rumores de qué pregunta va a caer o no. Esto puede ponerte muy nervioso así que evítalo. Por el contrario trata de utilizar técnicas de relajación personal como pensar en otra cosa que te guste (por ejemplo, lo que vas a hacer esa tarde con tus amigos), escuchar música que te calme, darte ánimos (me va a salir bien, este lo apruebo seguro), imaginar que estás en un sitio muy agradable y tranquilo (bañándote al sol en una playa paradisíaca...), contar chistes o acordarte de cosas divertidas, y si no puedes hacer nada de esto, simplemente trata de no pensar en nada (mente en blanco).
     
     

  5. Durante el examen.

  6.  

     

    Se puntual al llegar a la clase y elige un buen sitio. Al comenzar, dale un vistazo general a todo el examen. Asegúrate de que entiendes bien todas las preguntas antes de ponerte a contestar. No te agobies si al principio no lo ves muy claro, a medida que vayas contestando irás mejorando tus respuestas y rindiendo cada vez mejor. Si puedes elegir el orden de las respuestas elige primero aquélla que sepas y dejas para más adelante las más complicadas. Ten cuidado con el tiempo, distribúyelo bien para que no te falte. Si en algún momento te bloqueas o te quedas en blanco, párate y relájate, no pasa nada porque te des unos minutos de descanso. Cuida la presentación, la letra y la ortografía. Trata de contestar a todas las preguntas y si te sobra tiempo, no entregues de inmediato el examen, repasa y corrige los fallos que encuentres. No te confíes demasiado, siempre se suelen cometer pequeños y tontos errores que con un mínimo repaso se pueden corregir sin problema. Por último, no te metas en líos de chuletas, copias o envío de "mensajes", puedes tirar por tierra en un momento todo el trabajo realizado durante meses.
     
     

  7. Después del examen.
Al salir del examen, no trates de indagar de forma desesperada entre tus compañeros cuál eran las respuestas correctas porque esto puede generarte tensión y nerviosismo para el resto del día. Cuando el profesor te devuelva el examen o cuando lo corrija en clase, es cuando tienes que poner toda tu atención. En ese momento, no te limites a ver la nota que has sacado (aunque hayas aprobado), sino fíjate en las correciones u observaciones que te hace. Es el momento de fijarte en los errores o en la mejor forma de haber contestado una pregunta. También es el momento de ver cómo podías haberlo mejorado. Analiza los fallos que hayas cometido con objeto de no volver a cometerlos. En definitiva, aprende del examen para la próxima ocasión. Por eso los exámenes son una buena ocasión para aprender y mejorar en tu rendimiento académico. Recuerda que no es malo cometer errores, sino repetirlos.
 
 

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