| APOLO - Dios de la luz | ![]() |
Apolo era el ejemplo perfecto de la belleza masculina griega. Encantador, fuerte, valiente e inteligente. Era el dios del sol y de la luz, el patrono de la verdad, del tiro de arco, de la música (particularmente de la lira). Era también el sanador, quien le enseñó a los hombres el arte de curar. Apolo era hijo de Zeus y Leto (Latona), hija de Titanes.
Según Hesíodo, Zeus se enamoró de Leto y su mujer Hera se puso muy celosa. Para vengarse, cuando Leto debía dar a luz a los mellizos Apolo y Artemisa. Hera no le permitió a la Tierra dar un lugar a Leto. Desesperada vagabundeó por todo el mundo, pero todas las tierras y las islas rehusaban aceptarla, temerosas de las órdenes furiosas de Hera. Finalmente Poseidón, el dios del mar, tuvo piedad de ella y le reveló la isla de Delos, que hasta ese momento se encontraba debajo del mar. Sin embargo, Hera no le permitió a su hija Elitea, diosa del nacimiento, asistir a la pobre Leto.
El himno homérico dice que sufrió durante nueve días y nueve noches hasta que Elitea llegó a la isla de Delos y allí, debajo de un árbol, Leto tuvo a sus mellizos Apolo y Artemisa.
Apenas Apolo tuvo cuatro días de edad dejó el Monte Olimpo y se fue al Parnaso. Allí mató al dragón "Piton" y se convirtió en el amo de Delfos, que pertenecía antes a la Madre Tierra. Allí fundó su famoso oráculo.
El himno homérico a Apolo dice "... a ti te ha dado Zeus el conocimiento del destino y la profecía "
Delfos, con una altitud de unos 600 metros sobre el nivel del mar, se convirtió en el santuario más famoso de Apolo, era el el ombligo de la tierra.
En el santuario de Apolo hace 2500 años la ceremonia era siempre la misma:
Pitia, la sacerdotisa, tomaba un baño en el manantial Castalía para purificar su cuerpo. Después tomaba agua de la cascada Casotís para purificar su alma. La sacerdotisa, vestida con el largo vestido de Apolo, se acercaba al altar donde los sacerdotes sacrificaban animales. Entonces ella entraba al templo, mascaba hojas de laurel y se sentaba sobre el trípode de oro que se encontraba en la cima de un precipicio del cual salían ráfagas de un vapor extraño. Entraba en éxtasis y decía la profecía:
"Oh, Febo, desde el trono tuyo de la verdad,
desde tu morada en el corazón de la tierra
hablas a los hombres. decreto de Zeus no entra allí mentira alguna
ninguna sombra para oscurecer el mundo de la verdad '.
Además de su poder de adivinación Apolo era el gran músico que deleitaba a los dioses del Olimpo cuando tocaba su lira de oro. Las canciones y los himnos en su honor estaban siempre acompañados por este instrumento. Como dios de la música, las Musas y las Cárites le seguían siempre. Apolo era un gran amante. Tenía muchas aventuras amorosas, aunque la mayoría sin un final feliz. Su pasión desesperada por la Ninfa Dafne (Laurel), hija del río Ladon (o Peneos) y la Tierra, se resume cuando la hermosa ninfa prefirió ser convertida en laurel que aceptar su amor. Desde entonces el laurel se convirtió en su planta sagrada.
Otras aventuras de Apolo: con la ninfa Mehía, hija de Océano, quien le dio un hijo: Isminon con la ninfa Corykía, quien dio a luz al dios Sycorea; con la diosa Jestia, quien no aceptó su amor e hizo un voto de virginidad perpetua. Con Casandia, hija del rey Piíamo, la cual prefirió a Ida, un mortal, en vez de Apolo; con Voline, quien prefirió ahogarse en el mar que recibir su amor; con Castalía, una hermosa joven de Delfos, quien se tiró en la cascada que desde entonces recibe su nombre; con Coronis, hija de Flegias, quien tuvo al gran dios-Héroe Asklepios; con Creúsa, hija de Erecteo, quien tuvo a Jon, jefe de la raza jónica; con Cererie, hija de Ipseos, rey de los Lapitas, que dio a luz al dios Aristeon, la hija de Minos, el rey de Creta, que tuvo muchos hijos. Dos de ellos se hicieron famosos, Uno fundó la ciudad de Naxos y el otro fundó Miletos.