Casas Viejas, pequeña aldea, va a pasar del más puro anonimato a ser conocida en todo el mundo, después de los Sucesos de 1933, convirtiéndose así en símbolo de las libertades anarquistas y un emblema-símbolo para el movimiento campesino.

En muchos círculos estos sucesos son mejor conocidos que en la propia población actual, que en su mayoría ha puesto, consciente o inconscientemente, cierta distancia con ellos. Muchos estudiosos del tema se han acercado a ellos, siendo numerosa la producción bibliográfica y cinematográfica. Hacia ellos existe un reproche más o menos general, se interesan mucho por aquellos sucesos, pero se olvidan del actual Benalup- Casas Viejas, muy distinto a aquella aldea del 33. Hay muchas coplas de carnaval sobre este tema, una muestra es la siguiente:

PASODOBLE. Los piratas.1980. Compositores.- Manuel Lago Barberán y Jesús Mañez Moya.

Casas Viejas está en memoria
Dentro de nuestra región
Y grabado está en la historia
De todo el pueblo español.
Todos eran inocentes
Pero eran hombres valientes
Y por lo que tos lucharon
Con toda la fuerza
De su corazón.
Todos ellos defendían
Solamente un ideal
Con tal coraje y tal rabia
Que los tuvieron que quemar.
Ahora que todo ha cambiado
Lo quiero remunerar
Pero no hay unión
Todo lo que hacemos
Es palabrear.
Por eso lo queremos recordar
Porque como está la vida
Lo que toca unión no vale ná.

La llegada de la segunda República aumenta las esperanzas del campesinado por las promesas de una Reforma Agraria que solucionará sus graves problemas con la subsistencia diaria. Una mayoría abrumadora trabaja en el campo, cuando puede, siendo sus condiciones de vida infrahumanas. La estructura latifundista de la propiedad y su casi exclusiva dedicación a la ganadería hace que el jornalero disfrute de escasas temporadas de trabajo y pase abundantes penurias económicas. Los caciques y autoridades locales tratan de sofocar cualquier intento de asociación proletaria del campesino aumentando la crispación y la posibilidad de revueltas y conflictos.

A principios de enero de 1933 la CNT comienza a preparar una huelga proletaria a nivel nacional que comenzaría en las grandes ciudades y se extendería como un regero de pólvora por todo el territorio español. Dicha insurrección fracasa en las grandes ciudades y las zonas rurales quedan a la espera de comenzar o no. La revuelta de Casas Viejas queda al tanto de las noticias provenientes de Medina Sidonia, pero el aislamiento y marginación tradicional hacen que los insurrectos de Casas Viejas comiencen un levantamiento solitario, proclamando el comunismo libertario.

Tras hablar con el alcalde, se dirigen al cuartel de la Guardia Civil, donde se produce la primera víctima y los intercambios de balas. Rápidamente los insurrectos se van a la sierra y llegan refuerzos de la Guardia Civil y la Guardia de Asalto. Estos últimos llegan con órdenes expresas de sofocar la insurrección. Se produce la búsqueda de los revolucionarios casa por casa, sin encontrar a nadie, hasta que se llega hasta la choza del viejo Seis Dedos, el cual no había participado en la revuelta, pero había decidido proteger a su familia dentro de la choza. La posterior quema de la choza por órdenes del Capitán Rojas y con ello la muerte de todos los refugiados en la choza (salvo dos supervivientes) sólo fue el inicio de una cruel represión posterior en toda la aldea. Veintidós muertos fueron el resultado de la matanza.

Las víctimas. Los cuerpos de los amotinados; unos acribillados; otros asfixiados y el resto carbonizado.

Retrato de Manuel Azaña.La prensa nacional y sobre todo la oposición a Manuel Azaña se hacen rápidamente eco de la tragedia y la utilizan como instrumento para forzar la dimisión de Azaña y acabar de paso con el bienio progresista. Tanto el debate del Parlamento com los posteriores juicios no lograron limpiar la mancha de sangre que acarrearía el nombre de Casas Viejas durante toda la etapa franquista y sobre todo, como decíamos al principio, el convertirse en símbolo del martirio y la lucha por mejorar las circunstancias humanas.

El presente resumen de los hechos esta basado en el libro de Jerome R. Mintz "Los anarquistas de Casas Viejas"

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