Son las 7:30 de la mañana, suena el reloj con ese pitido tan espantoso y le
das un manotazo que por poco no lo tiras. Con los ojos medio abiertos te
diriges al cuarto de baño y te lavas la cara para despertarte. Te vas hacia
el cuarto y delante del armario te haces la gran pregunta ¿qué me pongo?
Empiezas a probarte cosas y ninguna te parece bien, esto ya me lo puse ayer,
con esto estoy muy repetida, total los vaqueros y una camiseta y "va que
chuta". En el cuarto de baño y ante el espejo otro gran pregunta ¿qué me
hago en los pelos? Y hasta que me doy cuenta que son las 8:05 y tengo
todavía que desayunar, así que me cojo una cola y ya está.
Desayuno corriendo y salgo pitada. Al entrar en el instituto toca la campana
y... ¡justo a tiempo!.
Mientras llega el profesor charlamos entre los compañeros. Llega el profe.
Historia. Toca historia y estoy super pegada. El tío empieza a echarte
el discursito y una que está muerta de sueño, va a su bola y
no presta atención a lo que dice el profesor y él que se da cuenta
al final de clase te hace una pregunta sobre lo que ha estado hablando y...
¡ring, ring !¡ el timbre acaba de sonar ! ¡salvada por la
campana!
¡Oh, no! Toca ingles y no he hecho los deberes, ayer estuve toda la tarde en
la calle con mis amigas y se me olvidó hacerlo. De bulla y corriendo
le pido los ejercicios a la empollona de clase. Entra la profe. Hacemos un reading
y yo que no entiendo "na" me pregunta y por dentro me digo ¿Te
podrías quitar el chicle de la boca que no te entiendo?. Como siempre
me lo chiva mi compañera . Vuelve a sonar el timbre. Sales a la puerta
y observas. Ves a gente charlando, fumando otros entran y salen y no han pasado
ni 5 minutos y ya viene la de matemáticas. La profesora pide voluntarios
para salir a la pizarra a corregir, me animo y salgo voluntaria.
Como siempre acabas poniéndote perdida de tizas.
Cada dos por tres mirando el reloj para ver cuando toca el timbre para salir
al recreo. Cuando menos me lo espero ¡ring, ring! ¡el timbre! Nos falta tiempo para coger el bocadillo y salir. Por fin media hora de descanso.
El tiempo pasa "volao". toca la campana y otra ves a clase. Me asomo
por la puerta. Ya viene la de filosofía a comernos la cabeza con que
si Aristóteles, Platón ...; Bueno se pasa el tiempo como se puede.
Ahora toca francés y hay que irse al otro pabellón y subir dos
pisos.
Sales de clase. La maleta pesa un montón. Entras al otro pabellón
y te encuentras un jaleo de niñatos corriendo y pegando gritos. Subes
la escaleras y te vas chocando con todo el mundo, los enamorados por los pasillos
un beso por aquí y otro por allá y allí al final del pasillo
está la clase.
Ahora un buen rato esperando a la profe. Cuando llega se pone a hablar de todo
menos de francés y así se tira más de media hora de la
clase. Al final manda unos ejercicios y ya ha terminado la clase.
Ya llegó la última clase del día: Educación
física. Llegas al patio y allí nos está esperando el profesor. Nos dice que
nos toca hacer resistencia así que eso significa ¡a correr!. Todo el mundo
pone cara de asco, porque con la calor que hace a las dos de la tarde nos
tenemos que poner a correr. Todos deseosos de que toque el timbre. A las
14:50 suena la campana ¡Ha acabado la clase!. Ahora sudando como un pollo
nos marchamos para casa a ¡comer!