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El tradicional juego de dominó consta de 28 fichas divididas en dos mitades, de tal forma que se representan todas las combinaciones de los números: 0 (blanca), 1, 2, 3, 4, 5, y 6; expresados mediante puntos.
El juego consiste en situar las fichas una a continuación de otra con la condición de que coincidan las puntuaciones de las mitades adyacentes de cada dos fichas consecutivas. Se reparten todas las fichas entre los jugadores (4 jugadores con 7 fichas cada uno es lo habitual) y se van colocando una a una por turno. Si, con las fichas que tiene, un jugador no puede poner en ninguna de las dos mitades libres que hay en la mesa, deberá pasar el turno.
Sale el jugador que tenga la ficha más alta (seis doble), y el juego se acaba cuando un jugador se queda sin fichas (gana la partida) o cuando la partida está “cerrada”, lo que ocurre cuando ningún jugador puede poner ninguna de sus fichas (todos pasan). En este caso gana el jugador que una vez sumados los números de todas las fichas que le quedan sin jugar obtenga el menor resultado.
- Diseñar y construir las piezas y el estuche correspondiente.
- Procurar una buena calidad de realización, cuidando la estética.
- Elaborar un presupuesto lo más ajustado posible.
Podemos cambiar los números expresados en las mitades de las fichas por otros conjuntos numéricos (naturales, enteros, fraccionarios, decimales,... y sus representaciones gráficas) o por otros contenidos matemáticos (operaciones numéricas y sus representaciones; figuras geométricas y expresiones del cálculo de sus áreas; funciones y sus gráficas; etc.).
También podemos reducir el número de piezas a 15 y el de jugadores a 3.
| Dibujo | Dominó 1 | Dominó 2 |
| Dominó 3 | Dominó 4 | Dominó 5 |
| Dominó 6 | Dominó 7 | Fracciones |
| Plantilla 1 | Plantilla 2 |