SANTUARIO DE NTRA. SRA. DE FLORES
CONTEXTO HISTÓRICO

 

En el mes de junio de 1484 cuando el rey Fernando y los suyos discutían sobre la campaña de la conquista de granada, el marqués de Cádiz propuso cercar la plaza fuerte de Álora, pieza clave para la estrategia militar de la frontera occidental granadina.

El marqués de Cádiz con sus hombres tomaron la delantera y una vez que llegó el rey se cercó la villa por todas partes. La plaza era considerablemente resistente por la posición enriscada del terreno y por el castillo que actuaba como inexpugnable observatorio.

 

Para la conquista de Álora se situó el campamento en el lugar estratégico en un cerro, frente al castillo, casi de la misma altura que el cerro de las torres. En Álora se llevó a cabo un triunfo desde el punto de vista militar gracias a la artillería de sitio. Se derribaron dos torres y gran parte del muro de la villa. Los musulmanes contestaban con algún que otro tiro de pólvora pero con lo que más, eran con saetas envenenadas. La artillería seguía invadiendo las defensas de Álora, los musulmanes intentaban reconstruir muros interiores, sin embargo, una vez abiertas muchas brechas, comprendieron los moros que su conquista seria inminente. 

Para evitar mas muertes y poder curar heridos, propusieron a su alcaide "cidi-ali-el-bazi" que no se ampliase por mas tiempo la inútil resistencia, terminado el desaliento en los situados acabaron por rendir la plaza.

La entrada de los cristianos al castillo se produjo mientras los perdedores recogían sus bienes, los vencedores pusieron sobre la torre del Homenaje la bandera real y el pendón de la cruzada y, por ultimo, el alcaide del castillo cidi-ali-el-bazi hizo entrega de las llaves del mismo a los Reyes Católicos el 22 de junio de 1484(festividad de san Paulino) en el lugar conocido como la cruz de humilladero muy cerca al convento de flores.

Por mandato expreso de la reina se dispuso que en el lugar donde había tenido lugar la primera misa y en la que se había bautizado a un niño llamado Pedro de estepa cuya madre acompañaba al ejercito, se levantara una ermita bajo advocación mariana. Los repobladores cristianos de Álora procedían de Cumbres Bajas (hoy cuevas de san Bartolomé) y Encinasola, fueron los responsables de edificar la ermita. Estos solicitaron a la reina una imagen de la virgen para venerarla en el nuevo edificio pero debería adquirir la advocacion de Ntra. Sra. de 

Flores porque en Encinasola tenían una sagrada imagen con igual titulo. Los reyes católicos encargaron en Sevilla la talla de la virgen de flores que una vez concluida el alcaide de Álora fue a dicha ciudad donde recibió de manos de los reyes la imagen en 1502.

FUNDACIÓN DEL CONVENTO

En 1589 un grupo de ciudadanos demandaban al entonces obispo de málaga García de haro la construcción de un convento de la orden de san francisco de asís junto a la ermita de flores, este accedió a esta solicitud puesto que el 6 marzo de 1592 reunidos en cabildo la justicia y regimiento de la villa concedieron a fray Diego Gómez, guardián del convento de orden franciscana  que poseyó una traza muy similar a aquel del que procedían sus fundadores fray Diego Gómez, fray Gutiérrez y fray Pedro espejo que tomaron 

posesión del mismo el 14 de marzo de 1592 gracias a los donativos que entregaron para su construcción el obispo y los habitantes del pueblo.

La construcción de la ermita comprendió los años 1484 y 1500. Respondía a una traza de planta rectangular, con armadura de madera de parhilera y torre-campanario. Una vez concluido la fabrica del convento en 1592 paso a formar parte de la entrada al templo. Ya en el siglo XVIII este pequeño y sencillo santuario paso a sufrir una ampliación barroca en la cual se le añadiría la capilla lateral, una prolongación de la nave, camarín lateral, presbiterio, camarín de la virgen de flores y exteriormente se alzaría de forma monumental la espadaña encima de la torre-campanario.

   
   

CAPILLA LATERAL

 

Situada en el lado de la epístola, se abrió en lo que era la primitiva ermita un hueco ocupado por esta capilla con forma cuadrangular teniendo a ambos lados hornacinas de medio punto jalonadas por columnas estriadas de orden corintio que enrollan banda de rocalla y a cada lado de estas surgen placas de querubines. La cubierta de esta estancia lo hace con bóveda de media naranja sobre pechinas ornamentadas con voluminosas hoja de acanto que se expanden hacia los lados concluyendo en cuernos de la abundancia. El centro de las pechinas está decoradas con medallones que albergan relieves tales como el gallo, la jarra, la antorcha y un candelabro; A estos cuatro elementos se le suman los cuernos de la abundancia que resultan ser símbolos de la Pasión de Cristo puesto que se manifiesta el canto del gallo, la jarra de Pilatos, la antorcha de las tinieblas de la muerte, el candelabro que ilumina la tumba de Cristo y los cuernos de la ambulancia que auguran una buena nueva como es la Resurrección.

El elemento geométrico que delimita las pechinas de la bóveda lo forma un círculo en el que resaltan placas de motivos vegetales en el espacio en que se apoyan los nervios que conforman los gajos de la media naranja la cual culmina en el centro con un florón de acantos.

La finalidad constructiva de esta capilla, si tenemos presente la simbología de los relieves anteriormente mencionados, sería para que ocupara el Sagrario ya que a partir del siglo XVII los sagrarios se pondrían en los laterales de los templos y se complementarían con atributos relacionados con la Pasión de Cristo.

 

 

PROLONGACIÓN DE LA NAVE

 

De esta misma época es también lo que antes he llamado como prolongación de la nave. Este trozo de trayecto hacía el altar está diferenciado de la primera fábrica por un arco del triunfo de medio punto que delimita la primitiva ermita de la ampliación. Este arco de medio punto se apoya en unas triples pilastras canjeadas con capiteles corintios cuajados de acantos sobre los cuales se extiende la pilastra con el entablamento hasta el arranque del arco cuyo tradós e intradós contienen pinturas de flores encadenadas unas a otras al igual que ocurre en el cajo de las pilastras. En el tradós frontal del medio punto y para romper la monotonía de las pinturas, leemos FLORES APERVERUNT INTERRA NOSTRA. Cantic. 2.

En cuanto traspasamos este arco nos encontramos en la citada prolongación con forma cuadrada, cubierta con bóveda semiesférica en la que descansan pechinas decoradas con la siguiente organización: en la zona central se manifiestan unos medallones que se encuentran rodeados por una abundante hojarasca de una riqueza plástica mucho mayor que las pechinas, entre esta hojarasca emergen unas veneras con relieves de pelícanos; animal con un verdadero simbolismo cristiano al decirse que esta ave hace una referencia a Jesús Salvador si nos basamos en una historia natural según la cual el pelícano alimenta a sus polluelos, en caso de necesidad, infiriéndose con el pico una herida en la pechuga para que puedan así beber su sangre y sobrevivir.

En los medallones se dejan ver unas pinturas de los santos San José, Santa Bárbara, Santa Catalina y San Andrés.

San José, el padre de Jesús, porta en una mano el atributo de la vara florida, como vaticinaba el profeta Isaías, y con el otro brazo sostiene al Niño Jesús.

Santa Catalina de Alejandría, Virgen y mártir bajo el Imperio de Majencio, por índole de su martirio su principal atributo en la rueda dentada la cual lleva junto a la palma del martirio.

San Andrés, uno delos doce apóstoles; hermano de Pedro, cuyo martirio fue ser crucificado en una cruz en aspa.

 

 

CAMARÍN LATERAL

 

En la misma prolongación de la nave también se puede ver un camarín octogonal que se abre en el lado de la Epístola. De los lados de este penden arquillos ciegos geminados debajo de los cuales son destacables los relieves de motivos vegetales. Y pilastras canjeadas con líneas verticales enrolladas en el cajo están coronadas por capiteles de finos acantos marcando los laterales del camarín. Todo esto sirve de apoyo a la reducida cúpula de corte bulboso a través de la que se van elevando placas de flores y rocallas.

 

 

ALTAR MAYOR

 

Un arco triunfal da paso al Altar Mayor compuesto por planta semicircular y por una cubierta de cuarto de esfera. Un par de pilastras canjeadas en las que los motivos frutales (peras, limones,...) recorren su fuste para culminar en capiteles de acanto superpuestos por ménsulas de acantos que sirven de aguante a los nervios con los mismos motivos pictóricos. Si dos es el número de nervios que dividen la bóveda, tres son los gajos que la componen. Los gajos laterales contienen molduras en forma de lunetos que albergan el de la derecha un ventanal ovalado cercado por jarrones de flores y el de la izquierda el ventanal se convierte en algo estrictamente pictórico. Del mismo carácter es el luneto central compuesto por dos ángeles que custodian el anagrama de María, el de la M entrelazada formada por una hilera de flores y que está cubierta por una corona. Entre los nervios surge una estrella partida que sirve de base a un óvalo con el mismo anagrama pero esta vez en relieve. En los extremos del presbiterio y simétricamente con respecto al centro se hallan unas muestras pictóricas que parten de roleos de cantos y  se agregan a otros  en forma horizontal y estos a su vez se engarzan a dos jarrones de flores con un mascarón central que dan paso a algo que recuerda  a un friso el que descansan dos animales que guardan los símbolos franciscanos y dominicos.

    En el extremo derecho, los animales que escoltan el símbolo franciscano de la Estigmatización son los corderos con una rosa en la boca. La estigmatización es el paralelismo entre San Francisco y Cristo, es un acontecimiento histórico que tuvo lugar el Viernes Santo de 1.224 cuando San Francisco queda marcado por las cinco llagas. El cordero y la rosa simbolizan la figura de Cristo y en la orden franciscana también son estas representadas debido a las similitudes, aludidas antes, que Cristo y San Francisco tienen en comun. En el izquierdo, al símbolo dominico lo flaquean dos perros con manchas que llevan un pergamino  en la boca. Santo Domingo siempre aparece acompañado por un perro con manchas pero en lugar de un pergamino lleva una antorcha lo que da lugar a pensar que el autor de estas pinturas haya dado una representación errónea pues los corderos  también invitan a la equivocación al parecer otro animal.

   En el centro del altar mayor se abre el camarín de la Virgen de Flores y en todo su espacio circundante la decoración plástica brilla por su ausencia...

 

CAMARÍN

   El camarín se abre desde el altar mayor, su entrada se hace por una puerta situada baja la parafernalia pictórica que alberga el emblema franciscano. Nada mas pasar su umbral topamos a la izquierda con el indicio de una entrada con arco de medio punto que se halla totalmente sellada... Es sabido que tras esta pared descansan los restos de frailes que moraban en este convento. Para acceder al camarín subimos unas escaleras que nos conducen hasta el mencionado lugar que consta de un octágono inscrito en un circulo. El aposento de la Virgen se trata de un sitio en el que la opulencia decorativa abunda desmesuradamente.

Columnas corintias de fuste estriado se adosan a la pared delimitando así los ocho lados de la figura. Superior a los capiteles unas placas de vegetación ornamentan el entablamento. Entre las columnas se dispones molduras mixtilíneas que podrían estar pensadas para colocar pinturas aunque lo que contienen son espejos. El significado del espejo es considerado como otro atributo más de la Virgen, el rayo solar no sufre daño al reflejarse en un espejo; de la misma forma que Cristo nació sin lesionar la virginidad de María.

   La cubierta semiesférica con ocho gajos divididos por nervios adornados por placas de guirnaldas compuestas cada una de ellas por una piña, un girasol, unas granadas y una prolongada vegetación hasta el final.

   La piña representa la inmortalidad de María, el girasol la fidelidad de ELLA hacia Dios y las granadas la fecundidad por haber engendrado al Redentor.

   Este es lugar donde habita la Virgen cuyo origen sé remoto a la reconquista. La imagen porta en su mano derecha un centro como signo de poder y en la izquierda al niño Jesús con la paloma del Espíritu Santo que revela el origen humano del Salvador.

 

 

 

ESPADAÑA

 Sobre la primitiva torre-campanario se construyo en el siglo XVIII o más concretamente en 1736 la majestuosa espadaña dividida en tres cuerpos; el primero de los cuales ocupa dos arcos de medio punto entre pilastras canjeadas con pináculos en los extremos, encima de los arcos se aprecia una inscripción en la que se lee”AÑO DE 1736”.En el segundo cuerpo se repite la misma estructura aunque ya ha decrecido en anchura y en numero de arcos. Y el tercero lo constituye un frontocillo curvo que contiene el anagrama de la M entrelazada.