Así somos

Organigrama Finalidades Calendario Estructura Extraescolares Inglés Revista Enlaces

IES Los Montecillos. Coín (Málaga)Graduación de los alumnos de
 4º de ESO - Curso 2003-04

 

Mira las orlas de cada curso.

El pasado 27 de junio de 2004 tuvo lugar el acto de graduación de la 6ª promoción de alumnos del centro. La ceremonia se celebró en el gimnasio y acompañaron a los alumnos de 4º de ESO sus padres y profesores.

El programa de la ceremonia fue el siguiente:

1. Presentación:

2. Programa de actuaciones:

4. Entrega de títulos de Graduados de Secundaria.

5. Entrega de orlas a los alumnos y alumnas de la promoción.

6. Para finalizar los actos, el I.E.S. "Los Montecillos" inauguró el comedor escolar y la pista polideportiva ofreciendo un aperitivo a todos los asistentes.

Palabras del profesor de Inglés Don José Antonio Rodríguez 

EL FUEGO Y EL RÍO 

            Imaginemos que un día cualquiera se declara un incendio voraz que irá tragándose a su paso campos y cosechas, poblados, animales, gentes ...  Supongamos que avanza imparable hacia un río caudaloso y que va acorralando contra su margen a una cuadrilla de leñadores que trabajaban en el corazón mismo del bosque. Y que éstos, huyendo del fuego, van llegando uno a uno hasta el río.

             En  esta huida, uno de ellos se topa con la orilla y da la vuelta encaminándose de nuevo hacia las llamas. Cuando el calor, el humo y las llamas le impiden avanzar, vuelve a girar sobre sus pasos en dirección opuesta, lo que inevitablemente le lleva al río. Una vez allí da media vuelta poniendo otra vez rumbo al fuego para volver a girar de nuevo al llegar al incendio... Y así sucesivamente hasta que ya no queda distancia entre el río y el fuego.

              Otro leñador, al llegar al río, comprende que su salvación pasa por atravesarlo, pero es demasiado caudaloso. Sabe que no puede volver en dirección al fuego, puesto que atrás  ya no queda ninguna posibilidad de salvarse. A la desesperada, intentará cruzar el río a nado sabiendo de antemano que nunca llegará a la otra orilla.

               Otro, en las mismas circunstancias que el anterior, tala la rama de un árbol a toda prisa, sin saber cuánto tiempo va a tardar el fuego en llegar adonde él está, y agarrado a ella trata de cruzar el río. Pero el agotamiento hace mella en él y el ímpetu de la corriente acaba arrastrando la rama río abajo hacia los peligrosos rápidos del siguiente tramo.

                Uno de los leñadores echa mano del móvil para llamar a los bomberos y que vengan a rescatarlo en helicóptero. Pero comprueba horrorizado que allí no hay cobertura y destroza el teléfono contra un árbol.

                 Otro, en función de la velocidad a la que se propaga el fuego, comprende que aún tiene bastante tiempo como para improvisar una balsa y un remo. Explora la ribera hasta localizar el lugar en el que la corriente es menos virulenta y cruza el río subido sobre la balsa.

                  Aún se pueden añadir muchos otros personajes a esta historia de leñadores. No faltaría el que comprendiera la situación de peligro en la que se ha visto involucrado pero, al ser consciente de sus limitaciones, lamente no tener a su lado a sus antiguos profesores que a buen seguro sabrían explicarle cómo salir ileso de allí.

                  Evidentemente esto no va a pasar. Se trata de una alegoría con la que los profesores intentamos explicar qué es para nosotros la educación. Dice Hölderlin, poeta alemán,  que  “los educadores forman a sus alumnos como los océanos a los continentes, retirándose”. Vosotros habéis acabado vuestra etapa formativa en este instituto. Aunque muchos de nosotros seguiremos aquí y sois vosotros quienes os vais, en realidad se cumple la cita del poeta alemán, nos retiramos.  Ahora tiene que emerger lo que habéis aprendido aquí para que con esas armas os enfrentéis al mundo, lo conquistéis, lo construyáis. Cada uno de vosotros llevará consigo su particular bagaje. Hemos tratado de echar en  vuestro zurrón las armas necesarias con las que podáis desenvolveros por vosotros mismos a partir de ahora.

           ¿Y cómo hemos hecho todo esto?  ¿Cómo hemos actuado durante estos cuatro años que habéis estado aquí para intentar prepararos para el futuro? Vamos a reflexionar un poco sobre este proceso.  

            Termina el curso y os marcháis, y a pesar de todo, os echaremos de menos. Y aunque no os deis cuenta, también vosotros añoraréis el instituto algún día, y recordaréis los buenos momentos pasados aquí, los malos se disiparán con el tiempo. Es más, algunos hasta se acordarán de sus maestros y profesores con cariño. Y aunque no vamos a alabarnos, pues no es el momento, dejadnos que ahora abramos un hueco y hablemos de nosotros. Queremos aprovechar la oportunidad para reivindicar el trabajo que hacemos, sobre todo para que tengáis en cuenta lo que implica: pensad lo que significa nuestra labor, enseñar y educar no es hacer cualquier cosa ( no es comparable a casi ningún otro trabajo), se trata de formar vuestras mentes. Y eso requiere paciencia y tesón... El objetivo de la educación que os hemos dado aquí no era formar trabajadores, nuestro objetivo siempre ha sido formar personas. Seguramente no podéis juzgarlo todavía. Calibrar lo importante de cada uno, de su vida, requiere tiempo. En eso consiste la vida. Parece que todo se reduce a ir quemando etapas,  a ser adulto. Como una maldición sois vosotros: vamos envejeciendo mientras delante de nuestros ojos van pasando una  tras otra generaciones de chicos y chicas y siempre con la misma edad. 

               Y encima nadamos contra corriente. Tenemos mala fama, somos veraneantes permanentes, más vacaciones que nadie, vivimos muy bien y siempre quejándonos... Intentamos transmitir ideas de trabajo, sencillez, disciplina o solidaridad, en un mundo donde lo que prima no son precisamente estos valores. Más de uno se habrá preguntado alguna vez “¿Para qué quiero estudiar tantas matemáticas o física si tengo una calculadora que hace las operaciones mejor que los  “Manolos”?, ¿para qué tanta ortografía, tanta tilde si el ordenador me las corrige mejor que Mercedes? 

               Pero lo que ninguno de estos artilugios podrá transmitir es el valor de las cosas: el aprenderlas por vosotros mismos, el compartir esas experiencias, el transmitiros todos esos conocimientos con pasión, con entrega, con amor. Pensad, si no, en las veces que hemos repetido una idea, la hemos vuelto a explicar, la hemos repasado mil veces hasta agotarnos y agotaros a vosotros. Y así habéis llegado a pensar alguna vez: “¡Basta! Ya  no puedo más, pero mira que es pesado el maestro. Y entonces pasáis a fijaros en nuestros tics. Nuestras muletillas, “maticemos”, han sido tantas horas juntos que nos conocéis tan bien como nosotros a vosotros.             

               Evidentemente no todo ha sido perfecto, a veces nos hemos enfadado, os hemos gritado, nos hemos puesto histéricos, pero no olvidéis que siempre ha sido con buena voluntad, también muchas veces nos hemos salido del guión y os hemos invitado a soñar con lo que sería de vosotros cuando seáis adultos.

               Habéis oído bien, he dicho soñar y no fantasear, pues soñar es una condición humana indispensable para vivir; así como el artista sueña, ve al modelo ideal y lo plasma en la tela, madera, pentagrama y ese sueño se hace arte; el nuestro, nuestro sueño diario es el del progreso, el de mejorar como personas , el de madurar.

                  Este comunicado supone un aliento a quienes iniciáis desde hoy mismo un nuevo itinerario; un rumbo inesperado y alentador; desde nuestra posición de profesores envidiamos ese camino que emprendéis puesto que nosotros lo iniciamos hace ya algunos años; de ahí nuestra añoranza. Os deseamos lo mejor. Y no fantaseéis, soñad y alcanzad vuestras propias metas e ilusiones. Y si probablemente estáis muchos de vosotros con las preguntas en mente: ¿Y ahora qué? ¿Qué hago? ¿Elegiré correctamente?

                 Para algunos la siguiente parada es el Bachillerato, para otros un ciclo formativo, algunos pensarán si han tomado la decisión correcta, pero no hay respuesta a esa pregunta, nada está garantizado. Desde nuestro punto de vista, ya que elegimos subirnos en esa misma parada de los estudios os animamos a que seáis valientes y afrontéis esos retos con firmeza, tomar decisiones forma parte de la vida y no es fácil, es probablemente una de las cosas que más cuesta, pero siempre es preferible errar o equivocarse alguna vez, que no hacerlo nunca por la pasividad del que nunca toma decisiones.

                Quizás recordaréis algo que os hemos dicho en clase muchas veces: “Vuestro peor enemigo es la ignorancia”, sólo estando bien preparados podréis aprovechar la oportunidad cuando se presente, solo estando preparados sentiréis la confianza de que vais a alguna parte. Y no perdáis de vista que hay que disfrutar del camino, no sólo penséis en la meta; el “recorrido” ha de ser “divertido”.

                 Así pues, adelante, disponeos a recorrer con alegría esos caminos que surgirán ante vosotros. Atreveos a desafiar a la mediocridad y plantearos hacer las cosas bien, sea lo que sea. Estimulad vuestras mentes y vuestros corazones para obtener la excelencia y no os conforméis con lo bueno si lo mejor está a vuestro alcance.

                   Y pasados algunos años, quién sabe, seguro que nos tropezaremos en algún lugar y nos reiremos recordando aquellos años de instituto, cuando pensabais : ¿qué hago?, ¿elegiré correctamente?...

                   Dejadnos ahora que nos dirijamos un momento a vuestros padres.

                   En primer lugar queremos daros las gracias. Gracias por habernos confiado a vuestros hijos. Sabemos que hemos contado con vosotros, con vuestra comprensión, interés y paciencia. Vosotros podréis sentiros orgullosos sólo si conseguís que vuestros hijos sean mejores personas que vosotros mismos. Pensad que nuestro trabajo es totalmente inútil si no va  acompañado de vuestro interés, de vuestro apoyo. Calculad un momento las horas que compartimos con vuestros hijos, pensad si es el mismo tiempo que vosotros podéis dedicarles. Y no es un reproche, es sólo constatar que todo lo que podáis entregarles a ellos, todo el interés que les mostréis, luego ellos os lo recompensarán. Decía Quintiliano a finales del siglo I: “revístase el profesor de la naturaleza de un padre, considerando que está en lugar de aquellos que le han entregado sus hijos”. A vosotros, padres, nos atrevemos a decir lo mismo pero al revés: revestíos  de la naturaleza del maestro y del profesor, y tratad de imaginar lo que esto supondría para vosotros.

               Y para terminar, que tal si recordamos el cuento con el que comenzaba estas palabras, nada nos alegraría más, nada nos llenaría más de orgullo, que poder decir que todos vosotros llegaréis a la otra orilla del río, poniéndoos a salvo y ayudando a otros a salvarse del fuego. Que construyáis magníficos puentes que unen una orilla y otra... Que diseñéis un plan preventivo antiincendios; tracéis cortafuegos, organicéis el voluntariado, etc.  Hemos hecho lo que hemos podido (lo mejor que hemos sabido hacerlo) para que estéis preparados. Ahora depende de vosotros. Por nuestra parte, aunque nos retiremos como los océanos, siempre estaremos con vosotros de una forma u otra.

                  En nombre de todos nosotros,

                                     MUCHAS GRACIAS.

 Haz click para ampliar las fotos.

       

       

     

... Y la orla!!
Orla Curso 2003-04

Orla 3ª Promoción. Curso 2000-01. 
Orla 3º Promoción. Curso 2000-01

Ver Acto de Graduación 2003

(Estás escuchando el Canon de Pachelbel)

Página inicial Volver a página inicial

arriba