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IES Los Montecillos. Coín (Málaga)Graduación de los alumnos de
 4º de ESO - Curso 2004-05

El pasado 25 de junio de 2005 tuvo lugar el acto de graduación de la 7ª promoción de alumnos del centro. La ceremonia se celebró en el gimnasio y acompañaron a los alumnos de 4º de ESO sus padres y profesores.

El programa de la ceremonia fue el siguiente:

1. Presentación:

2. Programa de actuaciones:

4. Despedida de la promoción. Entrega de orlas a nuestros alumnos y alumnas.

Palabras del profesor de Ciencias Naturales Don Manuel López Jerez 

Buenas noches a todos. 

Estimados padres, madres, familiares y alumnos, queridos amigos y compañeros, respetadas autoridades, os agradezco de antemano  vuestra atención y espero no cansaros demasiado con este discurso.

Un año más participamos en la despedida de una promoción que ha cumplido con su ciclo de aprendizaje obligatorio y que está a las puertas de una nueva etapa, ya sea de bachillerato, de formación profesional o bien inmersión en el mundo laboral. Atrás han quedado cuatro años que esperamos os hayan servido para convenceros de la necesidad de estar siempre alerta, (bien despiertos); dispuestos a aprender de los propios errores así como de los ajenos; de empezar a reconocer lo que está bien de lo que no lo está, lo que es válido para avanzar en un mundo civilizado y lo que nos hace retroceder; en definitiva, que hayáis alcanzado un grado de conocimiento y madurez personal tal, que os permitan actuar de una manera equilibrada y juiciosa.

Me gustaría que recordarais lo que os he dicho tantas veces a lo largo de estos cursos. ”Hay que trabajar con la HUMILDAD  y CONSTANCIA  de una hormiga  y con la DISCIPLINA  de un buen militar”. Debo añadir, además, otro valor humano que tengo por escaso y ese es el de la HONESTIDAD; virtud, que considero, básica y fundamental para desarrollar una convivencia grata y, según mi entender, excelente vacuna contra las desigualdades sociales. Os pido desde aquí que intentéis ser honestos en el mayor grado posible.

Si los que hemos trabajado con vosotros hemos sido capaces de sembrar las semillas de  la Responsabilidad, de la Humildad, de la Constancia, de la Disciplina y de la Honestidad podemos estar seguros y confiados de  que la sociedad va por buen camino. Sabed que en ese empeño dejamos toda nuestra energía. Como le diría D. Quijote a su fiel y sencillo escudero:

“Esto que hasta aquí  te he dicho, querido Sancho, son documentos que han de adornar tu ALMA”.

Por otro lado, quiero dedicar una parte de mi discurso, a valorar la influencia que pueden ejercer los padres sobre la actitud de sus hijos en relación a asuntos tales como  el ESTUDIO, la CULTURA y la EDUCACIÓN. Claro que, primero,  tienen que ser ellos los que estén absolutamente convencidos de la necesidad e importancia de los mismos, porque yo me he preguntado en demasiadas ocasiones ¿Cuántos padres realmente lo están? ¿Cuánto tiempo dedican, personalmente, a la educación y cultura de sus hijos? Ahí están las preguntas  y que cada uno las responda con la mayor sinceridad que le sea posible.

Todos cuantos estamos en la enseñanza sabemos, por activa y por pasiva, que con los hijos han de trabajar, en primer lugar los padres y en segundo lugar los maestros, y que esos dos factores y en ese orden son fundamentales para una educación, en valores éticos y democráticos y una enseñanza en buena regla  y que la escasez o falta del primero de ellos da pie, casi  inevitablemente, al fracaso del segundo. Así de sencillo, de claro y de lógico, no nos engañemos más. Ayúdennos, porque si no lo hacen nosotros solos no podemos obrar milagros. Transitemos juntos por el mismo camino, en el mismo sentido, con los mismos valores y empezaremos a notar, sin duda, resultados positivos.

Piénsenlo con tranquilidad y comprenderán que nos necesitamos mutuamente y que no podemos darnos la espalda en ningún momento. Todos salimos ganando si la confianza y el respeto mutuos crecen a nuestro alrededor. Tomo, de nuevo, unas palabras del “Quijote” que dicen:     

“Los hijos, señor, son pedazos de las entrañas de sus padres, y así, se han de querer, por buenos o malos que sean, como se quieren las almas que nos dan vida. A los padres  toca encaminarlos desde pequeños por los pasos de la virtud, de la buena crianza y de las buenas y cristianas costumbres.”

Quiero, también, hacer alguna reflexión sobre nuestro trabajo, porque éste nunca  te permite decir: ”He acabado”. Así, cuando leemos un periódico o revista, tranquilamente, en casa, podemos encontrar un artículo interesante que nos sobresalte y nos haga  tomar notas o fotocopiarlo, porque puede servirnos para preparar tal o cual tema de ciencias o de letras; o cuando estamos de viaje y sentimos la necesidad de hacer determinadas fotos y recoger folletos donde encontrar datos que nos ayuden a completar la información que pretendemos transmitir a nuestros alumnos; o cuando paseamos por los alrededores y tenemos la suerte de encontrar un resto de un fósil que demuestra  y da fe de un cambio geológico habido en nuestra comarca y que concuerda con lo estudiado en los libros y explicado en alguna de nuestras clases. Muchos  más ejemplos podría poner, pero sirvan estos como muestra para expresaros que, la lejanía física de nuestros alumnos, no nos libra de nuestra atadura moral y sentimental a la profesión que ejercemos, que de tan aprehendida como está, casi resulta un órgano más de nuestro cuerpo con el que compartimos todas nuestras horas. También he de contaros que hay ocasiones en las que determinadas actitudes y comportamientos nos dejan, como se dice familiarmente, con la cabeza bien caliente y los pies bien fríos y no somos capaces de recuperar el equilibrio  térmico, entiéndase anímico, hasta que no han pasado  unas cuantas horas desde que se produjo el incidente. Un castizo madrileño  diría:”Son gajes del oficio, chaval”. Bueno, así es y así lo aceptamos. 

Por último aprovecho esta bonita y oportuna ocasión para hacer un comentario sobre nuestra enseñanza pública. Yo he estudiado siempre en centros públicos, trabajo en este que también lo es, y mis hijas acuden a ellos diariamente. Además, he tenido la gran suerte de conocer a profesionales maravillosos, de los que he aprendido y disfrutado con muchísimo gusto y afirmo que en este instituto también los hay y los seguirá habiendo. Fíjense que hablo desde dentro , que les estoy transmitiendo mi propia experiencia y que por tanto no caben dobleces, ni palabras vanas, porque lo que quiero es contagiarles mi entusiasmo, cariño y admiración por todos aquellos compañeros que se han dejado la piel en su trabajo diario intentando hacer crecer la inteligencia y el sentido común a su alrededor. Termino con unas palabras, sacadas de nuevo, del “Quijote” que dicen:

“No tengo más, señores, que deciros de nuestro trabajo, el cual si es agradable o peregrino, júzguenlo vuestros buenos entendimientos, que de mí sé decir que quisiera haberme extendido largamente, pero el temor de cansaros más de cuatro circunstancias me ha quitado de la lengua”.

Muchas gracias, y un fuerte abrazo a todos y cada uno de los presentes.

VER LAS FOTOS DE LA CEREMONIA

* Necesitamos la orla pequeña para escanearla y colgarla en esta página. ¿Alguno de vosotros puede acercarse un día al instituto o mandarla con algún conocido? Ponte en contacto Conchi Navarro.

Ver Acto de Graduación 2003
Ver Acto de Graduación 2004

(Estás escuchando el Canon de Pachelbel)

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