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Información Académica y Administrativa
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Actividades Extraescolares
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Las aceleradas obras que se llevan a cabo
para la construcción del nuevo instituto, parece que tocan a su fin.
Ya llevo unos meses
oyendo que me tengo que despedir de estas cuatro paredes, que me tengo que mudar
con la compañía de todos mis legajos, papeles, clips, bolígrafos, expedientes,
actas… Los documentos son fáciles de transportar. Los metes en una caja, les
colocas una etiqueta con su contenido y los pones en el camión del transporte,
pero yo a veces me hago una difícil pregunta: ¿dónde guardaré todos mis
recuerdos? ¿Y las experiencias? ¿Y las anécdotas?
Para los recuerdos
escogeré una gran caja azul. Son treinta y tres años los que tienen que
recoger. En ella pondré a todas las personas que en este período me han hecho
sentirme la persona más útil del mundo, por su labor en equipo, por su confianza
en mi (yo a veces no estaba tan segura de lo que hacía), su agradecimiento, su
reconocimiento... Soy afortunada cuando echo la vista atrás y no recuerdo (a lo
mejor es que con los años ya tengo mala memoria) a ningún profesor, alumno o
personal de administración y servicios, de forma negativa. De cada persona que
este tiempo me ha permitido conocer, y que han sido cuantiosas, he intentado
extraer todo lo positivo.
Las experiencias las
colocaría en otra gran caja roja: allí almacenaría esos hechos cotidianos, de
poca importancia, que me han ayudado en el día a día a conocer mejor mi trabajo,
a veces estresante, a veces tranquilo, a veces fácil, a veces difícil, pero
siempre interesante. Y sobre todo gratificante.
¿Y qué caja busco
para que me quepan todas las anécdotas? Sería de color verde y su tamaño sería
enorme, grandioso. Delante y detrás de una ventanilla, atendiendo a padres y
alumnos, como a profesores y personal de servicios, se vive la vida de muchas
personas. Sus problemas los he hecho un poco míos y sus alegrías, también, por
qué no. Y todos estos hechos han enriquecido mi vida. Llevo un equipaje
importante.
Los colores de mis
cajas son como los de un arco iris, cálidos, cercanos, reflectantes y alegres,
como en suma ha sido mi vida entre estas cuatro paredes y a lo largo de todos
estos años. Sólo quiero que esto sea un suma y sigue de nuevas experiencias,
todas igual de positivas.
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