CASAS VIEJAS.- Casas Viejas saltó a la escena nacional e internacional por los sucesos ocurridos el 11 de enero de 1933. En un contexto de latifundismo, miseria, analfabetismo, mayoría de jornaleros, subdesarrollo y aislamiento prendieron entre los jornaleros de esta población las ideas anarquistas traídas por José Olmo (expulsado de Medina por sus ideas revolucionarias). Los jornaleros, en paro crónico, con ocasión de una huelga general convocada por la CNT para los días 11 y 12 de enero declararon el comunismo libertario en la localidad (la huelga se suspendió pero debido al aislamiento de la localidad no llegó la noticia). Salvo la quema del registro civil (que no había en el pueblo) el levantamiento campesino siguió el esquema típico de este tipo de rebeliones durante el siglo XIX y parte del XX; declaración del comunismo libertario, comunicación al alcalde pedáneo y enfrentamientos con la guardia civil (murieron en el primer enfrentamiento varios números de la guardia civil). 

Guardias de asalto y guardia civil posando con algunos sospechosos de haber participado en la sublevación. Las victimas en el antiguo cementerio de Casas Viejas. Actualmente el cementerio es un parque.

Ante la inminente llegada de refuerzos los participantes huyen a la Sierra salvo dos hijos del viejo Seis Dedos (que para nada era jefe de nada) que se refugian en su choza con él y su familia. Desde el gobierno se dan órdenes terminantes de acabar con el levantamiento y reprimirlo duramente dentro de un contexto en el que la ley de reforma agraria había defraudado a los dirigentes obreros más radicales por sus dificultades y lentitud y la CNT dominada por la tendencia Faista había conocido un periodo de radicalización progresiva con continuos enfrentamientos con la coalición republicano-socialista en el poder. Cuando llegan al pueblo la guardia de asalto (fuerza creada por la República para contrarrestar la mala imagen de la guardia civil en el medio rural), el capitán Rojas que los dirige decide incendiar la choza muriendo nueve personas en el incendio. Una vez realizado esto, el capitán Rojas y sus fuerzas hacen una batida por el pueblo, deteniendo a catorce hombres (ninguno tenía que ver con el levantamiento pues los participantes se encontraban huidos), llevándoles a la choza y asesinándolos allí. Insistimos en que estos sucesos hay que contextualizarlos en una etapa de violencia internacional (fascismo, comunismo, crisis de las democracia occidentales) y en una serie de levantamientos campesinos en España motivados por el problema de la estructura de la propiedad, como Castilblanco de los Arroyos o Arnedo. Dejando a un lado la obviedad de la matanza, la fortísima represión y las consecuencias físicas, psicológicas y morales que trajo para la localidad estos sucesos, la proyección nacional, internacional e histórica ha sido tan grande que es necesario indagar en motivos adicionales para esa repercusión.

"La única presencia de las fuerzas de asalto afectuando registros y detenciones, hacía presentir la tragedia" El comentario a esta foto es falso. La tragedia había pasado ya, la foto es del día 13  y los hechos ocurrieron el 11 y el 12 de enero del 33. La choza de seis dedos quedó en el estado que se puede observar en esta fotografía.

Parece claro que las diferentes fuerzas políticas, sociales e intelectuales intentaron aprovechar los sucesos para conseguir romper la coalición republicano-socialista. La derecha, tan amante del orden, sometió a Azaña y al gobierno a una fuerte presión acusándoles de represores y "criminales"(Haro Teclen en un artículo en el País comparaba los Sucesos de Casas Viejas con los GAL), la CNT dominada por la FAI, sitúo a Seis Dedos en la categoría de héroe y mito, tildó al gobierno de Fascista, rompió todo tipo de relaciones con "el gobierno de Casas Viejas" y se negó a colaborar con los republicano-socialistas, cosa que hizo hasta la guerra civil, "todos los gobiernos son iguales", una parte importante del ejército vio la represión como necesaria y justificaban con ella el fallido golpe de estado de Sanjurjo en 1932. 

Después de los Sucesos el párroco repartía pan entre los huérfanos La foto es de dos días después de los Sucesos, por tanto, no es, como se ha presentado muchas veces, la llegada a la choza de seis dedos.
Las tropas de asalto ocupan la Alameda.

La prensa en los primeros momentos justificaba la represión, pero cuando se conocieron las confesiones del teniente Artal, emprendió mayoritariamente una campaña contra el gobierno. Resultado de todo ello, unido a los problemas que se arrastraban fueron la convocatoria de elecciones para principios del 34. La mayoría de la historiografía no abandonó las posturas extremas y tópicos, desde los que describían a Seis Dedos como un líder anarquistas esquivando las bombas que le enviaban la aviación hasta los que consideraban los Sucesos como el precedente del alzamiento de julio del 36. Aunque son muchos los trabajos y libros realizados sobre este tema se echa en falta un estudio serio y objetivo sobre la cuestión. Da la impresión que los Sucesos de Casas Viejas están desde el mismo 11 de enero del 33 hasta la actualidad tocados por un manto de manipulación, explotación y especulación. Manipulación, explotación y especulación de unos pocos sobre unos muchos. Siempre con los mismos protagonistas.

Julio 2002 Salustiano Gutiérrez