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- Utilizar los procedimientos propios de la resolución de problemas
para abordar situaciones en las que se aplique la ley de la gravitación
universal.
Este criterio pretende constatar si los alumnos son capaces de acotar
claramente los problemas, haciendo explícitas las condiciones que
se van a considerar; si aplican los distintos conceptos que describen
la interacción gravitatoria (campo, energía y fuerza) a casos de interés,
como son: la determinación de masas de cuerpos celestes, el tratamiento
de la gravedad terrestre y el estudio de los movimientos de los planetas
y satélites, y si analizan los resultados obtenidos.
- Valorar la importancia histórica de determinados modelos y teorías
que supusieron un cambio en la interpretación de la naturaleza, y
poner de manifiesto las razones que llevaron a su aceptación, así
como las presiones que, por razones extracientíficas, se originaron
en su desarrollo.
Se pretende comprobar que el alumnado conoce y valora logros de la
Física como: la sustitución de las teorías escolásticas sobre el papel
y la naturaleza de la Tierra dentro del Universo, por las newtonianas
de la gravitación, la evolución en la concepción de la naturaleza
de la luz o la introducción de la física moderna para superar las
limitaciones de la física clásica. También se trata de conocer si
es capaz de dar razones fundadas de los cambios producidos en ellas
a la luz de los hallazgos experimentales y de poner de manifiesto
las presiones sociales a las que fueron sometidas, en algunos casos,
las personas que colaboraron en la elaboración de las nuevas concepciones.
- Deducir a partir de la ecuación de ondas las magnitudes que
las caracterizan y asociar dichas características a su percepción
sensorial.
Se pretende comprobar que los alumnos saben deducir los valores de
la amplitud, velocidad, longitud de onda, período y frecuencia a partir
de una ecuación de ondas dada. Se pretende, además, conocer si saben
asociar frecuencias bajas y altas a sonidos graves o agudos, o a la
existencia de grandes o pequeñas distancias entre las contracciones
y dilataciones en muelle, relacionar la amplitud de la onda con su
intensidad, etc. Se trata, en suma, de comprobar que los alumnos asocian
lo que perciben por los sentidos con aquello que estudian teóricamente.
- Justificar algunos fenómenos ópticos sencillos de formación
de imágenes, y reproducir alguno de ellos.
Este criterio intenta comprobar si los alumnos son capaces de explicar
fenómenos cotidianos como: la formación de imágenes en una cámara
fotográfica, las distintas imágenes que vemos con una lupa dependiendo
de la distancia del objeto, la visión a través de un microscopio,
en espejos planos o curvos, etc. y que pueden reproducir alguno, construyendo
aparatos sencillos tales como un telescopio rudimentario, una cámara
oscura, etc.
- Utilizar el concepto de campo para superar las dificultades
que plantea la interacción a distancia, calcular los campos creados
por cargas y corrientes y las fuerzas que actúan sobre cargas y corrientes
en el seno de campos uniformes, así como justificar el fundamento
de algunas aplicaciones prácticas.
Con este criterio se pretende comprobar si los alumnos son capaces
de determinar los campos eléctricos o magnéticos producidos en situaciones
simples (una o dos cargas, corrientes eléctricas, solenoides, etc.)
y las fuerzas que ejercen los campos sobre otras cargas o corrientes
en su seno, en particular, los movimientos de las cargas en campos
eléctricos o magnéticos uniformes. Asimismo se pretende conocer si
saben explicar el fundamento de aplicaciones como los electroimanes,
motores, movimiento del chorro de electrones del tubo de televisión,
instrumentos de medida como el galvanómetro, etc.
- Identificar en los generadores de diferentes tipos de centrales
eléctricas el fundamento de la producción de la corriente y de su
distribución.
Se trata de comprobar que los alumnos identifican en un esquema de
cualquier central eléctrica su fundamento, siendo capaces de comprender
que la única diferencia entre la utilización de energía nuclear, carbón,
gas, hidroeléctrica, eólica etc., se encuentra en la forma en que
se hace girar el eje del alternador para provocar las variaciones
de flujo en los circuitos generadores de corriente. También se pretende
saber si son capaces de identificar la generación de corrientes inducidas
en los transformadores que adecuan la corriente para su transporte
y uso, y si justifican por qué se distribuye de esta manera.
- Valorar críticamente las mejoras que producen algunas aplicaciones
relevantes de los conocimientos científicos y los costes medioambientales
que conllevan.
Se pretende con este criterio conocer si los alumnos saben argumentar
(ayudándose de hechos, recurriendo a un número de datos adecuado,
buscando los pros y los contras, atendiendo a las razones de otros,
etc.) sobre las mejoras y los problemas que se producen en las aplicaciones
de los conocimientos científicos como: la utilización de distintas
fuentes para obtener energía eléctrica, el empleo de las sustancias
radiactivas en medicina, en la conservación de los alimentos, la energía
de fisión y de fusión en la fabricación de armas, etc.
- Explicar con las leyes cuánticas una serie de experiencias de
las que no pudo dar respuesta la física clásica como el efecto fotoeléctrico
y los espectros discontinuos.
Este criterio intenta evaluar si se comprende que esas experiencias
muestran que los fotones, electrones, etc., no son ni ondas ni partículas
según la noción clásica, sino objetos nuevos con un comportamiento
nuevo, el comportamiento cuántico, y que para describirlo hacen falta
nuevas leyes, como las ecuaciones de la energía de Planck, el momento
de De Broglie o las relaciones de indeterminación.
- Aplicar la existencia de las interacciones fuertes y la equivalencia
masa-energía a la justificación de: la energía de ligadura de los
núcleos, el principio de conservación de la energía, las reacciones
nucleares, la radiactividad y las aplicaciones de estos fenómenos.
Este criterio trata de comprobar si el alumnado comprende la necesidad
de una nueva interacción para justificar la estabilidad de los núcleos
a partir de las energías de enlace, y los procesos energéticos vinculados
con la radiactividad y las reacciones nucleares. Así mismo, pretende
comprobar si son capaces de aplicar estos conocimientos a temas de
gran interés como la contaminación radiactiva, las bombas y reactores
nucleares o los isótopos y sus aplicaciones. Este criterio intenta
evaluar si se comprende que esas experiencias muestran que los fotones,
electrones, etc., no son ni ondas ni partículas según la noción clásica,
sino objetos nuevos con un comportamiento nuevo, el comportamiento
cuántico, y que para describirlo hacen falta nuevas leyes, como las
ecuaciones de la energía de Planck, el momento de De Broglie o las
relaciones de indeterminación.
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